{"id":5516,"date":"2018-04-06T00:03:14","date_gmt":"2018-04-05T21:03:14","guid":{"rendered":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/?p=5516"},"modified":"2025-05-18T11:28:51","modified_gmt":"2025-05-18T08:28:51","slug":"17-06-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/17-06-03\/","title":{"rendered":"03- Pe\u00e1"},"content":{"rendered":"
El precepto de pe\u00e1 consiste en que el due\u00f1o del campo o la plantaci\u00f3n de \u00e1rboles frutales deje al menos una sesentava parte de la cosecha para los pobres. Si bien la Tor\u00e1 no establece para este precepto una cantidad m\u00ednima, y alcanza con dejar una sola espiga al final del campo para cumplir con el deber, tal como fue dicho (Vaikr\u00e1-Lev\u00edtico 19:9): \u00abno habr\u00e1s de concluir de segar el rinc\u00f3n (pe\u00e1) de tu campo\u00bb<\/em>, y con dejar una sola espiga ya no se concluye la siega; de todas maneras, nuestros sabios instituyeron que se deje al menos un sesentavo que es aproximadamente un 2% de la cosecha.<\/p>\n Dijeron los sabios, adem\u00e1s, que en tres situaciones determinadas corresponde dejar una proporci\u00f3n a\u00fan mayor: 1) Cuando abundan las personas necesitadas. 2) Cuando el due\u00f1o de la parcela ha sido extraordinariamente bendecido con el volumen de la cosecha. 3) Cuando el campo es peque\u00f1o y un sesentavo de este no reporta pr\u00e1cticamente beneficio alguno para el menesteroso (Mishn\u00e1 Tratado de Pe\u00e1 1:1-2, Ramb\u00e1m Hiljot Matanot Laevionim 1:15).<\/p>\n La pe\u00e1 debe obsequiarse al culminar la siega o la recolecci\u00f3n, tal como fue dicho (Vaikr\u00e1-Lev\u00edtico 19:9): \u00abno habr\u00e1s de concluir de segar el rinc\u00f3n (pe\u00e1) de tu campo\u00bb<\/em>. Esto obedece a varios motivos: 1) Evitar la usurpaci\u00f3n a los pobres, ya que solo el due\u00f1o del campo puede separar el rinc\u00f3n cuando quiera, y podr\u00eda acordar con un amigo o un pariente pobre que viniera a recolectar a una hora convenida en la que ya no hay otros menesterosos en la zona, con lo que separar\u00eda el rinc\u00f3n solo para su pobre apadrinado, rob\u00e1ndole as\u00ed a todos los dem\u00e1s. 2) Evitar la p\u00e9rdida de tiempo de los pobres permiti\u00e9ndoles calcular cu\u00e1ndo se habr\u00e1 de terminar la siega en tal o cual campo y puedan as\u00ed dedicarse a sus asuntos o ir a recolectar a otras parcelas. 3) Protegerse de los embusteros, ya que, si el due\u00f1o del campo pudiera dejar el rinc\u00f3n en cualquier parte, los mentirosos podr\u00edan arg\u00fcir que ya lo separaron, o los propietarios podr\u00edan separar el rinc\u00f3n de los peores sitios y el precepto es dejar lo que queda al final de la parcela, sea su producto bueno o malo. 4) Por una cuesti\u00f3n de visibilidad o apariencia (marit ayin<\/em>), ya que, si el due\u00f1o de la parcela deja la pe\u00e1 en el medio del campo, quienes observen no la ver\u00e1n y pensar\u00e1n que no la dej\u00f3 (Talmud Jerosolimitano Tratado de Pe\u00e1 4:3, Ramb\u00e1m 2:12).<\/p>\n No se deja pe\u00e1 de una especie por otra ni en un campo en vez de otro, aunque se trate del mismo cultivo, pues el precepto implica compartir con los pobres la bendici\u00f3n de cada campo por medio de un rinc\u00f3n especial. Aunque los dos campos fuesen contiguos y todo lo que divida entre estos sea un arroyo, un sendero o cualquier otra separaci\u00f3n, de modo tal que no se los are ni coseche juntos, dado que se ven como dos parcelas, se debe dejar pe\u00e1 en cada una de ellas (Ramb\u00e1m 3:1-3). En un campo de \u00e1rboles frutales, un sendero o un arroyo no se consideran separaci\u00f3n, porque a la vista de la totalidad del \u00e1rea se percibe una sola plantaci\u00f3n y \u00fanicamente en caso de haber una cerca entre ambas partes es preciso dejar un rinc\u00f3n de cada parcela por separado (Ramb\u00e1m 3:19).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" El precepto de pe\u00e1 consiste en que el due\u00f1o del campo o la plantaci\u00f3n de \u00e1rboles frutales deje al menos una sesentava parte de la cosecha para los pobres. Si bien la Tor\u00e1 no establece para este precepto una cantidad m\u00ednima, y alcanza con dejar una sola espiga al final del campo para cumplir con […]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[234],"tags":[],"class_list":["post-5516","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-17-06"],"yoast_head":"\n