{"id":3898,"date":"2000-10-02T04:00:38","date_gmt":"2000-10-02T01:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/?p=3898"},"modified":"2020-01-16T13:29:52","modified_gmt":"2020-01-16T11:29:52","slug":"10-02-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/10-02-04\/","title":{"rendered":"04) Bendici\u00f3n por el cumplimiento de un precepto rab\u00ednico"},"content":{"rendered":"
El lavado de manos es uno de los siete preceptos dictados por nuestros sabios. La Tor\u00e1 otorg\u00f3 a nuestros sabios la potestad de establecer preceptos, tal como est\u00e1 escrito (Devarim-Deuteronomio 17:10-11): \u00abY guardar\u00e1s de hacer todo tal como te lo indiquen\u00bb, \u00abno te apartar\u00e1s ni a la derecha ni a la izquierda\u00bb. Por esta raz\u00f3n nosotros recitamos una bendici\u00f3n por la abluci\u00f3n de manos: \u00abBaruj At\u00e1 Ad-onai Eloh-einu Melej Haol\u00e1m Asher Kideshanu Bemitzvotav Vetzivanu Al Netilat Iadaim<\/em>\u00bb (Bendito eres T\u00fa Adonai Rey del Universo que nos consagr\u00f3 con Sus preceptos y nos orden\u00f3 la abluci\u00f3n de manos). Si bien este precepto no figura en la Tor\u00e1 escrita, se nos orden\u00f3 cumplir con los decretos de los sabios.<\/p>\n En t\u00e9rminos generales, los preceptos originados en la Tor\u00e1 escrita son m\u00e1s importantes que los originados en los sabios. Existe una regla hal\u00e1jica en virtud de la cual, para todo caso de duda, si el precepto es originado en la Tor\u00e1 escrita se debe adoptar una actitud estricta, en cambio si este es de origen rab\u00ednico, se debe adoptar una actitud flexible. Empero, desde cierto punto de vista los dict\u00e1menes de los sabios son m\u00e1s a preciados o valorados o m\u00e1s queridos que las palabras de la Tor\u00e1 (Talmud Jerosolimitano Tratado de Berajot<\/em> 1:4), pues sus decretos expresan la voluntad de la grey de Israel de adoptar y aceptar sobre nosotros m\u00e1s preceptos para santificarnos y acercarnos m\u00e1s a la completitud.<\/p>\n Es necesario saber, que en virtud de la superioridad y santidad de la Tor\u00e1 escrita nos resulta dif\u00edcil percibir la profundidad de sus ideas y por ello nos cuesta cumplir con sus preceptos. Para que podamos llevar la Tor\u00e1 a nuestras vidas, HaShem les orden\u00f3 a los sabios que establezcan un cerco en torno a esta y que emitan decretos por cuyo intermedio podamos observar todos sus mandamientos. O sea, los preceptos de los sabios son un puente necesario e indispensable entre el ser humano y la Tor\u00e1 celestial, pues estos mandamientos expresan la Idea Divina tal como se recibe en este mundo, por medio de la conciencia humana de los sabios de Israel.<\/p>\n A los efectos de que las personas no sean negligentes en el cumplimiento de los preceptos rab\u00ednicos nuestros sabios fueron m\u00e1s en\u00e9rgicos en su aplicaci\u00f3n que en la de los preceptos de la Tor\u00e1 (Talmud Babilonio Tratado de Eruv\u00edn<\/em> 77(A)). Es as\u00ed como la Mishn\u00e1 nos cuenta (Eduiot<\/em> 5:6) que Elazar Ben Janoj dud\u00f3 de la validez del decreto de la abluci\u00f3n de manos y en virtud de ello nuestros sabios lo excomulgaron. Cuando falleci\u00f3, el Beit Din envi\u00f3 una piedra que fue colocada sobre su ata\u00fad ya que todo aquel que muere excomulgado su f\u00e9retro es apedreado. Asimismo, el Talmud nos relata (\u00eddem Eruv\u00edn<\/em> 21(B)) que Rab\u00ed Akiva, siendo ya anciano, fue encarcelado por los romanos y su ayudante Rab\u00ed Iehosh\u00faa a diario le tra\u00eda alimentos y agua para beber y abluir las manos. Un d\u00eda el carcelero derram\u00f3 la mitad del agua no dej\u00e1ndole suficiente como para beber y tambi\u00e9n lavarse las manos. Rab\u00ed Akiva prefiri\u00f3 usar el agua restante para abluir sus manos y no para beber. Si bien de acuerdo con la norma, en un caso de necesidad mayor como ese, Rab\u00ed Akiva estaba exento del deber de lavar sus manos y pod\u00eda haberla bebido, prefiri\u00f3 adoptar para s\u00ed una actitud m\u00e1s estricta y pr\u00e1cticamente poner en peligro su vida con tal de cumplir con un precepto de los sabios quienes ordenaron lavar las manos antes de la comida. En virtud de su entrega Rab\u00ed Akiva nos ense\u00f1\u00f3 a todos cu\u00e1n importante es cumplir puntillosamente con los preceptos de los sabios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" El lavado de manos es uno de los siete preceptos dictados por nuestros sabios. La Tor\u00e1 otorg\u00f3 a nuestros sabios la potestad de establecer preceptos, tal como est\u00e1 escrito (Devarim-Deuteronomio 17:10-11): \u00abY guardar\u00e1s de hacer todo tal como te lo indiquen\u00bb, \u00abno te apartar\u00e1s ni a la derecha ni a la izquierda\u00bb. Por esta raz\u00f3n […]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[154],"tags":[],"class_list":["post-3898","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10-02"],"yoast_head":"\n