03. El orden del rezo de Arvit.

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Los sabios medievales escribieron que se acostumbra a recitar tres versículos antes de “Barjú” que inician con la expresión “Y Él que es misericordioso expiará el pecado”, a los efectos de pedir la absolución de las trasgresiones realizadas durante el día. Además, en la noche, la cualidad del Rigor Divino está tensada y las fuerzas del mal tienen permiso de causar daño, por lo que pedimos Su expiación (ver Tur y Beit Iosef 137, Kaf HaJaím 235:5). En Shabat y días festivos (Iom Tov) no se recita “Vehú Rajum“.

Según la usanza sefaradí, antes de “Barjú” se recitan tres versículos “Ad-onai Tzvaot etc.” y de acuerdo a la usanza jasídica “Shir Hamaalot” etc. Según estas dos usanzas, posteriormente se recita Medio Kadish  y luego “Vehú Rajum“. Si se estudió antes del rezo y al final se recitó “Kadish Al Israel“, no es necesario decir otro Medio Kadish para no abusar de su recitado (Ialkut Iosef III 236:1).

Al recitar “Barjú” se da inicio a las bendiciones del recitado del Shemá, por lo que posterior a éste está prohibido hablar, tal como lo está en medio de uno de los tres pasajes del Shemá (Mishná Berurá 236:1, 54:14, ver arriba 16:4). Por lo tanto, quien no alcanzó a recitar “Vehú Rajum” antes de “Barjú“, no lo habrá de hacer después de éste, para no interrumpir en medio de las bendiciones del “Shemá“.

Según la usanza sefaradí, no se responde Amén tras las bendiciones recitadas por el oficiante  para no interrumpir en medio del Shemá, por lo que es bueno terminar el recitado de cada pasaje junto al oficiante o poco después de este, tal que según todas las opiniones no haya que responder Amén (Ben Ish Jai Pekudei 5). Según la usanza ashkenazí, se responde Amén después de las bendiciones del oficiante y esto no se considera interrupción. Empero tras la bendición “Ahavat Olám“, los ashkenazíes también procuran no contestar Amén a los efectos de no interrumpir entre esta y el recitado del Shemá, terminando junto al oficiante o poco después de éste (ver arriba 16:4, todas las cuestiones del recitado de Shemá se explicaron en el capítulo 16).

Al concluir la bendición de “Hashkivenu“, los judíos originarios de España acostumbran a responder Amén a la bendición recitada por ellos mismos pues es la última de una serie de bendiciones. Los judíos de origen ashkenazí no responden Amén a la bendición recitada por ellos mismos y solamente lo hacen en la de “Boné Ierushalaim” (tercera bendición de la plegaria de agradecimiento por los alimentos n. de t.) en  Birkat Hamazón (Shulján Aruj 215:1, 236:4).

Entre las bendiciones del recitado del Shemá y la Amidá, el oficiante dice Medio Kadish y tras concluir ésta dice “Kadish Titkabal“. Después, según la usanza sefaradí se recita “Shir Lamaalot Esá Einai“, luego las personas en duelo recitan “Kadish Iatom” y una de estas al final dice “Barjú” para quienes llegaron tarde al servicio y no lo escucharon al principio del mismo. Después se recita “Aleinu Leshabeaj” y luego ya no se dice Kadish alguno. Según la usanza ashkenazí, enseguida después del “Kadish Titkabal” se dice “Aleinu Leshabeaj” y luego los que están en duelo recitan Kadish Iatom y uno de estos al final dice “Barjú” para quienes llegaron tarde al servicio. En caso de que no haya alguien en duelo que diga Kadish, el oficiante dice “Barjú“.

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