19. El recitado del «Shemá» previo a dormir.

01. El orden del recitado del «Shemá» previo a dormir.

Dijeron nuestros sabios (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 60(B)): «Quien se acuesta a dormir recita desde «Shemá Israel» hasta «Vehaiá Im Shamoa» y «Baruj Hamapil Jevlei Sheiná» etc.» Asimismo dijo Rabí Iehoshúa ben Leví: «a pesar de que la persona ya recitó el Shemá en la sinagoga, es preceptivo volver a hacerlo en su cama» Los sabios basaron esta indicación en el versículo  (Salmos 4:5): «Discurrid con vuestro corazón sobre vuestro lecho y callad». En el cumplimiento de esta halajá no hay diferencias entre hombres y mujeres.

Antes de irse a dormir, Rabí Iehoshúa Ben Leví acostumbraba agregar el Salmo  91 «Oh Tú que vives al amparo del Altísimo» y el Salmo 3 «Oh Eterno cómo han aumentado mis adversarios», ya que ambos son muy útiles contra percances («mezikim») (Talmud Babilonio Tratado de Shvuot 15:2) y muchos siguen su costumbre. A lo largo de las generaciones se acostumbró también a agregar distintos salmos, versículos y plegarias y dado que se trata de agregados tardíos existen diferencias entre las versiones de las diferentes comunidades. Hay juristas que sostienen que es bueno también recitar la porción de «Vehaiá Im Shamoa» al tiempo que otros opinan que es bueno recitar las tres porciones del Shemá.

En resumen, según lo dispuesto por nuestros sabios, antes de dormir se debe recitar la primera porción del Shemá y la bendición «Baruj Hamapil«, empero no hay obligación de recitar los demás salmos. De todas maneras, muchos acostumbran a recitarlos siguiendo la tradición de Rabí Iehoshúa Ben Leví que los agregaba para protegerse de posibles percances («mezikim«) (ver Maguén Abraham 239:2).

Hay quienes ponen cuidado en recitar «Baruj Hamapil» previo a dormirse, una vez que ya recitaron el Shemá y los demás versículos. Según la tradición de los sabios de la Kabalá se antecede la bendición de «Baruj Hamapil» al recitado del Shemá y los demás versículos. Aquella mujer que tema quedarse dormida, que comience recitando el «Shemá» y «Baruj Hamapil» de modo tal de asegurarse que, al menos, alcanzó a decir lo dispuesto por nuestros sabios, de bendita memoria, antes de quedar dormida (ver Mishná Berurá 239:2).

02. La Bendición de «Baruj Hamapil» (que haces caer la somnolencia sobre los párpados).

Hubo quienes temían que tras bendecir «Baruj Hamapil» no logren conciliar el sueño  y entonces su bendición habría sido en vano. En la práctica, el hecho de que los sabios hayan establecido esta bendición indica que no hay qué temer ya que se trata de una alabanza a D´s por el sueño y aunque la persona no logre dormirse, su agradecimiento no es en vano (Jaié Adam 35:4). Empero nuestros sabios establecieron esta bendición para quien tiene la intención de dormirse y aquella mujer que no piensa dormir en una  noche determinada no habrá de recitar  «Baruj Hamapil«.

No se recita la bendición «Baruj Hamapil» cuando se va a dormir de día. Hay quienes opinan que antes de dormir durante el día es bueno recitar «Vihí Noam» (Mishná Berurá 239:8, Beur Halajá ‘סמוך’). Asimismo por un sueño pasajero durante la noche no se recita «Baruj Hamapil«, empero dormir sobre la cama por lo menos durante media hora ya se considera sueño permanente y no pasajero (Eshel Abraham 239, Beit Baruj  35:10).

Aquella mujer que se fue a dormir por la noche y recitó la bendición «Baruj Hamapil» y luego se levantó para dedicarse a sus actividades para posteriormente irse a dormir una vez más, no habrá de volver a recitar la bendición en cuestión ya que esto se hace una sola vez por noche (Beit Baruj 35:9).

En el caso de una mujer que se durmió sin recitar «Baruj Hamapil» y se despertó en medio de la noche con la intención de volverse  a dormir, que recite la bendición antes de hacerlo por segunda vez. A estos efectos, que frote sus manos sobre la frazada antes de bendecir por si durante su primer sueño sus manos tocaron alguna parte del cuerpo que habitualmente está cubierta (Shulján Aruj Oraj Jaím 4:23, Mishná Berurá 61, y no como Piskei Teshuvá 239:1 que exige lavado de manos).

Hay quienes aprendieron de la Kabalá del Arí z»l que la bendición «Baruj Hamapil» es recitada únicamente por quien se va a dormir antes de la medianoche, mas quien lo hace pasada esta no debe recitarla. Esta es la costumbre de muchos de los sefaradíes que si se van a dormir antes de medianoche recitan «Baruj Hamapil» omitiendo el uso del Nombre Divino («Beló Shem Umaljut») (Kaf Hajaím 239:8, ver Iejavé Daat 4:70).

Sin embargo, según la usanza ashkenazí y de algunos sefaradíes, siempre que se va a dormir antes que despunte el alba se recita la bendición «Baruj Hamapil«.

03. Otras reglas relativas al recitado del «Shemá» antes de dormir.

Aquella mujer que recitó «Shemá» y «Baruj Hamapil» y luego tiene la necesidad de hablar, comer, beber o arreglar alguna cuestión urgente puede hacerlo. Esto se debe a que esta bendición, a diferencia de las del disfrute («Birkot Hanehenín«) en las que no se puede interrumpir entre el recitado y la ingestión, se trata de una alabanza a Hashem por la conciliación del sueño nocturno, si bien a priori es bueno adjuntar el recitado del «Shemá» previo al dormir con el sueño (ver Ramá 239:1, Tzitz Eliezer 7:27, Iejavé Daat 4:70, Piskei Teshuvá 239:3. La Mishná Berurá 239:4 es más estricta en cuanto a lo que acontece tras el recitado de «Baruj Hamepil«).

Se puede recitar el «Shemá» antes de dormir en posición de acostado. Sin embargo nuestros sabios dijeron que en este caso hay que recitarlo  recostado de lado (Peninei Haljá Tefilá 26:3).

Los moralistas y eticistas («Baalei Hamusar») escribieron que es bueno que la persona realice una introspección antes de dormir, y si recuerda que pecó que lo confiese y decida no volver a hacerlo. Asimismo, es bueno que antes de dormirse  la persona perdone a todo aquél que lo ofendió o perjudicó para que nadie resulte castigado por su causa y en virtud de ello disfrute de una larga vida (Mishná Berurá 239:9).

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