{"id":5618,"date":"2018-04-09T00:10:14","date_gmt":"2018-04-08T21:10:14","guid":{"rendered":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/?p=5618"},"modified":"2025-05-18T13:02:07","modified_gmt":"2025-05-18T10:02:07","slug":"17-09-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/17-09-10\/","title":{"rendered":"10- \u00bfC\u00f3mo se entrega en la pr\u00e1ctica el diezmo al lev\u00ed y al pobre?"},"content":{"rendered":"
El ‘primer diezmo’ y ‘el diezmo del pobre’ que se separa el tercer y sexto a\u00f1o del ciclo sab\u00e1tico son diezmos que tambi\u00e9n en la actualidad son ingeridos por quienes los reciben ya que son alimentos comunes (no sagrados), y no es necesario estar en estado de pureza para poder comerlos. Cada uno de estos diezmos ascienden aproximadamente a un 9% de los frutos, ya que tal como estudiamos, en la actualidad se separa ‘algo’ (kolshehu<\/em>) para la gran ofrenda (terum\u00e1 guedol\u00e1<\/em>), por lo cual una vez apartada, la cantidad de frutos permanece b\u00e1sicamente incambiada. Luego, se separa el ‘primer diezmo’ para el lev\u00ed, y de ese se separa un diezmo para el cohen que recibe el nombre de ‘ofrenda del diezmo’ (terumat ma’aser<\/em>). De esto resulta que la parte que le corresponde al lev\u00ed es aproximadamente un 9% de los frutos. Luego, el tercer y sexto a\u00f1o se separa de los frutos que quedaron el ‘diezmo para el pobre’ (ma’aser an\u00ed<\/em>), cuyo monto aproximado asciende tambi\u00e9n a un 9% del total de los frutos, ya que al quitar el primer diezmo qued\u00f3 un 90% por lo que su diezmo es el 9%.<\/p>\n Si el due\u00f1o de los frutos puede hacer llegar los frutos del diezmo al lev\u00ed y al pobre, es la mejor opci\u00f3n. Sin embargo, en la actualidad resulta muy dif\u00edcil hacerlo ya que el precepto indica que el due\u00f1o de la parcela debe separar las ofrendas y los diezmos ni bien culmina la labor de la recolecci\u00f3n y entonces el cohen, el lev\u00ed y el menesteroso deben llegar hasta el campo para que el propietario le entregue su parte a cada uno. Y si estos no se apersonaren, nuestros sabios establecieron que el due\u00f1o de los frutos se los haga llegar y los destinatarios paguen por el transporte lo que se acostumbre (ver arriba 7:5). En la actualidad, la mayor\u00eda de los productores agr\u00edcolas poseen grandes extensiones y su cosecha es gigantesca, y si les va a llevar su parte a un lev\u00ed o a un menesteroso, estos no tendr\u00e1n la capacidad de almacenar el producto ni sabr\u00e1n c\u00f3mo comercializarlo. Adem\u00e1s, si los agricultores contratasen personal para que repartan a los levi\u00edm y a los pobres diezmos en una cantidad que resulte apta para su consumo, el pago por el transporte exceder\u00e1 el monto del diezmo a recibir, ante lo cual los beneficiarios preferir\u00e1n que no se les traigan frutos.<\/p>\n A los efectos de cumplir el precepto de un modo que se condiga con su objetivo y resulte beneficioso, los productores deber\u00e1n separar los diezmos del lev\u00ed y del pobre, luego, habr\u00e1n de comprar estos frutos de sus destinatarios y entregarles el dinero correspondiente. A priori, el due\u00f1o del campo deber\u00e1 efectuar el procedimiento de adquisici\u00f3n para que los frutos del primer diezmo pasen al dominio de un lev\u00ed determinado, y los frutos del diezmo del pobre al dominio de una persona necesitada espec\u00edfica, para luego adquirir de estos los frutos. Otra opci\u00f3n es realizar previamente un acuerdo de ‘makirei levi\u00e1’ y ‘makirei an\u00ed’ (tal como se explicar\u00e1 en la siguiente halaj\u00e1).<\/p>\n A posteriori, aunque no se hubiese efectuado un procedimiento de adquisici\u00f3n ni se hubiese llegado a un acuerdo previo, el due\u00f1o de los frutos deber\u00e1 cambiar el monto de los diezmos por dinero y luego entreg\u00e1rselo al lev\u00ed o al pobre. Y aunque no hubiese recibido permiso de un lev\u00ed espec\u00edfico o de un menesteroso espec\u00edfico para permutar los frutos por dinero, la acci\u00f3n ingresar\u00e1 igualmente en la categor\u00eda de devoluci\u00f3n de un objeto perdido, pues por medio de la adquisici\u00f3n se los salva de que se pierdan (Tratado de Jul\u00edn 134(B), Ramb\u00e1m Hiljot Bikurim 9:16).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" El ‘primer diezmo’ y ‘el diezmo del pobre’ que se separa el tercer y sexto a\u00f1o del ciclo sab\u00e1tico son diezmos que tambi\u00e9n en la actualidad son ingeridos por quienes los reciben ya que son alimentos comunes (no sagrados), y no es necesario estar en estado de pureza para poder comerlos. Cada uno de estos […]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[239],"tags":[],"class_list":["post-5618","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-17-09"],"yoast_head":"\n