{"id":3115,"date":"2014-04-02T00:11:57","date_gmt":"2014-04-01T21:11:57","guid":{"rendered":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/?p=3115"},"modified":"2019-01-10T10:32:34","modified_gmt":"2019-01-10T08:32:34","slug":"14-02-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/14-02-11\/","title":{"rendered":"11. Dificultades de parte del marido en el cumplimiento del precepto"},"content":{"rendered":"
Todo lo que estudiamos anteriormente respecto del deber del cumplimiento del precepto de On\u00e1 se refiere a personas sanas, y si una de estas omite la observancia trasgrede una prohibici\u00f3n de la Tor\u00e1. Si es el marido quien contin\u00faa con esta inconducta, se trata de un claro causal de divorcio que de efectivizarse le obliga a desembolsar la totalidad del monto estipulado en la ketuv\u00e1 o contrato nupcial. Empero, quien tiene dificultad en cumplir con el precepto en virtud de un problema de salud estar\u00e1 preceptuado de observar On\u00e1 \u00fanicamente seg\u00fan le indique el m\u00e9dico (Shulj\u00e1n Aruj Even Haezer<\/em> 76:3). Dado que muchas veces los problemas surgen en virtud de la falta de una hormona espec\u00edfica o por una enfermedad determinada, el afectado debe consultar a un m\u00e9dico pues la mayor\u00eda de estas dificultades tienen hoy cura. A veces los problemas son de \u00edndole emocional o afectiva y llevan a que el hombre haga omisi\u00f3n de la On\u00e1 o no alegre a su esposa como corresponde – en un caso as\u00ed el hombre debe ocuparse de solucionar el problema. Cuando se trata de una dificultad leve puede ser suficiente asesorarse con un rabino; si se trata de un problema agudo es necesario recurrir a un terapeuta especialista en el \u00e1rea y temeroso del cielo. Si el hombre es negligente en el tratamiento de este problema omite el cumplimiento de un precepto de la Tor\u00e1 y por cuanto que no cumple con la On\u00e1 en sus tiempos adecuados, su mujer puede exigir el divorcio y debe ser compensada con la totalidad de la suma estipulada en el contrato nupcial.<\/p>\n Si el hombre se esmer\u00f3 hasta el l\u00edmite de\u00a0 sus posibilidades en acudir a los m\u00e9dicos y\/o terapeutas y a pesar de ello no logr\u00f3 volver a estar en condiciones de cumplir con la\u00a0 On\u00e1 en sus tiempos establecidos, mas puede tener contacto sexual aunque sea una vez cada seis meses, por cuanto que a\u00fan cumple con el precepto aunque s\u00f3lo sea en su frecuencia m\u00ednima similar a la de los marinos (ver arriba 7), su mujer no tiene causal para exigir divorcio ni cobrar lo estipulado en la ketuv\u00e1 o contrato nupcial. Empero, si no puede cumplir On\u00e1 ni siquiera con esta frecuencia, la decisi\u00f3n queda en manos de su esposa. Si est\u00e1 de acuerdo en vivir junto a \u00e9l en estas condiciones puede hacerlo. Si prefiere divorciarse, el hombre est\u00e1 obligado a concederle el divorcio y pagarle lo estipulado en el contrato nupcial (Shulj\u00e1n Aruj Even Haezer<\/em> 76:11). Es claro que tambi\u00e9n quien no puede cumplir cabal y completamente el precepto de On\u00e1, igualmente debe complacer a su mujer y alegrarla mediante besos y caricias hasta que esta alcance su m\u00e1xima alegr\u00eda. Por lo general, si ha de actuar as\u00ed, aunque no consiga llevar a cabo la uni\u00f3n completa su mujer no desear\u00e1 divorciarse.<\/p>\n En el caso de aquel hombre a quien su mujer le perdona de coraz\u00f3n su imposibilidad de cumplimiento del precepto de On\u00e1, este perd\u00f3n es v\u00e1lido. Esto a condici\u00f3n de que el hombre ya haya cumplido con el precepto de procrear, empero si a\u00fan no lo cumpli\u00f3, debe observar la On\u00e1 en todas las ocasiones en las que haya chance de que su mujer quede embarazada. En caso de que el hombre no logre cumplir con el precepto en todas sus ocasiones preestablecidas, debe seguir las instrucciones de los m\u00e9dicos para poder hacerlo (Shulj\u00e1n Aruj Even Haezer<\/em> 76:6).<\/p>\n En el caso de quien ya ha cumplido con el precepto de procrear y su mujer le perdona el incumplimiento de la On\u00e1, no corresponde que deje sin efectivizar la mitzv\u00e1 y deber\u00e1 consultar con los m\u00e9dicos qu\u00e9 hacer para poder cumplirla, pues ese es el orden correcto y sano de la vida. As\u00ed como el hombre debe intentar cumplir con todos los preceptos aun en los casos en los que no est\u00e1 del todo obligado, como por ejemplo en los de Tzitzit <\/em>o Gmilut Jasadim<\/em> (ayuda al pr\u00f3jimo), de igual manera debe procurar cumplir con el sagrado e important\u00edsimo precepto de On\u00e1 pues por su intermedio la Divina Presencia reside sobre el mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" Todo lo que estudiamos anteriormente respecto del deber del cumplimiento del precepto de On\u00e1 se refiere a personas sanas, y si una de estas omite la observancia trasgrede una prohibici\u00f3n de la Tor\u00e1. Si es el marido quien contin\u00faa con esta inconducta, se trata de un claro causal de divorcio que de efectivizarse le obliga […]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[123],"tags":[],"class_list":["post-3115","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-14-02"],"yoast_head":"\n