Prólogo

PRÓLOGO A LA EDICIÓN EN ESPAÑOL

אֵלֶּה מוֹעֲדֵי ה מִקְרָאֵי קֹדֶשׁ אֲשֶׁר תִּקְרְאוּ אֹתָם בְּמוֹעֲדָם. Estos son los plazos señalados por HaShem, días de convocaciones sagradas, los que habréis de proclamar en sus plazos” (Vaikrá 23:4).

Moadím. Plazos fijos en el tiempo con los que el Creador ha querido ‘encontrarse’ con nosotros. Tiempos singulares donde el regocijo y la introspección, dos aspectos que parecen antagónicos, se dan cita en la celebración, en la memoria de los tiempos, para hacernos más sensibles a Su Palabra, para que tomemos en cuenta el vasto recorrido del vivir y sepamos apreciar cada instante.

Los Yamím Tovím llegan hacia nosotros para quedarse, para marcar un día o varios, para dejar sus huellas en nuestros caminos, en nuestra cotidianeidad, haciendo la diferencia. Llamándonos a hacerlos diferentes. “Mikraé Kodesh asher tikreú otam…”, ‘días de convocaciones sagradas, los que habréis de proclamar…’. Estos días esperan por nosotros para revestirse del perfil humano que celebra su encuentro con D’s y con su prójimo. Tiempos establecidos por El Creador – “Sus Plazos”- al decir de la sagrada Torá, pero que en Su Infinita Bondad, los comparte con nosotros, nos ‘invita’ a ser parte…

«רבי ברכיה בשם רבי חייא בר בא לא ניתנו שבתות וימים טובים אלא לעסוק בהן בדברי תורה…»

Afirma el Talmud Yerushalmi (Capítulo 15, Halajá 3): “Dijo Rabi Berejiá en nombre de Rabi Jía Bar Aba: Los Shabatot y los Yamím Tovím fueron dados a fin de ocuparnos del estudio de la Torá…”. Sugestiva propuesta de la Guemará Jerosolimitana, invitando a cada uno y uno a un aprovechamiento integral de nuestras facultades espirituales en los tiempos de la Reina Shabat y de los Días Festivos, haciendo del estudio de la Torá su eje principal, a fin que todo gire en torno a ella,  y podamos –sepamos- integrar la ‘fiesta’ ligada a la dimensión corporal – comidas y buenas bebidas-, con la ‘otra celebración’: la del alma, la del estudio y el aprendizaje. La transmisión…

Plazos fijos, nos dice el versículo. Días y horas que debemos disponer de nuestro tiempo a fin de compartirlo con nuestro Creador. Así los Yamím Tovím revelan una relación más que interesante. Lo explica nuestro eximio maestro y Rab. Eliezer Melamed shelita en su obra, diciendo: Respecto de la tendencia general que engloba a la festividad nos encontramos ante dos versículos contradictorios, en uno dice que el día es para D’s – «Atzeret (reunión) para D’s tu Señor» (Devarim-Deuteronomio 16:8), y en el otro dice que el día es para ustedes -«Atzeret será para ustedes» (Bamidbar-Números 29:35). Según la opinión de Rabí Yehoshúa la intención de la Torá es que dividamos el día «mitad para D’s y mitad para nosotros», esto es, «una mitad destinada a la comida y la bebida y la otra destinada para la Casa de Estudio». (Libro de Mo’adím, Capítulo 1:6).

No hay tradición de fe que “invite” a compartir los tiempos explícitamente. Esa ‘sociedad’ establecida con El Todopoderoso, no deja de ser sublime. Y a la vez desafiante. Moshé Rabenu lo dejó tan claro cuando, momentos previos a despedirse de su amado pueblo, les dijo: “…Pues ¿qué nación grande -hay- que tiene a D’s cercano a ella, como HaShem nuestro D’s, en todo nuestro invocar a Él?” Moshé Rabenu develaba nuestros ojos y nuestra mente, a fin de tomar conciencia de una realidad que marcaba la diferencia.

Tener un “D’s cercano” supone vínculo. Invita a ser parte. Nos convoca para que en cada instancia y en cada instante sintamos que Su Presencia es inacabable. Y si así lo es en lo cotidiano, entonces cada Shabat y cada Mo’ed serán esos plazos fijos que dice el pasuk, para que sepamos, en la vorágine cotidiana, que HaShem nos espera. Paciente. Bondadoso. Generoso. Para darnos de Sí lo excelso. Para recibir de Sus hijos, el presente más simple y más bello: presencia y testimonio; educación y continuidad; celebración y encuentro…

Así nuestros Mo’adím. No tan sólo ‘Festividades’. Los Mo’adím conforman un mundo en sí mismos. Mundos donde se crean y se recrean escenarios humanos y Divinos, que permiten comprender hasta qué punto la idea del alegrarse y vivir en plenitud dicha celebración es una mitzvá en sí. Mo’adím, fiestas testimoniales, donde cada uno de nosotros cuenta. Pues de una u otra manera retornan las palabras del profeta Yeshayahu, cuando decía: “Vosotros sois Mis testigos, Juramento de HaShem” (Isaías 43:9). Ser testigos es estar presentes. Es dar nuestra palabra. Nuestro sentido de pertenecer al Todopoderoso y al pueblo judío todo, en todas sus manifestaciones y en todos los tiempos… tiempos que se celebran.

Con agradecimiento al Todopoderoso que nos ha dado la vida y nos ha sostenido hasta este momento, nos sentimos honrados en ser parte de esta magna obra del sabio Rab –nuestro maestro- Eliezer Melamed shelita; de poder abrevar de sus aguas tan pletóricas de sabiduría y recorrer los vastos campos del conocimiento de la halajá, con su profunda erudición, claridad de conceptos y excelencia en el transmitir.

El Libro de Mo’adím –Festividades- es el undécimo que llevamos en nuestra tarea de traducción y edición en español, y junto a todos los restantes, sentimos que hemos crecido no tan sólo en el saber sino y por sobre todo en la práctica cotidiana, y más allá de ello, en la enseñanza a nuestros alumnos y miembros comunitarios, los primeros en disfrutar de esta obra excepcional.

 

Por cierto, escribimos nuestro sentir, en días –meses- donde la vida se tornado compleja y riesgosa. Nuestra rutina ha cambiado por completo y tal vez, deberemos adaptarnos a vivir con nuevas reglas, nuevos hábitos. Y sin embargo, venimos con el presente Libro a invitar a celebrar. Aprender a vivenciar todos los tiempos y todas las instancias. Y saber, que ante todo preservar la vida es la mitzvá, porque sólo a partir de ella nos podremos acercar a esas otras fuentes de vida, como lo son nuestras fiestas, nuestros tiempos testimoniales, nuestra condición humana y judía, siempre…

 

Quiero agradecer una vez más, la sensibilidad y dedicación del Rab Israel Diament, Shelita, con quien compartimos la tarea desde el comienzo. Su vasto conocimiento, su dedicada labor en la búsqueda de conceptos claros en la traducción y su buen humor siempre presente, hacen que la tarea más allá de un desafío intelectual se torne en placentera y llevadera. “Hazte de un maestro, adquiérete un amigo” reza el Pirké Avot. He aquí la bendición del Creador: un maestro, un amigo… ¡Jazak uBaruj querido amigo!

 

Es tiempo, en medio de la celebración, de evocar los días de la vida de la Profesora Janá Levin Z”L, quien partió prematuramente de los días del vivir, en la ciudad de Montevideo (Uruguay), país que la vio nacer. Tras meses de sobrellevar su dolencia, unió su alma al Creador y nos dejó con cierta orfandad, de su estilo, su sapiencia y su sensibilidad al texto y al contexto. “Yehí zijrá Baruj”…

 

Y es tiempo también de brindar una bienvenida. A la Profesora Janá Bruria Milá, miembro de nuestra Kehilá en Ra’anana, de activa participación y mamá de 3 hermosos hijos. Janá se ha sumado a nuestras filas en este preciso libro, afirmando lo que ella y su familia significan para nosotros: la celebración en sí misma… Janá es nuestra correctora de estilo, habiendo hecho aliá desde su Valencia natal. ¡Bienvenida a la tarea y gracias por ayudarnos a hacer de la misma el deleite de nuestros lectores!

 

A ustedes lectores del idioma español, agradecerles vuestras sugerencias, críticas y correcciones. Nuestro deber es aprender cada día. De cada uno de vosotros. Gracias entonces por ayudarnos a evaluar cada aspecto desde vuestra sabia mirada.

Que podamos alcanzar la dimensión del “alegrarnos en nuestras fiestas”… con todas las letras, y por sobre todo, con cada plegaria y cada comida que deleiten nuestro tiempo de encuentro, frente al Creador, junto a nuestros amados… Porque acercarnos al Creador es llevar Sus Palabras en nuestro corazón, para luego ponerlas en el corazón de nuestros hijos y nietos, haciendo de nuestras personas y nuestros hogares la residencia definitiva de la sagrada Torá.

 

«וְשָׂמַחְתָּ בְּחַגֶּךָ אַתָּה וּבִנְךָ וּבִתֶּךָ וְעַבְדְּךָ וַאֲמָתֶךָ וְהַלֵּוִי וְהַגֵּר

וְהַיָּתוֹם וְהָאַלְמָנָה אֲשֶׁר בִּשְׁעָרֶיךָ…»

 

Y te regocijarás en tu festividad: tú, y tu hijo y tu hija, y tu esclavo y tu esclava, y el leví y el prosélito y el huérfano y la viuda que está en tus ciudades”.

 

Con la Bendición de la Torá y la Paz,

Rab Mordejai Maarabi

Tiempos de Adar, Días de alegría 5781

Ra’anana, Israel

 

 

Prólogo del Rabino Melamed

1

Le agradezco a HaShem que me concedió el mérito de estudiar y enseñar Torá. Es a partir del libro sobre las halajot de Shabat que fue publicado hace dos años que completo ahora las halajot sobre las Festividades y entre estas las leyes de Yom Tov, las de Jol HaMo’ed y las costumbres de Shavuot. Las cuestiones relativas a la festividad de Pesaj ya fueron abordadas en un libro separado y las de la festividad de Sucot, debido a la profusión de detalles que encierran, serán explicadas en un libro que verá luz, con el favor de Dios, en un futuro libro este mismo año.

El Shabat es la raíz de la santidad del tiempo, la cual es fija y permanente y de esta se desprende la de las Festividades. También desde el punto de vista del estudio, las leyes de Yom Tov se basan en las de Shabat, ya que la única diferencia entre ambas fechas es la preparación de alimentos (ojel Nefesh). Por lo tanto, no reproduje las halajot que ya fueron aclaradas en el tomo de Shabat sino que primeramente expliqué las reglas generales de las halajot de Yom Tov y luego aquellas que guardan diferencia con las de Shabat. Es así como, todo aquel que desee estudiar las leyes de Yom Tov como corresponde debe comenzar estudiando las de Shabat.

La singularidad de los días sagrados y entre ellos los de las festividades, radica en que en estos la santidad se manifiesta tanto en el alma como en el cuerpo, en las comidas y en el estudio de la Torá. Es así que los sabios dictaron – haciendo una fina exégesis de los versículos – dividir el tiempo, mitad para la casa de estudios y mitad para ustedes (Talmud Babilonio Tratado de Pesajim 68(B)). A los efectos de poner en su adecuado contexto el espíritu general del día festivo, me extendí en el capítulo primero en la explicación conceptual y halájica de ambas mitades. Lo mismo hice en el capítulo décimo que se ocupa de la cuestión de Jol HaMo’ed.

2

La alegría de las festividades es superior a la sabática en virtud de que en estas la santidad de Israel se torna más manifiesta, ya que son los judíos quienes consagran los tiempos y todas las fiestas tienen como fundamento el vínculo entre el pueblo de Israel y D´s, ya que en Pesaj Él nos sacó de Egipto, en Shavuot nos entregó la Torá, y Sucot es un recordatorio de las nubes de la Gloria Celestial que extendió sobre nosotros durante el éxodo (tal como se explicará más adelante 1:3). Dado que la singularidad de Israel se manifiesta en las festividades, también la fraternidad y la unión entre sus integrantes se revelan en mayor medida. Primeramente en el seno de la familia, ya que así fue la tradición de Israel, de celebrar sus tiempos festivos en el seno familiar. Luego el círculo se va ampliando, alcanzando el precepto explícito de alegrar en las festividades a los pobres e invitar a las comidas a las personas que están solas (tal como se verá más adelante 1:11).

Cuando el Templo estaba en pie el círculo se ampliaba aún más ya que todo el pueblo de Israel peregrinaba a Jerusalém y allí todos se tornaban amigos (como se verá más adelante 1:15). Estas cuestiones están ampliamente explicadas en el capítulo primero y en el decimotercero que está dedicado a la festividad de Shavuot.

Dado que la santidad principal de las festividades es expresada por parte del pueblo de Israel se nos ordenó alegrarnos en estas fechas más que en Shabat. Por ello, la Torá permitió en estos días la realización de labores vinculadas a la preparación de alimentos, de modo tal que los judíos puedan incrementar su alegría en las comidas festivas y en la fiesta en general. De esta manera se pone énfasis en la virtud del pueblo de Israel, que a pesar de que los días festivos son de carácter sagrado está permitido en estos preparar alimentos para que los sagrados hijos de Israel se alegren y se deleite con estos. Este es el principio que marca la diferencia sustancial entre las leyes de Shabat y las de Yom Tov.

3

Tal como en los libros anteriores, también en este antepuse las reglas generales a las particulares y los fundamentos a las derivaciones. Esto es así en la generalidad del libro, tal que el capítulo primero es una introducción general a la cuestión de las festividades, que es luego desarrollado en los capítulos 2 al 9. El capítulo décimo es una introducción a las leyes de Jol HaMo’ed que se explican luego en los capítulos 11 y 12. De igual manera, en cada capítulo y cada tema antepuse las reglas generales a los detalles particulares. Creo que de esta manera todo se ve aclarado de un modo más completo tanto en los fundamentos halájicos como en los detalles de cada halajá, y por supuesto que otro tanto ocurre con los conceptos espirituales interiores.

Desde esta perspectiva en cada tema pongo énfasis primeramente en aquello que es consenso entre todas las partes y de ese modo resulta que los disensos existentes no son tan graves como aparentan serlo a primera vista. Así, por ejemplo, respecto del estatus de las labores de cosechar o moler, que aparentemente los sabios medievales debatieron si están prohibidas por la Torá o por decreto rabínico, en realidad todos concuerdan que el cosechar en general está prohibido por la Torá ya que está destinado a abastecer muchos días, entre ellos, los días hábiles. Toda la discusión radica en lo referente a una cosecha o siega limitada para las necesidades de Yom Tov (adelante 3:2). De igual manera en la discusión en la cuestión de mitoj, aparentemente se trata de un debate enérgico y es si por el hecho de que se permitió (mitoj shehutrá) transportar y encender fuego para preparar alimentos, estas acciones quedaron permitidas por completo o solo para aquellas que resultan necesarias. Empero en realidad todos acuerdan con que quien enciende fuego o transporta como tarea de un día común transgrede una prohibición de la Torá; lo que se discute es un caso excepcional, en el que la acción no obedece a necesidad alguna sino únicamente al deseo de la persona de obrar de esa manera (adelante 3:3). Lo mismo ocurre con la cuestión del Muktzé, aparentemente existe la discusión de si Yom Tov posee reglas más estrictas. En realidad casi todos concuerdan con que en esta cuestión Yom Tov es más grave que Shabat, ya que cualquier cosa nueva (nolad) que surgió en Yom Tov está prohibida y está permitida en Shabat, pero el debate gira en torno a si se debe o no tener una actitud más estricta con aquellas cosas con las que por una parte no estaban en mente y por la otra no se descartaron (adelante 6:5-6).

4

Me esmeré para traer en el cuerpo mismo de la halajá, la fuente principal en la Guemará, el Shulján Aruj o en Maimónides. Cuando se trata de una pregunta nueva que surgió en virtud del devenir de las condiciones de nuestros tiempos, traté de seguir las reglas normativas de sentencia rabínica (pesiká), dos de las principales son: En primer lugar, la halajá según la opinión mayoritaria, mas no como sumatoria fortuita de diferentes libros, sino siguiendo la idea más aceptada por la mayoría de los juristas. En segundo lugar, en caso de discusión o duda, si la norma tiene su origen en la Torá, la sentencia es estricta y rigurosa; mientras que si es de origen rabínico se opta por la actitud más flexible. Para estas halajot, por lo general cito su fuente en la literatura de los juristas contemporáneos, a fin de que quien estudia vea que la opinión que señalé como principal está ya sentenciada en otros libros. Empero no porque un autor determinado haya escrito así la halajá es que la tomo en consideración, ya que a veces en otros temas la misma obra puede no conducirse según la opinión mayoritaria, tal como lo entiendo en mi humilde opinión. Por ello, a veces la cita no es una fuente, sino que sirve como respaldo, y en otras ocasiones mencioné un libro determinado, ya que en ese la halajá está bien explicitada.

Cuando hay quienes discuten la idea central, si su enfoque resulta importante debido a su peso halájico o porque una congregación determinada actúa según este criterio, menciono su opinión en el cuerpo del texto. Cuando desde el punto de vista halájico se trata de un enfoque marginal lo menciono en las notas a pie de página (n. de t. no incluidas en la versión castellana) o en el libro de ampliación.

5

A raíz del exilio y la dispersión surgieron diferentes costumbres entre las diferentes congregaciones de Israel, cada una según la opinión de las eminencias que las guiaban. Esta tradición tiene vigencia halájica como costumbre que debe ser preservada. Por lo tanto, he mencionado las diferentes tradiciones de sentencias que son aceptadas en las diversas congregaciones y de esta manera el libro es adecuado para los estudiantes de todas las comunidades.

Dicho esto, es necesario saber que muchas veces por error se explica una discusión entre juristas de las últimas generaciones como originada por una diferencia de costumbres entre ashkenazíes y sefaradíes, y tras un minucioso análisis queda claro que eso no es correcto, resultando que también entre los juristas ashkenazíes como sefaradíes están los de actitud más estricta y los de actitud más flexible. En estos casos mencioné las diferentes opiniones. De manera especial, se hizo necesario agregar también las sentencias de los juristas del Norte de África y del Yemen, las cuales son pasadas por alto por algunos libros y las incluyen junto a las opiniones de los demás sabios de las congregaciones de judíos orientales (Edot Hamizraj). Así, por ejemplo, en el caso de la bendición por el Halel en Jol HaMo’ed de Pesaj según la tradición norafricana (adelante 2:7); el momento de bendecir por las velas (2:2) y la costumbre mayoritaria de los procedentes del Yemen de no bendecir por las velas en Yom Tov.

6

Las leyes de Jol Hamoed son consideradas como las más dificultosas y en virtud de su complejidad pocos son los que se dedican a su estudio. Quisiera mencionar dos libros importantes que aclaran con exactitud los detalles de las halajot: Shemirat Shabat Kehiljatá del Rabino Noibirt en los últimos capítulos de la segunda sección y Jol HaMo’ed Kehiljató del Rabino Farkash. Sin embargo, el inconveniente que encontré es que debido a la profusión de detalles resulta difícil entender el enfoque general. En mi libro traté de elaborar las reglas generales y a partir de estas explicar todos los detalles de las halajot. Creo, humildemente, que esta es la manera adecuada de estudiar la halajá, pues esto permite recordar mejor las halajot y por ende es más fácil cumplirlas.

7

Le agradezco a HaShem que me concedió el mérito de estudiar y enseñar en la Yeshivá y en la localidad de Har Berajá. De los residentes aprendo las preguntas halájicas que acompañan sus vidas y junto a los estudiosos de la Yeshivá tanto adultos como jóvenes tengo el mérito de poder elaborar las diferentes opiniones y definiciones, en clases de halajá y en los debates que surgen entre los maestros y los jóvenes estudiantes. De no mediar esta combinación entre la casa de estudio y la vida práctica no podría haber escrito el presente libro.

Gracias a D´s, la Yeshivá de Har Berajá cuenta cada vez con más alumnos virtuosos, esmerados y que profundizan en su estudio. Tuve el privilegio de poder analizar el contenido del presente libro en un ambiente de gran amistad y apego en el marco de mis clases diarias en la Yeshivá, y varios de los alumnos llegan a estas tras haber estudiado en profundidad los Tratados del Talmud de Beitzá y Mo’ed Katán junto a los dictámenes del Tur, del Beit Yosef y del Shulján Aruj, amén de los comentaristas de las leyes festivas. El estudio junto a ellos me resultó muy productivo y espero que el resultado del mismo se perciba en la presente obra.

Es para mí un honor poder mencionar a quienes colaboraron en la revisión del texto: el Rabino Maor Kaiám quien amén de sus obligaciones y responsabilidades para con los alumnos, participó en la elucidación de casi todos los temas y luego repasó todo el libro para revisarlo; el Rabino Barel Shevaj quien participó de la elaboración de algunos de los temas referidos a Jol HaMo’ed; el rabino Oren Dajbash, quien fue parte del estudio y aclaración de las leyes de Jol HaMo’ed, el Rabino Yonadav Zer quien ayudó en la revisión del texto y la elucidación de algunas de las cuestiones y también el Rabino Gur Galón quien participó en el análisis de parte del material de libro.

Este es el lugar para agradecer a Rabí Maor Horowitz por su ayuda en la revisión tanto del contenido como en la corrección del estilo, así como también en la preparación del texto para ser enviado a la imprenta. Asimismo, quiero agradecer al Rabino Netanel Rozenstein por escribir el índice y a los Rabinos Natán Levín y Rabí Aviad Rajimi por su ayuda en la revisión del material. De igual manera, deseo agradecer al Rabino Zeev Sultanowicz por sus consejos y observaciones, a los Rabinos David Wichner, Aharón Fridman, Aharón Gross, Eliashiv Grosser, Elisha Hanshke y junto a ellos a los alumnos de la Yeshivá que participaron en las clases y formaron parte del equipo de revisión del texto, según la máxima talmúdica que dice: «De mis alumnos aprendí más que de todos los demás».

8

A este volumen se le agregará posteriormente un tomo de ampliaciones en el cual se traerán más fuentes y explicaciones, especialmente en temas que implican innovación. Este tomo se edita junto con las ampliaciones del de Sucot y primero D´s saldrá a la luz el próximo verano. Si tenemos el mérito, en este tomo se imprimirán ampliaciones a las halajot de las Fiestas Solemnes.

El libro de ampliaciones no está elaborado como Pninei Halajá y su edición obedece a la necesidad de responder preguntas eruditas de quienes profundizan en su estudio y suelen consultarnos por los orígenes de las diferentes citas de las halajot y respecto a la lógica de la resolución de los temas. El tomo de las ampliaciones no es sistemático, a veces contiene explicaciones sumamente extensas y a veces simplemente una nota con las fuentes citadas. En ocasiones, en las ampliaciones incluimos extensas explicaciones de los temas filosóficos que se encuentran en el sustrato de la ley. Dado que el tomo de ampliaciones no amplía sistemáticamente cada una de las leyes pedí que no se venda como parte de un set junto a Pninei Halajá sino únicamente a los específicamente interesados en el mismo.

Tenemos el mérito de que en el seno de nuestra Yeshivá crecen para la gloria del estudio alumnos que practican su aprendizaje en procura de llegar a la ley en la práctica con exactitud y profundidad. Tuve el privilegio de poder hacerlos partícipes de la escritura del tomo de las ampliaciones y en cada párrafo cito el nombre del erudito que ayudó a redactar el texto en cuestión. Se trata de los Rabinos Maor Kaiam, Oren Dajbash y Barel Shevaj.

9

Un especial agradecimiento deseo hacer llegar a mi padre y maestro el Rabino Zalman Baruj Melamed Shelita – Decano de la Yeshivá de Beit El – así como a mi madre y maestra. De ellos recibí todos los fundamentos de mi Torá y mi concepción del mundo. Asimismo, un agradecimiento especial a mi querida Sra. Inbal que dedica sus energías al engrandecimiento de la Torá y su difusión, al éxito en el estudio y la edición de los libros para el beneficio público. Quiera D´s que tengamos el mérito de ver a nuestros hijos e hijas, nietos y nietas, elevarse y superarse en el estudio de la Torá y el cumplimiento de los preceptos, formando familias buenas y esplendorosas, abundando en verdad, benevolencia y paz por siempre.

Quisiera además agradecer a quienes se ocupan de la sacra labor de construir la Yeshivá e imprimir los libros: el Rabino Ya’akov Weinberger director de la institución; al Rabino Israel Baum responsable de la impresión y distribución de los libros, a quienes les antecedieron en la dirección institucional y editorial; a los Rabinos Ya’akov Katz, Dudu Sa’ada e Israel Sa’adia. Quiera D´s que todos los que cooperan en esta labor reciban sabiduría y energía para tener éxito en su labor, que tengan el mérito de formar familias maravillosas y D´s colme para bien los deseos de sus corazones.

Sea Tu voluntad D´s, Rey Compasivo, que nuevamente te apiades de nosotros y de Tu Santuario con Tu gran benevolencia, que lo construyas pronto y hagas trascender su gloria. Padre nuestro, Rey nuestro, revela la gloria de Tu reino sobre nosotros prontamente, aparece y despliégate sobre nosotros a ojos de todos los seres vivos, reúne a nuestros dispersos de entre las naciones y congrega a nuestros exiliados desde los extremos de la tierra, y tráenos a Sion Tu ciudad con cánticos y a Tu Santuario en Jerusalém con alegría eterna. Y allí ofrendaremos ante Ti los sacrificios obligatorios, los permanentes conforme su orden y los suplementarios de acuerdo con sus reglas. Y allí ofrendaremos, y nos haremos ver y nos prosternaremos ante Ti en las tres fiestas de peregrinación. E impón sobre nosotros HaShem nuestro D´s la bendición de Tus festividades para la vida y para la paz, para la alegría y el regocijo, tal como tal como Tú deseaste y prometiste bendecirnos.

Eliezer Melamed Adar del 5763

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