11 – La “janukiá” y el “shamash”

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Es correcto encender las velas de Januca en un candelabro o “janukiá” bonita, cada quien según sus posibilidades, y hay quienes encienden las velas en candelabros de plata y oro. Quien carezca de “janukiá”, puede pegar las velas de sebo o parafina sobre una superficie plana y encenderlas, o tomar pequeñas copitas y verter en su interior aceite y colocar una mecha y encenderlas. No se debe encender las velas de Januca en recipientes desagradables como el caso de un utensilio que esté negro de hollín (Shulján Aruj 673:3, Mishná Berurá 28, Kaf HaJaím 60-62).

Se debe ser meticuloso en mantener un espacio entre vela y vela, para que cada una se vea por separado, y así se publicite el milagro. Además, si las velas están muy cercanas una a la otra se corre el riesgo de que las llamas se unan y en ese caso se trataría de una fogata y no de una vela. En el caso de las velas de sebo se suma un temor más y es que si se encienden muy cercanas una a la otra, se pueden fundir y de esa manera podrían extinguirse antes de pasada la media hora reglamentaria (Shulján Aruj 671:4 y sus comentaristas).

Desde el punto de vista estrictamente reglamentario, aunque las velas no estén colocadas a la misma altura pero si están separadas la una de la otra y quien se para frente a éstas puede contarlas y saber cuántos días de fiesta transcurrieron, se está cumpliendo con el precepto.

Asimismo si el candelabro tiene forma circular, por cuanto que cada vela está separada de la otra, está permitido encenderlas. Sin embargo, a priori, se deben colocar las velas en línea recta y a la misma altura, para que se puedan ver todas con claridad y contarlas, de modo de percatarse del número de días que han transcurrido del milagro (Ramá 671:4, Beur Halajá en el párrafo que ese inicia con la palabra ומותר-).

A los efectos de que una persona no cometa la trasgresión de sacar provecho de las velas de Januca, se acostumbra a encender una vela extra, el “Shamash”, que en caso de que se necesite de luz se pueda usar la suya. En una habitación que posee iluminación eléctrica no es reglamentariamente obligatorio que se encienda un “Shamash” empero muchos igual lo encienden para así resaltar la diferencia entre las velas que tienen como cometido único publicitar el milagro y el “Shamash” que puede ser empleado para otros menesteres.

De todas maneras a los efectos de que no nos equivoquemos en el número de velas a encender se acostumbra a colocar el “Shamash” a otra altura o distante del resto, para que quede clara la diferencia. Se acostumbra a colocar un poco más arriba, para que si se necesita usar de su luz, quede claro a quienes lo emplean que no se trata de la luz de las velas (Shulján Aruj y Ramá 673:1, Mishná Berurá 20).

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