08. El rezo de Shajarit y  reglas previo a su recitado.

01. El horario de Shajarit.

Tal como vimos anteriormente (2:2-5), la mayoría de los juristas opina que las mujeres deben rezar diariamente la Amidá de la mañana (Shajarit) y la de la tarde (Minjá), y así se debe actuar a priori. Por lo tanto es importante saber cuáles son los horarios de dichas plegarias.

También aquellas mujeres que rezan una Amidá por día, sea en Shajarit o Minjá, necesitan saber los horarios para poder ajustar sus plegarias a los tiempos de los rezos.

Los horarios de los rezos fueron establecidos por los sabios de la Gran Asamblea según los tiempos de la ofrenda del sacrificio diario permanente, Shajarit en el horario de la ofrenda matinal y Minjá en el de la ofrenda vespertina. El horario de Minjá será explicado más adelante (18:1) y ahora pasamos a explicar el horario del rezo de Shajarit.

La ofrenda permanente matinal se sacrificaba a partir del despuntar del alba («amud hashajar«), por lo tanto éste debería ser el horario inicial de Shajarit. Sin embargo, nuestros sabios dijeron que es mejor rezar después que sale el sol («netz hajamá«) tal como está escrito (Salmos 72:5) «Te temerán cuando sea visto el sol» (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 9(B)). De todas maneras, a posteriori se puede rezar Shajarit desde el despuntar del alba pues lo hizo en un horario apropiado para sacrificar la ofrenda permanente de la mañana (Shulján Aruj 89:1, Peninei Halajá Tefilá 11:4). El despuntar del alba o «amud hashajar» es el momento en el cual se puede divisar una primera y tenue luz en el oriente y «netz hajamá» es la salida del sol. El mejor momento para rezar Shajarit es el horario de los «Vatikín» quienes comenzaban la Amidá al salir el sol para cumplir con lo que está escrito «Te temerán cuando sea visto el sol».

El horario para rezar Shajarit se extiende hasta el final de la cuarta hora, pues la ofrenda permanente matinal se sacrificaba hasta ese momento. A posteriori, si una mujer no alcanzó a rezar Shajarit hasta el final de la cuarta hora puede hacerlo hasta el mediodía y si bien su recompensa no es igual a la de quien reza en hora recibe recompensa por haber orado (Shulján Aruj 89:1). En cambio, una mujer que quiere recitar las bendiciones del Shemá, no deberá hacerlo después de la cuarta hora ni siquiera a posteriori.

En el caso de una  mujer que acostumbra a rezar una Amidá diariamente en Shajarit o Minjá, y ya pasó la cuarta hora del día, que no rece Shajarit y mejor que lo sustituya ese mismo día por un rezo de Minjá. En caso que tema olvidar de rezar Minjá, que rece Shajarit hasta el mediodía.

02. Las horas temporales y los horarios de la mañana.

Las horas de las que hablaron los sabios son las horas temporales. Esto significa que se divide el día en doce partes y cada una de estas se denomina «hora temporal» («shaá zmanit«). Durante el verano que los días son largos estas horas son más extensas y en invierno más cortas.

La pregunta que surge es, desde cuándo se comienza a medir el día. Según el método del Maguén Abraham, las horas del día son aquellas en las que hay luz, desde que despunta el alba hasta que oscurece por completo. Por su parte, el Gaón de Vilna considera que se debe tomar en cuenta las horas en las que el sol es visible, o sea desde que sale hasta que se oculta.

Esta es la razón por la cual en los almanaques figuran dos horarios, el más temprano corresponde al cálculo según Maguén Abraham quien comienza a contar las horas desde que despunta el alba; mientras que el horario más tardío corresponde al cálculo según el Gaón de Vilna quien cuenta las horas a partir de la salida del sol (Peninei Halajá Tefilá 11:13-14).

En la práctica, la mayoría de los juristas se inclinan por la opinión del Gaón de Vilna. Además, como el horario del rezo fue establecido rabínicamente, la halajá final es conforme a la opinión más flexible, por lo que calculamos el horario final para rezar Shajarit según el Gaón de Vilna.

03. Orden de prioridades a la hora de rezar.

Una mujer agobiada por la crianza de sus hijos puede cumplir con el deber de rezar recitando las bendiciones matinales y las de la Torá. En el caso de una que no lo esté, se considera que ajustadamente cumple con su deber recitando únicamente estas bendiciones (ver arriba 2:4).

En el caso de una mujer que quiere cumplir con el precepto de rezar de acuerdo a la halajá básica, habrá de recitar las bendiciones matinales y las de la Torá, los dos primeros versículos del recitado del Shemá y la Amidá (arriba 2:5).

En caso de querer cumplirlo más puntillosamente, deberá recitar la salida de Egipto para cumplir con la opinión que entiende que la mujer tiene el deber de recordar el Éxodo a diario. Si quiere hacerlo de manera ejemplar, que recite la bendición «Emet Veiatziv» para así unir la bendición por la redención con el rezo de Amidá (ver adelante 16:3).

En caso que la mujer tenga más tiempo disponible y quiera rezar de modo más completo, puede incorporar los principales cánticos de alabanza («pesukei dezimrá«) que son «Baruj Sheamar«, «Ashrei» hasta el final de los seis capítulos de los «Aleluyas» e «Ishtabaj» (ver adelante 15:4). Si quiere agregar, puede recitar las ofrendas y la quema del incienso antes de recitar los cánticos de alabanza (ver adelante 15:1-2). En caso que quiera agregar aún más, que complete estos últimos.

De todas maneras es necesario recalcar que en el caso de la mujer, el precepto de rezar se cumple completamente mediante el recitado de las bendiciones matinales y de la Torá, los dos primeros versículos del recitado del Shemá y la Amidá. Más allá de esto no es obligatorio y es necesario tener cuidado de no llegar a una situación en la cual por querer cumplir con un mayor grado de excelencia al agregar más cánticos y bendiciones, se termine afectando la concentración de la plegaria. Por lo tanto, si una mujer teme que si extiende su rezo su concentración se verá alterada es mejor que rece sólo el mínimo estipulado por la halajá sin agregados.

Sin embargo, en las instituciones educativas cabe educar a las jovencitas a recitar el rezo en toda su completitud: las bendiciones matinales y de la Torá, la ofrenda permanente, los cánticos de alabanza, el recitado del Shemá con sus bendiciones y la Amidá. Esto se debe a que las jovencitas están solteras y se encuentran en un marco educativo, por lo que es bueno que su rezo sea más completo y así aprendan a conocer las diferentes secciones del servicio. Empero una vez que ya aprendieron y practicaron el orden completo del rezo, es importante entender que lo más importante es la concentración durante la plegaria y las súplicas ante el Creador. Si las educadoras perciben que la extensión del rezo les afecta la concentración, corresponde permitir a quienes prefieran abreviar que digan el mínimo obligatorio sin agregados.

04. Cosas que está prohibido hacer antes de rezar Shajarit.

Desde que despunta el alba y comienza el horario de Shajarit es deber de todo judío presentarse ante su Creador y rezar. No se debe anteceder la importancia personal a la Celestial por lo que no se debe realizar ninguna tarea, emprender camino o comer antes de rezar. Asimismo no se ha de anteceder el honor del prójimo al Celestial, por lo que no se puede ir a saludar a una persona a la puerta de su casa antes haber rezado.

En términos generales estas reglas se aplican también a las mujeres, por lo que incluso una mujer que acostumbra a cumplir con su deber de rezar mediante el recitado de las bendiciones matinales y de la Torá únicamente, no habrá de realizar ninguna de estas actividades antes de haberlas recitado. Aquellas mujeres que siguen la directiva de la mayoría de los juristas y recita todas las mañanas la Amidá de Shajarit, deben poner cuidado en no realizar ninguna actividad antes de haber rezado. Sin embargo, en caso de necesidad, las mujeres que acostumbran a rezar la Amidá de Shajarit a diario pueden respaldarse en las opiniones halájicas más flexibles y una vez que concluyó el recitado de las bendiciones matinales y de la Torá puede realizar todas las actividades señaladas.

Lo mismo una mujer que a veces recita la Amidá en Shajarit y a veces  en Minjá; en los días en que se dispone a rezar por la mañana debe procurar no realizar ninguna actividad antes del rezo. En caso de necesidad puede realizarlas después de haber recitado las bendiciones matinales y de la Torá.

05. Saludar a alguien antes de rezar Shajarit.

Una mujer que está por comenzar a rezar Shajarit debe abstenerse de ir a la casa de sus padres a saludarlos  o a lo de una amiga antes de orar. Si así lo hizo, ha cometido una transgresión ya que priorizó el honor de otras personas al Celestial por saludarlos antes de haber rezado (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 14(A)).

Si sus padres requieren de su ayuda y la mujer en cuestión no alcanza a rezar antes de asistirlos, puede hacerlo antes del rezo, ya que de esta manera cumple con el precepto de honrar a sus padres; mas antes deberá recitar las bendiciones matinales y por la Torá. De la misma forma, cuando hay necesidad de ayudar a personas enfermas y la mujer en cuestión no puede rezar antes de asistirlos, tiene permitido hacerlo.

La prohibición se refiere a visitar una amiga a los efectos de saludarla, empero si la amiga es quien viene a visitar se la puede saludar. En ese caso es bueno poner cuidado en saludar diciendo «buenos días» y no «shalom» ya que así recuerda que aún no rezó. Asimismo en el caso de muchachas que rezan en el colegio y se encuentran con las compañeras al entrar, pueden saludarse y conversar pero es bueno que se cuiden de decir «buenos días» en vez de «shalom».

Cuando es necesario llamar por teléfono para consultar o avisar algo está permitido hacerlo antes de rezar, mas no se debe llamar por simples razones amistosas (ver Peninei Halajá Tefilá 12:1).

En el caso de una mujer que no tiene intención de rezar Shajarit es bueno que no salude a su amiga antes de haber recitado las bendiciones matinales y de la Torá.

06. No trabajar o emprender un viaje antes de haber rezado.

Tal como ya vimos, una mujer que está por rezar Shajarit debe conducirse, a priori, bajo las mismas reglas que un hombre y por lo tanto desde que despunta el alba no habrá de ponerse a trabajar  o emprender un viaje sin antes haber rezado. Nuestros sabios dijeron (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 14(A)): «Todo aquel que primero reza y luego emprende su viaje, el Eterno concreta todos sus deseos».

Empero está permitido realizar una labor menor o un viaje corto antes del rezo. Hay quien escribió que si el trayecto a recorrer es menor a los setenta y dos minutos se lo puede hacer antes de haber rezado. Si el viaje es a los efectos de rezar, como por ejemplo ir al Kotel, está permitido trasladarse y recorrer un trayecto de más de setenta y dos minutos (Responsa Or Letzión II 7:6, Peninei Halajá 12:5).

Antes que despunte el alba está permitido comenzar una labor importante o emprender un viaje largo, ya que como aún no es horario de rezar Shajarit no se considera que la persona antecedió sus necesidades al deber de rezar. De todas maneras, la mujer deberá poner cuidado en recitar primero las bendiciones matinales ya que corresponde decirlas inmediatamente después de haberse levantado. Dado que ella comenzó una labor importante o emprendió un viaje largo antes que comience el horario de rezar, luego de despuntar el alba puede continuar a condición de que logre rezar Shajarit antes que concluya el horario del rezo (Shulján Aruj 89:7, Peninei Halajá Tefilá 12:2).

En el caso de una mujer que no acostumbra a rezar Shajarit, es bueno que tenga cuidado de no comenzar a realizar sus labores ni viaje sin antes haber recitado las bendiciones matinales y de la Torá.

07. Actividades que está permitido realizar antes de rezar.

Antes de rezar está permitido ocuparse del cumplimiento de algún precepto ya que no implica una afrenta al Honor Celestial, dado que la acción no obedece a una necesidad personal. Por lo tanto, está permitido y es mitzvá lavar a los niños, vestirlos y prepararles comida antes que vayan al jardín de infantes o la escuela. En caso que en la casa falten productos alimenticios indispensables para la mañana, se los puede adquirir antes de rezar. En caso se tema que después de concluido el rezo, en la tienda ya no queden productos para Shabat, se los puede adquirir antes de rezar (Mishná Berurá 250:1, Kaf HaJaím 89:25). Empero si no es para cumplir con un precepto, no se deberá hacerlo.

Pequeñas acciones no se consideran trabajo o labor, por lo que quien las realiza antes de rezar no se lo considera que las antepone a sus deberes religiosos. Por ejemplo, una persona puede arreglar su cama, sacar la basura, dar un vistazo al periódico o ejercitarse un poco antes de ir a rezar.

Está permitido poner a lavar ropa ya clasificada en el lavarropa así como ponerlo en funcionamiento pues se trata de una labor liviana. Empero queda prohibido clasificar ropa para su lavado para luego introducirla al lavarropa (Halijot Shlomó 2:5).

Está prohibido cocinar u hornear antes del rezo, empero está permitido encender fuego bajo una olla o poner al horno una fuente con alimentos que fueron preparados el día anterior.

Respecto de las bendiciones matinales y de la Torá, es importante tener cuidado de recitarlas lo más contiguamente posible al momento de levantarse, e inclusive es bueno abstenerse de realizar labores menores antes de recitarlas.

En el marco de la prohibición de dedicarse a las necesidades personales u ocupaciones diarias previo el rezo, se encuentra la de cortarse el pelo o entrar al baño público-turco («merjatz») (Rambám Tefilá 6:7). Asimismo está prohibido ir a nadar o tomar un baño de inmersión por placer. Empero es obligatorio lavarse las manos antes de rezar y es bueno además lavarse la cara y cepillarse los dientes (Shulján Aruj 4:17, 46:1). También está permitido tomar una ducha y lavarse con jabón antes del rezo (Peninei Halajá Tefilá 12:3-4).

08. Comer y beber antes de rezar.

A partir de que despuntó el alba está prohibido comer o beber antes del rezo. Nuestros sabios (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 10(B)) relacionaron esta prohibición con el versículo (Vaikrá-Levítico 19:26): «No comeréis sobre la sangre» lo cual interpretaron como «no comeréis nada antes que pidáis por vuestras vidas». Además, dijeron que todo aquel que come o bebe y sólo después reza, sobre él dice el versículo (Melajim-Reyes I 14:9): «y me has dado la espalda[1] «, por lo que dijo el Santo Bendito Sea: una vez que presumió ante Mi ¡¿habrá de aceptar el Yugo Celestial?!

Sin embargo, está permitido beber agua antes de rezar pues en su ingestión no hay ningún elemento de soberbia. También está permitido ingerir bebidas o alimentos que tienen un propósito médico, porque por su naturaleza la ingestión no implica soberbia alguna (Shulján Aruj 89:4). Por ejemplo, quien sufre de estreñimiento tiene permitido comer ciruelas antes del rezo pues las ingiere con un propósito médico (ver Mishná Berurá 89:24).

En el caso de una mujer que sufre de un arrebato de apetito y que no le permite concentrarse en el rezo puede comer antes de rezar ya que entra en la categoría de enfermo que necesita ingerir alimentos y esta ingestión no implica soberbia de su parte (Shulján Aruj 89:4, ver Mishná Berurá 26).

En el caso de las mujeres que acostumbran a cumplir con su deber de rezar Shajarit mediante el recitado de las bendiciones matinales y de la Torá (como se vio anteriormente 2:4), no solo que corresponde recitarlas inmediatamente después de haberse levantado sino que además es bueno que pongan cuidado de no comer o beber antes de recitarlas.

09. El caso de alumnas que comen en su casa y rezan en el colegio.

Muchachas que acostumbran a rezar Shajarit en el colegio y si no comen primero en sus casas van a pasar hambre después lo cual es nocivo para su salud y perjudicial para su concentración en el rezo y los estudios, tienen permitido hacerlo. Si les alcanza con comer un bocadillo ligero que no incluye pan es mejor que así lo hagan y luego en el primer recreo que hagan ablución de manos y coman pan. En este caso no se debe argumentar que es mejor que recen Shajarit en la casa, ya que el rezo en el colegio a un horario fijo educa a las jóvenes y realza el status de la plegaria. Empero es correcto que primero reciten las bendiciones matinales y de la Torá antes de comer y beber.

En el caso de niños que aún no llegaron a la mayoría de edad (doce para las niñas y trece para los varones), pueden comer antes de rezar ya que en este caso se los educa a abstenerse de alimentos únicamente cuando éstos no son kasher. Nuestros sabios decretaron que no se ingieran alimentos antes de rezar o antes del Kidush, empero como estos alimentos en cuestión son aptos, el decreto no aplica a los menores de edad. Si bien a priori es bueno que no coman antes de rezar, en caso de ser necesario pueden hacerlo (Mishná Berurá 106:5, Iabía Omer IV 12:15 y ver Kaf HaJaim 106:11).

10. ¿En qué caso una mujer casada puede comer antes de haber rezado?

En el caso de una mujer que no puede rezar inmediatamente después de haberse levantado pues necesita atender a sus niños y realizar las tareas correspondientes que le insumen un tiempo prolongado; y si no bebe café o té no logra concentrarse, podrá hacerlo antes de rezar. Esto se debe a que su ingestión no implica soberbia sino que obedece a una necesidad, el estar lúcida para atender a sus niños. Si además necesita ingerir una fruta o un pastel sin los cuales sentirá una debilidad que le impedirá ocuparse de los niños, podrá hacerlo ya que lo hace con el fin de fortificarse y no como un acto de soberbia. Empero, debe recordar recitar las bendiciones matinales y de la Torá antes de la ingesta.

En el caso de una mujer que acostumbra a rezar diariamente Shajarit, si su marido regresa de la sinagoga siendo ya la hora del desayuno y ella aún no  ha rezado, que recite las bendiciones de la Torá que contienen una breve plegaria, que desayune con él y luego que complete las bendiciones matinales y rece Amidá. Esto se debe a que de acuerdo con la halajá, el orden familiar adecuado implica que la mujer coma con su marido, por lo tanto, a los efectos de no demorarlo que desayune con él. Luego de la comida que complete las bendiciones matinales y la Amidá. En caso de ser posible, que intente recitar las bendiciones matinales antes del desayuno ya que es bueno recitarlas inmediatamente después de levantarse. Todo esto aplica en el caso que el marido tenga prisa por salir, mas de ser posible, es mejor que la mujer concluya primero con el recitado de las bendiciones matinales, las de la Torá, la Amidá y luego coman juntos.

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