{"id":5451,"date":"2018-04-02T00:02:14","date_gmt":"2018-04-01T21:02:14","guid":{"rendered":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/?p=5451"},"modified":"2024-11-19T13:47:52","modified_gmt":"2024-11-19T11:47:52","slug":"17-02-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/17-02-02\/","title":{"rendered":"02. El significado del precepto"},"content":{"rendered":"
El significado del precepto es honrar a HaShem con los primeros frutos del \u00e1rbol, para ingerirlos con santidad en Jerusal\u00e9m, y por su intermedio, alabarlo por todo el bien que nos ha prodigado. Dado que por lo general las frutas que crecen en los tres primeros a\u00f1os no son ni abundantes ni de buena calidad, no corresponde utilizarlas para loar a HaShem, y por ello la Tor\u00e1 prohibi\u00f3 su uso, para que nuestra primera ingesti\u00f3n en el cuarto a\u00f1o, que es cuando crecen m\u00e1s y mejores frutas, est\u00e9 imbuida de santidad y agradecimiento a D’s.<\/p>\n
En virtud de ello, la bondad de HaShem y Su bendici\u00f3n reposar\u00e1n sobre las frutas que habr\u00e1n de crecer a lo largo de todos los a\u00f1os, y su ingesta estar\u00e1 conectada a la fe, otorgando la vitalidad necesaria destinada a incrementar el bien y la bendici\u00f3n en el mundo. De igual manera, la Tor\u00e1 nos orden\u00f3 consagrar todo primog\u00e9nito humano, todo primog\u00e9nito animal y las primicias de los frutos. Asimismo, ese es el significado de los preceptos de jadash, terum\u00e1 (ofrendas), jal\u00e1 y reshit haguez (la primera esquila) (ver en Ramb\u00e1n a Vaikr\u00e1 all\u00ed, Sefer Hajinuj 246-247).<\/p>\n
Del precepto de orl\u00e1 aprendemos tambi\u00e9n el valor de la autocontenci\u00f3n, que es importante y sumamente \u00fatil. La capacidad de autocontenerse y de posponer la satisfacci\u00f3n del deseo hasta que llegue el momento indicado es una condici\u00f3n indispensable para el \u00e9xito del ser humano tanto en este mundo como en el Venidero. Por ejemplo, es sabido que una persona que es estudiosa desde joven posteriormente ser\u00e1 m\u00e1s exitosa en su vida personal y econ\u00f3mica, y a pesar de ello, numerosos j\u00f3venes no logran controlarse vi\u00e9ndose arrastrados tras sus instintos y pierden su tiempo en diferentes pasatiempos. Asimismo, es sabido que los noviazgos entre muchachos y muchachas que no tienen por objetivo el establecimiento de una familia afectan negativamente su capacidad de contraer matrimonio y erigir un hogar con amor y fidelidad. Sin embargo, son muchos los que no logran contenerse y se ven arrastrados hacia relaciones pasionales que no conducen al pacto verdadero.<\/p>\n
Adem\u00e1s, hay personas que no logran abstenerse de gastar su dinero en productos suntuarios tales como un apartamento m\u00e1s caro de lo que sus posibilidades econ\u00f3micas permiten y no logran ahorrar dinero para ayudar a sus hijos a adquirir una profesi\u00f3n o a casarse, ni consiguen mantenerse a s\u00ed mismas durante la vejez.<\/p>\n
El primer Adam se vio tambi\u00e9n arrastrado tras su instinto y pec\u00f3 por no abstenerse de comer del \u00e1rbol del conocimiento del bien y el mal, y de esa manera, caus\u00f3 su propia muerte y la de sus descendientes. Por medio del precepto de orl\u00e1 el individuo aprende a contemplar el crecimiento de sus frutos y a dominar su impulso por disfrutar de ellos. Sobre esto, dijeron nuestros sabios (Vaikr\u00e1 Rab\u00e1 25:2): \u00ab\u00bfQui\u00e9n habr\u00e1 de despejar el polvo de tus ojos, primer Adam, que no pudiste obedecer por una hora la orden que recibiste, y tus hijos esperan por la orl\u00e1 tres a\u00f1os?\u00bb (ver Tratado de Beitz\u00e1 25(B)).<\/p>\n
Nuestros sabios agregaron que las frutas de los primeros a\u00f1os expresan el deseo de entrar en acci\u00f3n antes de tiempo, sin que medie la mesura adecuada, por ello no son completas y la impureza se aferra a ellas. Las frutas de los primeros tres a\u00f1os se corresponden con tres klipot[1]<\/a><\/sup> negativas y duras que obstruyen y tapan el flujo de la luz Divina. El cuarto a\u00f1o se corresponde con una klip\u00e1 m\u00e1s fina o sutil en la que se mezclan el bien y el mal, y sus frutas se reparan al ser transportadas y elevadas a Jerusal\u00e9m para ser ingeridas con santidad (Zohar III 87:1, Sha’arei Or\u00e1 Sha’ar 5, Pardes Rimonim Sha’ar 25:7).<\/p>\n