{"id":3892,"date":"2000-10-02T01:00:34","date_gmt":"2000-10-01T22:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/?p=3892"},"modified":"2020-01-16T13:24:34","modified_gmt":"2020-01-16T11:24:34","slug":"10-02-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/10-02-01\/","title":{"rendered":"01) La impureza de las manos"},"content":{"rendered":"
El lavado o abluci\u00f3n de manos es uno de los siete preceptos establecidos por nuestros sabios. A los efectos de comprender el origen de este decreto es necesario aclarar primeramente que seg\u00fan la Tor\u00e1 todo el cuerpo humano es considerado como una sola unidad a los efectos de las leyes de pureza e impureza, todo este puede estar puro o impuro en su totalidad. Esto es, si un solo \u00f3rgano corporal tuvo contacto con algo impuro, entonces todo el cuerpo pasa a ser impuro. Por ejemplo, quien toca un muerto con su pie no s\u00f3lo \u00e9ste se torna impuro sino su cuerpo todo. Asimismo, el proceso de purificaci\u00f3n deber\u00e1 abarcar a todo el cuerpo, por esa raz\u00f3n, cuando una persona realiza una inmersi\u00f3n en la Mikve a los efectos de purificarse debe sumergirse por completo.<\/p>\n
A modo de ap\u00e9ndice a esta regla, nuestros sabios estipularon que las manos poseen un status particular y diferenciado, en virtud de que estas se ocupan de todas las cuestiones relativas a la acci\u00f3n y al plano material, por lo que suelen ensuciarse m\u00e1s que el resto del cuerpo y por ende por descuido pueden tocar objetos impuros. En virtud de ello, nuestros sabios establecieron que las manos en su estado com\u00fan o regular -\u00abstam yad\u00e1im\u00bb- son consideradas impuras y el modo de purificarlas es por medio de su lavado o abluci\u00f3n con agua (ver Rash\u00ed a Shabat<\/em> 14(A)).<\/p>\n Esta directiva pas\u00f3 por diferentes etapas. En d\u00edas del primer Templo el Rey Shelom\u00f3 decret\u00f3 la impureza de las manos a los efectos de la ofrenda de sacrificios, esto es, orden\u00f3 que cada persona que se disponga a tocar una ofrenda con sus manos deber\u00e1 primeramente purificarlas y en caso de tocar la ofrenda sin haberlas abluido, ha impurificado la carne del sacrificio y lo transforma en ritualmente no apto para su ingesti\u00f3n. En d\u00edas del segundo Templo, los sabios de la escuela de Shamai y los de la escuela de Hilel decretaron que las manos, en su estado normal est\u00e1n impuras tambi\u00e9n a los efectos de tocar las ofrendas o presentes que se otorgan al cohen, de modo tal que todo aquel que los tocaba sin abluir sus manos los transformaba en no aptos para su ingesti\u00f3n, y a los efectos de evitar comerlos por error era necesario incinerarlos (Tratado de Shabat<\/em> 14).<\/p>\n Posteriormente, los sabios extendieron la vigencia de esta norma y establecieron que no se puede ingerir pan sin previamente lavarse las manos (Talmud Babilonio Tratado de Jul\u00edn<\/em> 106(A)).<\/p>\n El lavado de manos previo a la ingesta de pan fue fundamentado por dos razones. La primera, a causa del \u00abseraj terum\u00e1\u00bb. Es decir, a fin de que los cohanim se acostumbren a la abluci\u00f3n de sus manos previo al contacto con las ofrendas o presentes destinados a ellos, decretaron los sabios que todas las personas lavasen sus manos antes de comer pan, y de esta manera se impuso en el seno del pueblo esta pr\u00e1ctica. As\u00ed se foment\u00f3 en los cohanim la costumbre de abluir las manos antes de comer de sus ofrendas o presentes. Y a pesar de que hoy el Templo est\u00e1 destruido y que carecemos de la posibilidad de purificarnos de la impureza de la muerte, y ya van muchas generaciones en las que los cohanim no comen sus ofrendas o presentes, el decreto de la abluci\u00f3n de manos no ha sido derogado pues pronto nuestro Santuario ser\u00e1 reconstruido y por lo tanto debemos estar listos y habituados en el cumplimiento de las leyes de la pureza. La segunda raz\u00f3n esgrimida es que en virtud del car\u00e1cter activo de las manos que las lleva a tocar sitios sucios no corresponde comer estando estas en ese estado. De esto resulta que, a los efectos de preservar la pureza y la santidad de la ingesta de alimentos, nuestros sabios decretaron la abluci\u00f3n previa de las manos bas\u00e1ndola en el siguiente vers\u00edculo (Vaikr\u00e1-Lev\u00edtico 11:44): \u00abY os santificareis y ser\u00e9is santos porque Yo Soy Santo\u00bb. \u00abY os santificareis’ se refiere a las aguas primeras (lavado de manos antes de comer n. de t.)\u00bb (Talmud Babilonio Tratado de Berajot<\/em> 53(B)). Incluso aquel cuyas manos est\u00e1n limpias por haber terminado de lavarlas con agua y jab\u00f3n debe abluirlas antes de comer pan a los efectos de purificarlas y santificarlas de cara a la comida (ver Shulj\u00e1n Aruj<\/em> Oraj Ja\u00edm<\/em> 158:1, Mishn\u00e1 Berur\u00e1<\/em> 1).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" El lavado o abluci\u00f3n de manos es uno de los siete preceptos establecidos por nuestros sabios. A los efectos de comprender el origen de este decreto es necesario aclarar primeramente que seg\u00fan la Tor\u00e1 todo el cuerpo humano es considerado como una sola unidad a los efectos de las leyes de pureza e impureza, todo […]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[154],"tags":[],"class_list":["post-3892","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10-02"],"yoast_head":"\n