{"id":994,"date":"2016-10-13T00:02:58","date_gmt":"2016-10-12T21:02:58","guid":{"rendered":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/?p=994"},"modified":"2016-11-30T15:07:59","modified_gmt":"2016-11-30T13:07:59","slug":"02-13-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ph.yhb.org.il\/es\/02-13-02\/","title":{"rendered":"02. El motivo del recitado de las ofrendas y las distintas fases del rezo."},"content":{"rendered":"
Las ofrendas expresan la conexi\u00f3n absoluta entre el pueblo de Israel y su Padre Celestial. Esta relaci\u00f3n de intenso anhelo por conectarse con el origen de la vida y la completa perfecci\u00f3n, llega al punto de estar dispuestos a entregarlo todo a D\u00b4s, inclusive la vida misma. A veces, cuando el ser humano percibe la profunda contradicci\u00f3n entre su alma pura y su cuerpo f\u00edsico cargado de deseos que lo empujan a la bajeza y al pecado, surge en \u00e9l la voluntad de expiaci\u00f3n en pos de la cual la persona llega a estar dispuesta a morir santificando el Nombre Divino, sacrific\u00e1ndose as\u00ed a D\u00b4s. Empero, El Santo Bendito Sea cre\u00f3 al hombre para que viva y sea un socio activo en la correcci\u00f3n del mundo, por lo que el anhelo de apegarse y conectarse a lo divino tiene su expresi\u00f3n en la ofrenda de sacrificios. En lugar de que la persona se sacrifique a s\u00ed misma, ofrece un animal de su propiedad. Esto se asemeja a lo ocurrido con nuestro patriarca Abraham, que estaba dispuesto a cumplir con el decreto divino de sacrificar a su \u00fanico hijo Itzjak hasta que D\u00b4s le orden\u00f3 no tocarlo y ofrendar en su lugar un carnero.<\/p>\n
En el orden del rezo hay cuatro fases, siendo la primera el recitado de las ofrendas. En virtud del sue\u00f1o nocturno el hombre se hunde en su materialidad y para poder pararse ante D\u00b4s y rezar necesita despertarse y ofrendar su alma al Creador mediante el recitado de los Korbanot<\/em>. Por medio de ellos podr\u00e1 despu\u00e9s purificarse con canciones y alabanzas. As\u00ed tambi\u00e9n podr\u00e1 aceptar sobre s\u00ed el Yugo Celestial durante el recitado del Shem\u00e1<\/em> y sus bendiciones. De esta forma podr\u00e1 elevarse al nivel superior de la plegaria durante la Amid\u00e1<\/em>, en la cual la persona se para ante D\u00b4s para alabarlo, pedirle y agradecerle. De esta manera se incrementa la bendici\u00f3n en el\u00a0 mundo.<\/p>\n En la Kabal\u00e1 se explica que estas cuatro fases del rezo se corresponden con los cuatro mundos, y a trav\u00e9s de ellos se asciende desde el inferior al superior. Las ofrendas se corresponden con el mundo de la acci\u00f3n (olam haasi\u00e1<\/em>), los c\u00e1nticos de alabanza se corresponden con el de la formaci\u00f3n (olam haietzir\u00e1<\/em>), las bendiciones del Shem\u00e1 <\/em>con el mundo de la creaci\u00f3n (olam habri\u00e1<\/em>) y la Amid\u00e1<\/em> con el mundo superior, el de la emanaci\u00f3n (olam haatzilut<\/em>).<\/p>\n El comienzo de la labor espiritual pasa por que el hombre acepte de modo claro y contundente que D\u00b4s es el soberano y por lo tanto la materialidad de este mundo, as\u00ed como la vida en \u00e9ste, carecen de todo valor mientras se encuentren desconectados del servicio al Eterno. El presentar ofrendas es la expresi\u00f3n m\u00e1s palpable del sacrificio de la materialidad y la vida mundana ante D\u00b4s. Por lo tanto, el recitado de las ofrendas tiene que ver con el mundo de la acci\u00f3n (olam haasi\u00e1<\/em>), puesto que en \u00e9ste se manifiestan de modo concreto todas las grandes ideas.<\/p>\n Luego recitamos los c\u00e1nticos de alabanza que tienen que ver con el mundo de la formaci\u00f3n (olam haietzir\u00e1<\/em>). Luego de sacrificar la materialidad, el esp\u00edritu (ruaj<\/em>) se libera de sus ataduras y puede contemplar las maravillas de la creaci\u00f3n y entonar alabanzas a D\u00b4s.<\/p>\n Desde ese estado de elevaci\u00f3n espiritual que se alcanza en el recitado de los c\u00e1nticos de alabanza, somos capaces de reconocer el Origen Divino y aceptar sobre nosotros el Yugo Celestial por completo. En las ofrendas a\u00fan no percibimos por completo los principios de la fe, solamente expresamos nuestra predisposici\u00f3n de entregarlo todo en pos de esta. Empero, una vez que completamos las ofrendas y los c\u00e1nticos de alabanza, somos capaces de elevarnos y alcanzar la fe completa en el Creador, tal como est\u00e1 postulada en el recitado del Shem\u00e1<\/em> y explicitada en sus bendiciones. Esto se corresponde con el mundo de la creaci\u00f3n (olam habri\u00e1<\/em>), en el cual percibimos las ra\u00edces espirituales de las cosas.<\/p>\n Es as\u00ed que ascendemos al nivel m\u00e1s encumbrado, el del mundo de la emanaci\u00f3n o proximidad (olam haatzilut<\/em>), en el cual nos apegamos al Creador y nos identificamos plenamente con los ideales de la Divinidad. Previamente nos paramos ante \u00c9l y estuvimos dispuestos a sacrificarnos en sus aras. \u00a0Elevamos c\u00e1nticos ante \u00c9l, aceptamos el Yugo Celestial y ahora en el rezo de la Amid\u00e1<\/em> alcanzamos el mayor punto de fusi\u00f3n e identidad con Su Voluntad, que es la de revelar Su Nombre en el mundo, por lo que Le bendecimos y atraemos as\u00ed bendici\u00f3n sobre el universo todo.<\/p>\n Posteriormente descendemos por los distintos mundos. El Tajan\u00fan<\/em> nos encuentra todav\u00eda en el nivel del mundo de la emanaci\u00f3n (atzilut<\/em>). En el Ashrei<\/em> y la Kedush\u00e1 de Sidr\u00e1<\/em> hacemos descender\u00a0 la influencia del rezo al mundo de la creaci\u00f3n; luego en el c\u00e1ntico del d\u00eda desciende al mundo de la formaci\u00f3n (ietzir\u00e1<\/em>) y en la quema del incienso, finalmente, al mundo de la acci\u00f3n (asi\u00e1<\/em>) (ver en Kaf HaJa\u00edm<\/em> 48:1 al final en el p\u00e1rrafo que inicia con las palabras \u05d5\u05d3\u05e2 \u05d4\u05e7\u05d3\u05de\u05d4\u00bb).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" Las ofrendas expresan la conexi\u00f3n absoluta entre el pueblo de Israel y su Padre Celestial. Esta relaci\u00f3n de intenso anhelo por conectarse con el origen de la vida y la completa perfecci\u00f3n, llega al punto de estar dispuestos a entregarlo todo a D\u00b4s, inclusive la vida misma. A veces, cuando el ser humano percibe la […]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[48],"tags":[],"class_list":["post-994","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-02-13"],"yoast_head":"\n