{"id":5559,"date":"2018-04-07T00:15:14","date_gmt":"2018-04-06T21:15:14","guid":{"rendered":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/?p=5559"},"modified":"2025-05-18T12:03:27","modified_gmt":"2025-05-18T09:03:27","slug":"17-07-15","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/17-07-15\/","title":{"rendered":"15- Primicias"},"content":{"rendered":"
En los d\u00edas del Templo de Jerusal\u00e9m se cumpl\u00eda otro precepto m\u00e1s y era el de traer las primicias a los cohanim en el Santuario. Este era el orden de su cumplimiento: todo hijo de Israel propietario de un campo en el cual cultivare algunas de las siete especies, al ver que sus primeros frutos comenzaban a crecer, deb\u00eda marcarlos con un hilo y declarar: ‘estos son para las primicias’, y una vez que maduraban deb\u00eda cortarlos, colocarlos en un bonito recipiente y traerlos a Jerusal\u00e9m. Tal como fue dicho (Devarim-Deuteronomio 26:1-11): \u00abY ser\u00e1 que cuando vengas a la tierra que HaShem tu D\u2019s te concede a ti en heredad, y la poseas y te asientes en ella<\/em>.<\/em> Habr\u00e1s de tomar de las primicias de todos los frutos de la tierra que recoger\u00e1s de tu tierra, aquella que HaShem tu D\u2019s te concede a ti, las habr\u00e1s de poner en un cesto y te encaminar\u00e1s hacia el lugar que habr\u00e1 de elegir HaShem tu D\u2019s para hacer morar Su Nombre all\u00ed<\/em>.<\/em> \u00a0<\/em>Y te allegar\u00e1s al cohen que haya de estar en aquellos d\u00edas y le habr\u00e1s de decir: \u2018He manifestado hoy ante HaShem tu D\u2019s que he venido a la tierra que hab\u00eda prometido HaShem a nuestros patriarcas conceder a nosotros'\u00bb<\/em>. Entonces, el cohen junto al portador de las primicias alzaba los frutos, tal como fue dicho: \u00ab<\/em>Tomar\u00e1 el cohen el cesto de tu mano, y lo habr\u00e1 de colocar ante el altar de HaShem tu D\u2019s\u00bb<\/em>.\u00a0 El due\u00f1o de las primicias recitaba la declaraci\u00f3n correspondiente (mikr\u00e1 bikurim<\/em>) en la cual se relata la historia del pueblo de Israel: \u00ab<\/em>Declarar\u00e1s y dir\u00e1s ante HaShem tu D\u2019s: ‘Arameo, extraviado era mi patriarca, descendi\u00f3 a Egipto y peregrin\u00f3 all\u00ed con poca gente; empero fue all\u00ed un pueblo grande, poderoso y numeroso. <\/em>\u00a0<\/em>Empero nos maltrataron los egipcios, y nos oprimieron y nos impusieron trabajo duro. Pero clamamos a HaShem, D\u2019s de nuestros padres; y escuch\u00f3 HaShem nuestra voz, vio nuestra opresi\u00f3n, nuestro agobio y nuestro aprieto<\/em>.<\/em> \u00a0<\/em>Y nos sac\u00f3 HaShem de Egipto con mano fuerte y brazo tendido, con manifestaci\u00f3n magna y con signos y portentosos<\/em>.<\/em> \u00a0<\/em>Nos trajo a este lugar y nos concedi\u00f3 la tierra esta: tierra que mana leche y miel<\/em>.<\/em> \u00a0<\/em>Y ahora, he aqu\u00ed que he tra\u00eddo la primicia del fruto de la tierra que me has dado a m\u00ed, HaShem'\u00bb<\/em>.<\/p>\n Tras ello, el due\u00f1o de las primicias colocaba los frutos junto al altar y el cohen los tomaba y los inger\u00eda en estado de pureza. Adem\u00e1s del deber de traer las primicias, era preceptivo prosternarse ante HaShem y alegrarse por medio del sacrificio de ofrendas pac\u00edficas (shelamim<\/em>), tal como fue dicho: \u00abLo colocar\u00e1s ante HaShem tu D\u2019s y te prosternar\u00e1s ante HaShem tu D\u2019s<\/em>.<\/em> Te habr\u00e1s de regocijar con todo lo bueno que te ha dado a ti HaShem tu D\u2019s a tu familia; t\u00fa y el lev\u00ed y el forastero que est\u00e1 en medio de ti\u00bb<\/em>. Era preceptivo pernoctar al menos una noche m\u00e1s en Jerusal\u00e9m y solamente a la ma\u00f1ana siguiente se permit\u00eda a los hijos de Israel regresar a sus hogares (Ramb\u00e1m Hiljot Bikurrim 3:10-14).<\/p>\n El precepto de traer las primicias se llevaba a cabo con gran pompa y alegr\u00eda. Los peregrinos se organizaban en caravanas, y cuando se acercaban a Jerusal\u00e9m, los habitantes de la ciudad sal\u00edan a recibirlos e ingresaban con ellos, acompa\u00f1\u00e1ndolos con c\u00e1nticos y ejecutando instrumentos musicales. A partir del momento en que arribaban al Monte del Templo los due\u00f1os de las primicias deb\u00edan cargar los frutos sobre sus hombros y cuando ingresaban al patio, los levi\u00edm comenzaban a cantar y tocar m\u00fasica hasta que las entregaban a los cohanim (Mishn\u00e1 Tratado de Bikurim 3:1-6, Ramb\u00e1m 3:10-14).<\/p>\n Seg\u00fan la Tor\u00e1, es preciso traer primicias solamente del territorio ubicado al oeste del Rio Jord\u00e1n, que es la \u00abtierra que mana leche y miel\u00bb<\/em>, y por prescripci\u00f3n de nuestros sabios se trae tambi\u00e9n de la margen oriental y de Siria (Ramb\u00e1m Hiljot Bikurim 1:1). Seg\u00fan la Tor\u00e1, las primicias no tienen una medida espec\u00edfica y nuestros sabios establecieron que se separe un sesentavo del producto total para estos efectos, y aquel que deseare agregar, pod\u00eda hacerlo ilimitadamente (Ramb\u00e1m 2:17). Sobre las primicias aplica la misma normativa que sobre la ofrenda (terum\u00e1<\/em>) y pod\u00edan ser ingeridas \u00fanicamente por familias de cohanim en estado de pureza, pero a diferencia de las segundas que pod\u00edan ser consumidas en todo el pa\u00eds, las primicias pod\u00edan comerse \u00fanicamente dentro de los muros de la ciudad de Jerusal\u00e9m (\u00eddem 3:3-5). A priori, el tiempo para traer las primicias es desde la festividad de Shavu’ot hasta la de Sucot, que es cuando los frutos de las siete especies maduran y sus propietarios se alegran por su crecimiento. A posteriori, quien no las hubiera tra\u00eddo hasta Sucot podr\u00e1 traerlas hasta Januc\u00e1, pero sin recitar ‘la declaraci\u00f3n de las primicias’ (mikr\u00e1 bikurim<\/em>) (\u00eddem 1:6, 4:13).<\/p>\n La idea del precepto de las primicias es que en todo se debe anticipar y expresar primeramente el ideal sagrado. Por ello, los primeros frutos de las especies m\u00e1s excelentes deben ser tra\u00eddos a Jerusal\u00e9m a los cohanim, y en virtud de ello se puede extender la Divina Presencia a todas las acciones del pueblo de Israel a lo largo y ancho del pa\u00eds, en todos los \u00e1mbitos de su quehacer vital, para que est\u00e9n plenas de valores y significado, bendici\u00f3n y alegr\u00eda (esta idea se manifiesta tambi\u00e9n de diferentes maneras en el precepto de los primog\u00e9nitos –bejorot<\/em>– tal como se explicar\u00e1 m\u00e1s adelante en 19:4, el de jadash, tal como se explic\u00f3 arriba 1:1-2 y en el de neta revai tal como se explic\u00f3 arriba 2:2).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" En los d\u00edas del Templo de Jerusal\u00e9m se cumpl\u00eda otro precepto m\u00e1s y era el de traer las primicias a los cohanim en el Santuario. 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