03. Otras leyes

https://ph.yhb.org.il/es/02-26-03/

Quien tiene necesidad de hacer algo después de haber recitado “Shemá” y “Hamapil” tiene permitido hacerlo. De la misma manera se puede comer, beber u ordenar algo con premura, ya que “Hamapil” es una bendición diferente a las del disfrute (“nehenín”) en las que está prohibido interrumpir entre el recitado y la ingestión. La bendición “Hamapil” se trata de un agradecimiento por el sueño nocturno, por lo tanto se puede hacer algo después de recitarla. Empero, a priori, es bueno que el sueño sea a continuación del recitado del “Shemá” (ver Ramá 239:1, Tzitz Eliezer 7:27, Iejavé Daat 4 pág. 118-122, Piskei Teshuvá 239:3. De todas maneras la Mishná Berurá 239:4 es más estricta tras el recitado de “Hamapil”).

Se puede recitar el orden del “Shemá” sobre la cama recostado, empero habrá de hacerlo echado sobre uno de los lados.

Los moralistas (Baalei Hamusar) escribieron que es bueno realizar una evaluación (jeshbón nefesh) del día previo a dormir y en caso de recordar haber realizado una mala acción se debe confesar ante D´s y proponerse no volver a hacerla. Asimismo antes de irse a dormir es bueno perdonar a todo aquél que haya actuado contra nuestra persona o nos haya hecho sufrir, para que nadie resulte castigado por nuestra causa y en mérito de ello seamos bendecidos con longevidad (Mishná Berurá 239:9).

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