Tal como aprendimos (32:3), está prohibido usar utensilios que requieren ser kasherizados para alimentos calientes, pues dado que se cocinó con ellos alimentos prohibidos, la Torá ordenó kasherizarlos. Ahora hemos de agregar que a priori, tampoco deben ser utilizados con alimentos fríos, ni siquiera temporariamente, ni se debe usar cubiertos cárnicos con alimentos lácteos fríos o viceversa.
Sin embargo, en caso de gran necesidad o apremio (sheat hadjak), por ejemplo, quien hubiera llegado a una cabaña rentada para alojarse y carece de utensilios aptos y no tiene la posibilidad de kasherizar los cubiertos taref, podrá usar temporariamente cubiertos de carne limpios con alimentos lácteos fríos y viceversa. Asimismo, en caso de gran necesidad, se permitirá usar utensilios taref limpios para alimentos fríos, tanto secos como líquidos, por ejemplo, platos para ensalada y vasos para bebida fría, cucharitas para ingerir yogurt y queso, o un bowl de sopa para comer leche con cereales. Esto es así ya que mientras los utensilios estén limpios y se coma en ellos alimentos fríos, no hacen absorber sabores en los alimentos.
Cuando se desea usar una parrilla, dado que el alimento toca directamente los fierros sobre los que es asado, será preciso kasherizarla. Dado que la parrilla se usa con fuego, se la kasheriza con fuego y será preciso tener el recaudo de que este llegue a todos los lugares de la red, tal como podía hacerlo al ser usada con los alimentos taref. No es preciso limpiar la parrilla dado que es kasherizada por medio de su exposición a un fuego intenso (libún jamur), por lo que todos los alimentos pegados se incineran y quedan totalmente inaptos de ser comestibles.