{"id":3345,"date":"2014-04-10T00:03:19","date_gmt":"2014-04-09T21:03:19","guid":{"rendered":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/?p=3345"},"modified":"2019-01-14T12:52:53","modified_gmt":"2019-01-14T10:52:53","slug":"14-10-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/14-10-03\/","title":{"rendered":"03. La segunda etapa de la mujer"},"content":{"rendered":"<p>Tras cada etapa que el var\u00f3n inicia, la mujer al recibirlo o aceptarlo transforma su relaci\u00f3n en m\u00e1s profunda y completa y por ende la eleva. Si prestamos atenci\u00f3n, vemos que el lado fuerte del var\u00f3n radica en la capacidad de tomar la iniciativa, en abrir el camino y en cortejar hasta consumar el matrimonio. Sin embargo, ocurre en algunas ocasiones que una vez que el hombre consagr\u00f3 a su mujer su \u00edmpetu decae y entonces es la mujer quien tiende a invertir mayores esfuerzos en la relaci\u00f3n y as\u00ed profundizarla. Lo mismo ocurre en el cumplimiento del precepto de On\u00e1, el var\u00f3n aventaja en cuanto a su deseo e impulso por unirse f\u00edsicamente a su mujer. Empero, una vez unidos la capacidad femenina de materializar la relaci\u00f3n y disfrutar de la misma es superior a la del hombre. Esto se manifiesta tambi\u00e9n en el hecho de que la mujer es aquella que recibe el esperma y lo contin\u00faa desarrollando durante toda la gestaci\u00f3n hasta el nacimiento.<\/p>\n<p>Desde lo manifiesto, el var\u00f3n es quien toma la iniciativa y lidera por lo que \u00e9l es quien debe comenzar la relaci\u00f3n. Por otra parte, dado que el var\u00f3n es el continuador de Ad\u00e1m y la mujer lo es de Jav\u00e1, en cierta forma la mujer se encuentra en un escal\u00f3n m\u00e1s elevado, pues el material del cual fue creado el hombre es el polvo de la tierra tal como est\u00e1 escrito (Bereshit-G\u00e9nesis 2:7): \u00ab<em>Form\u00f3 HaShem Elokim al Ser Humano del polvo de la tierra y le insufl\u00f3 en sus narices h\u00e1lito \u00a0de vida y se convirti\u00f3 Ad\u00e1m en un ser viviente<\/em>\u00ab, mientras que la mujer fue hecha de un material superior pues fue tomada del hombre, tal como est\u00e1 escrito: \u00ab<em>y tom\u00f3 uno de sus costados y cerr\u00f3 la cavidad de la carne que hab\u00eda debajo<\/em>\u00ab. Adem\u00e1s, HaShem hizo a la mujer de un modo especial a los efectos de embellecerla, tal como est\u00e1 escrito: \u00ab<em>Model\u00f3 HaShem Elokim el costado que hab\u00eda tomado del hombre \u2013 como mujer- \u2026<\/em>\u00bb (Talmud Babilonio Tratado de <em>Eruv\u00edn<\/em> 18(A)). Por ello, la mujer tiene la capacidad de profundizar y elevar la relaci\u00f3n de pareja y llevarla a un estad\u00edo superior.<\/p>\n<p>El vigor varonil es m\u00e1s exterior y manifiesto, el de la mujer es interior y oculto. El orden natural del mundo indica que primeramente se manifieste el aspecto exterior y luego el interior. Es por ello que en un inicio el rol masculino es m\u00e1s predominante, \u00e9l es quien corteja a la dama, \u00e9l es quien la consagra como su esposa y \u00e9l es quien toma la iniciativa en el cumplimiento de los preceptos de On\u00e1 y de procrear. Sin embargo, con el correr de los a\u00f1os, en virtud de la cualidad de la mujer que es capaz de tomar la iniciativa varonil y transformarla en algo completo, su status en la familia se encumbra al punto que si se observa con detenci\u00f3n se percibe que su influencia es mayor que la del marido.<\/p>\n<p>Si profundizamos, veremos que as\u00ed como la iniciativa del hombre en la primera etapa es la que motiva el actuar reservado de la mujer, en la segunda, la mujer a su vez activa discretamente cuanto ocurre en la primera. Si bien el cortejo visible es de parte del var\u00f3n, la mujer con su mero bello y bondadoso existir es quien atrae al hombre a tomar la iniciativa. Si bien el hombre es quien consagra a la mujer, \u00e9sta, en su profundo deseo de formar una pareja y una familia es quien lo induce a hacerlo. Hay casos en los cuales el hombre quiere unirse a una mujer sin asumir responsabilidades de largo plazo, y s\u00f3lo en virtud de que ella no est\u00e1 dispuesta a hacerlo de esa manera \u00e9l finalmente la desposa. Otro tanto ocurre con el precepto de On\u00e1, si bien su cumplimiento es deber del var\u00f3n, si la mujer no accede a recibirlo con alegr\u00eda el precepto queda sin efecto (arriba 2:2).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras cada etapa que el var\u00f3n inicia, la mujer al recibirlo o aceptarlo transforma su relaci\u00f3n en m\u00e1s profunda y completa y por ende la eleva. Si prestamos atenci\u00f3n, vemos que el lado fuerte del var\u00f3n radica en la capacidad de tomar la iniciativa, en abrir el camino y en cortejar hasta consumar el matrimonio. 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