{"id":6654,"date":"2025-11-03T08:00:15","date_gmt":"2025-11-03T06:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/?p=6654"},"modified":"2025-11-26T16:55:49","modified_gmt":"2025-11-26T14:55:49","slug":"18-03-08","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/18-03-08\/","title":{"rendered":"08 – En caso de enfermedad"},"content":{"rendered":"
Si durante los d\u00edas en los que el contacto entre los c\u00f3nyuges est\u00e1 vedado el marido\u00a0 enfermase y precisare ayuda para incorporarse, vestirse o realizar acciones similares, \u00a0si hubiere presente una persona capaz de asistirle, deber\u00e1 solicitarse a esta que preste toda ayuda que implique contacto f\u00edsico con el enfermo, aun si dicho contacto fuere \u00fanicamente a trav\u00e9s de sus vestimentas.<\/p>\n
Incluso, durante los d\u00edas en los que el contacto est\u00e1 prohibido resultar\u00eda preferible que lo atendiere una enfermera profesional y no su esposa, porque la nurse<\/em> en cuesti\u00f3n lo tratar\u00e1 como quien presta un servicio, al tiempo que el contacto de su esposa implicar\u00e1 tambi\u00e9n un elemento afectuoso. En caso de que no fuere posible recurrir a la ayuda de un tercero, o si hacerlo implicare un desembolso econ\u00f3mico, la mujer del paciente tendr\u00e1 permitido asistirlo en todo lo que precisare, por cuanto que el objetivo final del contacto f\u00edsico es el tratamiento m\u00e9dico, y a su vez, este carecer\u00e1 de todo disfrute o pasi\u00f3n, y por lo tanto, en caso de necesidad, podr\u00e1n adoptar una actitud flexible. A estos efectos, es preferible que la se\u00f1ora use guantes, y en caso de que precisare higienizarlo, se impondr\u00e1 el uso de estos.<\/p>\n En caso de que la enferma fuere la se\u00f1ora, ser\u00e1 preciso adoptar una actitud m\u00e1s estricta por cuanto que el marido se encuentra sano, y entonces, cabe temer que por medio del contacto asistencial su deseo se intensifique y pudiera incurrir en una transgresi\u00f3n. Por ello, aunque la asistencia de una enfermera implicare un desembolso, si la pareja pudiere costearlo, que la contraten, para que sea quien se ocupe de la paciente enferma durante los d\u00edas en los que est\u00e1 prohibida para su marido. Si se les dificultare encontrar ayuda o no pudieran pagarla, en caso de gran necesidad o apremio, el marido podr\u00e1 asistir a su mujer. Para ello, deber\u00e1 colocarse guantes y ambos dos deber\u00e1n tener el recaudo de que el contacto sea uno de benevolencia y compasi\u00f3n y no de disfrute y deseo.<\/p>\n Estos permisos fueron dictaminados para pacientes cuya enfermedad no representa un riesgo para su vida, porque en situaci\u00f3n de riesgo vital resulta obvio que debe realizarse toda acci\u00f3n destinada al salvataje, y quien en un momento as\u00ed consulta a un rabino si tiene permitido o no salvar a su mujer enferma, entra en la categor\u00eda de \u201casesino\u201d (Talmud Jerosolimitano Tratado de Yom\u00e1 8:5). Esto es as\u00ed ya que el permiso aplica tambi\u00e9n cuando no hay peligro de vida, a condici\u00f3n de que la afecci\u00f3n debilite el cuerpo del c\u00f3nyuge al grado de que haga que este precise recostarse y requiera de una gran medida de asistencia.<\/p>\n Si uno de los c\u00f3nyuges resultare estar gravemente herido y se encontrare en situaci\u00f3n de riesgo, si precisare de una caricia de aliento de parte de su pareja y ello pudiera ser de ayuda para su cura, o si uno de los c\u00f3nyuges padeciere de una enfermedad terminal y yaciere en su lecho carente de fuerzas y con los d\u00edas contados, y un contacto f\u00edsico de aliento pudiera mejorar su situaci\u00f3n y fortalecerlo para que viva con bien, en la medida de lo posible, unos d\u00edas o unas horas, dado que se tratar\u00eda de un contacto que implica cari\u00f1o o afecto y no pasi\u00f3n o deseo. Por ejemplo, como el contacto entre un hermano y una hermana, una madre y su hijo, un padre y su hija, el c\u00f3nyuge sano podr\u00e1 acariciar al enfermo para animarlo o fortificarlo. Si bien en d\u00edas comunes, en tiempos en los que est\u00e1 prohibido el contacto no cabr\u00eda permitirlo, en momentos de peligro de muerte o en los duros instantes de la despedida de un paciente terminal, en los que el v\u00ednculo se vuelve profundo y carente de elementos de deseo f\u00edsico, en caso de necesidad, cabe adoptar una actitud flexible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" Si durante los d\u00edas en los que el contacto entre los c\u00f3nyuges est\u00e1 vedado el marido\u00a0 enfermase y precisare ayuda para incorporarse, vestirse o realizar acciones similares, \u00a0si hubiere presente una persona capaz de asistirle, deber\u00e1 solicitarse a esta que preste toda ayuda que implique contacto f\u00edsico con el enfermo, aun si dicho contacto fuere […]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[278],"tags":[],"class_list":["post-6654","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-03-las-prohibiciones-que-requieren-de-alejamiento"],"yoast_head":"\n