25. El servicio de Arvit.

01. El recitado del «Shemá» y sus bendiciones.

Es precepto de la Torá recitar el Shemá en la noche y en la mañana, tal como está escrito en las dos primeras secciones de este recitado, («Shemá Israel» y «VeahaIm Shamoa«): «al acostarte y al levantarte». Asimismo es preceptivo recordar la salida de Egipto de noche y de día, tal como está escrito (Devarim–Deuteronomio 16:3): «para que te acuerdes siempre del día en que saliste de la tierra de Egipto, todos los días de tu vida». Del hecho que está escrito «todos los días», nuestros sabios aprendieron que es preceptivo recordar el Éxodo de día y  de noche (Mishná Berajot 12:2). A esos efectos se recita también el tercer pasaje del Shemá, «Vaiomer«, al final del cual se menciona la salida de Egipto. Este tercer pasaje es la porción que habla del tzitzit, precepto que aplica solo de día, siendo un pasaje básicamente matutino y en realidad se podría recordar la salida de Egipto por las noches mediante otros versículos. Empero como el pasaje de «Vaiomer» es muy conocido por todos, se acostumbró a usarlo como recordatorio del Éxodo también por las noches (Tosfot Iom Tov en Mishná Berajot ídem). Además, la porción de «Vaiomer» junto a las dos primeras de «Veahavta» y «Vehaiá» suma doscientas cuarenta y ocho palabras  (ver arriba 15:12) y los tres pasajes implican la aceptación completa del yugo celestial (arriba 15:3-4). Las reglas del recitado del Shemá ya fueron explicadas en el capítulo 15.

Los sabios de la Gran Asamblea establecieron que se reciten dos bendiciones antes  del recitado de «Shemá» y dos bendiciones posteriores. La primera es «Maariv Aravim» («que haces que las tardes oscurezcan») que es una alabanza a D´s por el paso del tiempo y es paralela a la bendición de «Iotzer Or» («que formas la luz») del servicio de Shajarit. La segunda bendición es «Ahavat Olam» («amor eterno») en la que se alaba a D´s por amar al pueblo de Israel y entregarle la Torá. La tercera bendición es «Emet Veemuná» («verdad y confiable es todo esto») en la cual se alaba a D´s y se le agradece por la redención. La cuarta bendición es «Hashkivenu» («permítenos acostar en paz») en la que pedimos a D´s que cuide de nosotros por la noche mientras dormimos (ver 16:1). De esta forma vemos que hay siete bendiciones que acompañan al recitado del Shemá, tres en Shajarit y cuatro en Arvit. El Talmud Jerosolimitano  (Tratado de Berajot 1:5) dice que esto se hizo en concomitancia con el versículo (Salmos 119:164) que reza: «Siete veces por día Te alabo»

02. El rezo de Amidá de Arvit.

Nuestro patriarca Yaakov instituyó el rezo de Arvit (arriba 1:7) y por esta razón los miembros de la Gran Asamblea indicaron que se rece la Amidá por la noche, estableciendo que el horario del recitado correspondería con el de la quema de los órganos y los sebos de los sacrificios, los cuales eran quemados de noche si no se alcanzaba a hacerlo durante el día (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 26(B)). Empero, inicialmente, los sabios establecieron este rezo como opcional, lo cual implica que es un acto de bien hacerlo, mas no una obligación. Entonces, quien estaba ocupado cumpliendo con otro precepto o si ya se había ido a dormir o si por cualquier otra razón se le dificultaba rezar Arvit, no estaba obligado a hacerlo. La diferencia entre Shajarit y Minjá por un lado y Arvit por el otro, radicaba en que los primeros rezos fueron establecidos  como sustitutos de las ofrendas permanentes de la mañana y la tarde y el vertido de las respectivas sangres. En cambio, el rezo de Arvit fue establecido como sustituto de las quemas de sebos y órganos sobre el altar de sacrificios, que si bien era preceptivo quemarlos, de no hacerse, la ofrenda ya sacrificada seguía siendo válida. Por esta razón el rezo de Arvit inicialmente era opcional.

Sin embargo, con el correr del tiempo, todos los judíos acostumbraron a rezar Arvit al grado de que en días de los sabios medievales se trataba ya de un rezo obligatorio. A pesar de su actual obligatoriedad, en Arvit no se lleva a cabo la repetición de la Amidá por parte del oficiante. Esto se debe a que como inicialmente era opcional no era necesario repetirla para que los legos puedan cumplir con su deber (Shulján Aruj 137:1).

Las mujeres están exentas del rezo de Arvit. Aquellos juristas que sostienen que las mujeres deben recitar todos los rezos establecidos por nuestros sabios consideran que esto se aplica a Shajarit y Minjá, que fueron obligatorios desde el inicio, mas no para Arvit, servicio del cual están exentas. La costumbre de los hombres de aceptar Arvit como rezo obligatorio no recae entonces sobre ellas.

03. El orden del rezo de Arvit.

Los sabios medievales escribieron que se acostumbra a recitar tres versículos antes de «Barjú» que inician con la expresión «Y Él que es misericordioso expiará el pecado», a los efectos de pedir la absolución de las trasgresiones realizadas durante el día. Además, en la noche, la cualidad del Rigor Divino está tensada y las fuerzas del mal tienen permiso de causar daño, por lo que pedimos Su expiación (ver Tur y Beit Iosef 137, Kaf HaJaím 235:5). En Shabat y días festivos (Iom Tov) no se recita «Vehú Rajum«.

Según la usanza sefaradí, antes de «Barjú» se recitan tres versículos «Ad-onai Tzvaot etc.» y de acuerdo a la usanza jasídica «Shir Hamaalot» etc. Según estas dos usanzas, posteriormente se recita Medio Kadish  y luego «Vehú Rajum«. Si se estudió antes del rezo y al final se recitó «Kadish Al Israel«, no es necesario decir otro Medio Kadish para no abusar de su recitado (Ialkut Iosef III 236:1).

Al recitar «Barjú» se da inicio a las bendiciones del recitado del Shemá, por lo que posterior a éste está prohibido hablar, tal como lo está en medio de uno de los tres pasajes del Shemá (Mishná Berurá 236:1, 54:14, ver arriba 16:4). Por lo tanto, quien no alcanzó a recitar «Vehú Rajum» antes de «Barjú«, no lo habrá de hacer después de éste, para no interrumpir en medio de las bendiciones del «Shemá«.

Según la usanza sefaradí, no se responde Amén tras las bendiciones recitadas por el oficiante  para no interrumpir en medio del Shemá, por lo que es bueno terminar el recitado de cada pasaje junto al oficiante o poco después de este, tal que según todas las opiniones no haya que responder Amén (Ben Ish Jai Pekudei 5). Según la usanza ashkenazí, se responde Amén después de las bendiciones del oficiante y esto no se considera interrupción. Empero tras la bendición «Ahavat Olám«, los ashkenazíes también procuran no contestar Amén a los efectos de no interrumpir entre esta y el recitado del Shemá, terminando junto al oficiante o poco después de éste (ver arriba 16:4, todas las cuestiones del recitado de Shemá se explicaron en el capítulo 16).

Al concluir la bendición de «Hashkivenu«, los judíos originarios de España acostumbran a responder Amén a la bendición recitada por ellos mismos pues es la última de una serie de bendiciones. Los judíos de origen ashkenazí no responden Amén a la bendición recitada por ellos mismos y solamente lo hacen en la de «Boné Ierushalaim» (tercera bendición de la plegaria de agradecimiento por los alimentos n. de t.) en  Birkat Hamazón (Shulján Aruj 215:1, 236:4).

Entre las bendiciones del recitado del Shemá y la Amidá, el oficiante dice Medio Kadish y tras concluir ésta dice «Kadish Titkabal«. Después, según la usanza sefaradí se recita «Shir Lamaalot Esá Einai«, luego las personas en duelo recitan «Kadish Iatom» y una de estas al final dice «Barjú» para quienes llegaron tarde al servicio y no lo escucharon al principio del mismo. Después se recita «Aleinu Leshabeaj» y luego ya no se dice Kadish alguno. Según la usanza ashkenazí, enseguida después del «Kadish Titkabal» se dice «Aleinu Leshabeaj» y luego los que están en duelo recitan Kadish Iatom y uno de estos al final dice «Barjú» para quienes llegaron tarde al servicio. En caso de que no haya alguien en duelo que diga Kadish, el oficiante dice «Barjú«.

04. Adjuntar la redención al rezo.

Los judíos salieron de Egipto de día, por lo que este horario es el principal en cuanto a redención se trata. Por lo tanto, el deber de adjuntar la redención al rezo recae principalmente sobre el servicio matinal De todas maneras, dado que la redención comenzó de noche, también es obligatorio adjuntarla al rezo en el servicio de Arvit. Empero, no se es igual de meticuloso en la adjunción en Arvit como en Shajarit, por lo que los sabios pudieron establecer la bendición de «Hashkivenu» entre la de «Gaal Israel» («que redimes a Israel») y el inicio de la Amidá por considerar a la primera continuación de la segunda. Esto se debe a que los sabios veían a la bendición de «Gaal Israel» referida a la redención en general, mientras que a «Hashkivenu» como la bendición que pide por la redención particular del individuo que busca salvarse de los peligros de la noche. Sin embargo,  si los sabios hubiesen sido meticulosos o estrictos en cuanto a no interrumpir entre la redención y el rezo, no se podría haber agregado «Hashkivenu«.

Se recita Medio Kadish entre la bendición del recitado del Shemá y la Amidá. Esto se debe a que en la estructura del rezo, los sabios instituyeron que haya siempre un Kadish separando una sección de la otra. En Shajarit, dada la gravedad o importancia de la adjunción de la redención al rezo no se instituyó el recitado de un Kadish entre «Gaal Israel» y la Amidá. Empero en Arvit, como la obligación de adjuntar redención al rezo es menor, se incorporó un Kadish entre las bendiciones del recitado del Shemá y la Amidá.

Por esta razón, en muchas partes se acostumbra que en las noches de Rosh Jodesh, antes de iniciar la Amidá, el encargado de la sinagoga anuncia: «Iaalé Veiavó» o en la noche del siete del mes de Jeshván en que se comienza a pedir lluvias anuncia: «Tal Umatar«. En Shajarit no se puede interrumpir con palabras por lo que el encargado de la sinagoga o el oficiante llaman la atención del público respecto del cambio en el formato del rezo mediante un golpe sobre la mesa. En cambio en Arvit, que se puede ser más flexible, se puede anunciar mediante la palabra (Shulján Aruj 236:2, Mishná Berurá 7). Hay quienes anuncian mediante un golpe sobre la mesa también en el servicio de Arvit para no interrumpir con palabras (ver Kaf HaJaím 236, Tov, Piskei Teshuvá 236:6).

En el caso de quien se demora y llega al servicio cuando la congregación está por iniciar la Amidá, habrá de rezar junto a esta y luego habrá de completar las bendiciones faltantes del Shemá. Sin embargo, en Shajarit la halajá indica que se rece según el orden ya que en la mañana adjuntar la redención al rezo antecede a rezar con Minián. Según lo visto, en Arvit la adjunción de la redención a la Amidá no antecede al rezo con Minián (Shulján Aruj 236:3).

05. El comienzo del horario de Arvit es a partir de la salida de las estrellas.

El horario de recitado del Shemá de la noche es «al acostarte», esto es, cuando las personas suelen irse a dormir. El inicio de este horario es cuando oscurece. Los sabios establecieron una señal para distinguir el momento y es cuando se ven en el firmamento tres estrellas medianas. Esto se debe a que en el caso de las estrellas que se divisan grandes como ser Venus, Marte o Júpiter es posible verlas también de día o al atardecer («Bein Hashemashot«). Empero a la salida de las tres estrellas que les siguen en tamaño, las cuales divisamos de tamaño mediano, es señal de que comenzó la noche (Hazmanim Bahalajá cap. 49-50). A este momento se le denomina «la salida de las estrellas». A los efectos de que las personas no confundan las estrellas más grandes con las medianas, los sabios medievales establecieron que se espere hasta que se divisen tres estrellas pequeñas (Talmidei Rabenu Ioná, Shulján Aruj 235:1).

Empero, surgió la discusión respecto de cómo establecer la hora de salida de las estrellas. Hay juristas que opinan que se debe fijar de acuerdo a la vista de los expertos que saben dónde han de observarse las primeras estrellas, por lo que las divisan dieciocho minutos pasada la puesta del sol. A veces, las ven quince minutos pasada la puesta del sol. Del debate talmúdico (Shabat 35(B)) se desprende que el lapso entre la puesta del sol y la salida de las estrellas equivale al tiempo que lleva caminar tres cuartos de «mil», o sea un lapso de entre trece minutos y medio y dieciocho. Hay quienes opinan que el momento de la salida de las estrellas se define según la mayoría de las personas que logran divisar tres estrellas medianas, entre veinticinco y treinta minutos después de la puesta del sol. Todos estos cálculos se realizaron sobre la base de astros medianos, empero ya vimos que según los sabios medievales se debe esperar hasta divisar tres estrellas pequeñas, lo cual implica una espera de unos minutos más.

En la práctica, muchos acostumbran a comenzar el servicio de Arvit veinte minutos antes de la puesta del sol y así es la halajá final según numerosos  juristas. A priori es bueno comenzar Arvit treinta minutos después de la puesta del sol. La medida exacta es cuando el sol se encuentra 6.2 grados por debajo del horizonte. En el caso de quien reza en un Minián en el cual se recitó el Shemá anteriormente, es bueno que vuelva a recitar la primera porción de este después de «Aleinu Leshabeaj»  para salir de toda duda. En el caso de quienes quieren ser más estrictos consigo mismos, pueden recitar también la porción «Vehaiá Im Shamoa» y hay quienes agregan también la de «Vaiomer«.

06. El inicio del horario del rezo según la opinión de los sabios y según la opinión de  Rabí Iehudá.

El horario para rezar Arvit fue establecido en relación al de la quema de sebos y órganos de la ofrenda permanente sobre el altar del Templo.  Ya vimos arriba (24:7) que a este respecto debatieron los sabios con Rabí Iehudá. Según los primeros se puede rezar Minjá hasta la noche y una vez entrada ésta se reza Arvit. Según Rabí Iehudá se puede rezar Minjá hasta la fracción de la tarde (Plag Haminjá) que es una hora y cuarto temporal antes del fin del día y enseguida después comienza el horario de rezar Arvit. En la práctica, la persona puede escoger actuar, de acuerdo a la opinión de los sabios o a la de Rabí Iehudá. Esta decisión está condicionada a que la persona sea coherente en su decisión y siga una sola usanza. Si elige actuar según Rabí Iehudá, deberá poner atención en no rezar Minjá pasado el horario de Plag Haminjá y si decide actuar según la opinión de los sabios, habrá de poner atención en rezar Arvit después que salgan las estrellas. Empero está prohibido rezar Minjá después de Plag Haminjá según la opinión de los sabios y Arvit antes de la salida de las estrellas, según la opinión de Rabí Iehudá.

Si bien según Rabí Iehudá el horario de Arvit  y las bendiciones del recitado del Shemá comienza con la fracción de la Minjá, de todas maneras el horario para recitar el Shemá es a partir de la salida de las estrellas. Por lo tanto, quien reza Arvit antes de la salida de las estrellas debe volver a recitar las tres porciones del Shemá después que estas salieron (Shulján Aruj 235:1).

A priori, no se debe alternar usanzas y cada quien debe actuar de manera consistente, o siempre como sentenciaron los sabios o siempre como lo hizo Rabí Iehudá. Nosotros acostumbramos a actuar conforme la opinión de los sabios. Empero en caso de necesidad, una persona puede actuar según la opinión de Rabí Iehudá. Por ejemplo, durante el verano en el que el Shabat entra tarde, hay quienes prefieren recibirlo más temprano para que los niños pequeños puedan participar del rezo y de la comida familiar. Estas personas rezan Arvit según la opinión de Rabí Iehudá, o sea antes de la puesta del sol. Asimismo, quien llega a un sitio en el que se acostumbra actuar conforme la opinión de Rabí Iehudá, a pesar de que acostumbra rezar Arvit después de la salida de las estrellas, es mejor que participe del rezo público con Minián según la usanza de Rabí Iehudá a que rece solo según la usanza de los sabios.

07. Juntar a posteriori Minjá con Arvit antes de horario.

En diferentes comunidades se acostumbró rezar los servicios de Minjá y Arvit uno a continuación del otro, entre Plag Haminjá y la salida de las estrellas. En tiempo de los sabios medievales esto se practicaba especialmente en Europa Central y Occidental (Ashkenaz) y en las últimas generaciones (tiempo de los ajaronim) especialmente entre sefaradíes. Muchos de los grandes juristas se opusieron a esta praxis e intentaron anularla por tratarse de una usanza contradictoria. Esto es así por cuanto que si se reza Minjá después de Plag Haminjá según la opinión de los sabios, no se puede rezar al mismo tiempo Arvit conforme la opinión de Rabí Iehudá. Por ello es correcto instaurar una clase de Torá entre ambos servicios, para que de esa manera todos tengan el mérito de haber estudiado amén de rezar Arvit en su horario apropiado.

De todas maneras, los sabios de las últimas generaciones enseñaron que en vez de esperar hasta después de la salida de las estrellas, lo cual puede causar que se dispersen los orantes y no se rece Arvit con Minián, se puede rezar Arvit a continuación de Minjá. Los que participan en este servicio de Arvit deben recitar el Shemá más tarde, esto es, después de la salida de las estrellas.

En el caso de una persona que acostumbra siempre rezar Arvit después de  la salida de las estrellas de acuerdo a la opinión de los sabios y llega a un sitio en el cual, por necesidad, se acostumbra a rezar Arvit antes de que sea noche, inmediatamente después de Minjá, hay juristas que opinan que es mejor que rece con la congregación por el Minián y otros opinan que es mejor que mantenga su costumbre y rece Minjá con la congregación, pero que rece Arvit de manera individual después que salgan las estrellas.

08. Fin del horario de recitado del Shemá y rezo de Arvit.

Según la Torá, el horario de recitado del Shemá nocturno es durante toda la noche, tal como está escrito «al acostarte», siendo toda la noche el periodo en que la gente acostumbra acostarse a dormir. Empero nuestros sabios limitaron el horario y establecieron que se recite el Shemá hasta la medianoche, para que las personas no pospongan el recitado y al final se duerman y pierdan de  cumplir con el precepto. Sin embargo, a posteriori, si la persona no cumplió con el recitado del Shemá antes de medianoche, podrá recitarlo, junto con sus bendiciones, hasta que despunte el alba ya que según la Torá el horario de recitado es toda la noche.

En el caso de quien por fuerza mayor no pudo recitar el Shemá hasta que despuntó el alba, podrá hacerlo hasta el amanecer (los horarios fueron explicados arriba en 11:2). Cuando se recita el Shemá después que despunta el alba se dicen tres bendiciones; mas la cuarta,  «Hashkivenu«, no se recita por cuanto que ya no es hora de acostarse a dormir. Tampoco se reza Arvit después que despunta el alba pues este servicio fue establecido para la noche y al despuntar el alba ya empezó el día (Mishná Berurá 235:34, Shaar Hatziún 41).

A priori, es preferible recitar el Shemá y rezar Arvit inmediatamente después que salen las estrellas, pues los diligentes se apresuran en cumplir con los preceptos. Empero quien se dedica al estudio de la Torá puede, a priori, postergar su rezo hasta después de concluido el estudio. Por esta razón, en las ieshivot se acostumbra a rezar Arvit una vez concluida la sesión nocturna de estudio y no cuando salen las estrellas. Quien prefiere rezar en un Minián tardío porque considera que habrá de concentrarse mejor,  puede, a priori, posponer su rezo de Arvit. Por supuesto que es preferible rezar tarde con Minián a hacerlo solo ni bien salen las estrellas.

09. Cosas que están prohibidas antes del rezo de Arvit.

Está prohibido comenzar a comer media hora antes que salgan las estrellas. Incluso una comida liviana lo está, no sea que ésta se prolongue, la persona se canse y se quede dormida. Asimismo está prohibido beber alcohol en ese horario, mas se pueden comer frutas y verduras e incluso se permite ingerir hasta el volumen de un huevo de pan o «mezonot». Si se comenzó a comer antes de iniciarse la media hora anterior a la salida de las estrellas, podrá continuar haciéndolo ya que comenzó a comer en horario permitido siempre y cuando tenga la posibilidad de recitar el Shemá al concluir la ingesta (Mishná Berurá 235:21).

Si la persona comenzó a comer en un horario en el que no le está permitido hacerlo, habrá de suspender la ingesta para recitar el Shemá que es obligatorio por la Torá, empero las bendiciones de este recitado y la Amidá que son obligaciones de origen rabínico, las podrá cumplir después de la comida (Shulján Aruj 235:2).

Si la persona en cuestión pidió a un compañero que no está comiendo que le recuerde más tarde recitar Shemá y rezar Arvit, podrá en caso de necesidad comenzar a comer también después de la salida de las estrellas (Mishná Berurá 235:18). Si se trata de dos personas que precisan comer y aún no rezaron Arvit, en caso de necesidad podrán acordar entre ellos que se habrán de recordar mutuamente rezar Arvit y de esta forma no se teme que se olviden (ver Mishná Berurá en el prólogo 669). Asimismo, quien acostumbra a rezar siempre con Minián a una hora fija y sabe que no habrá de olvidarse, en caso de premura podrá comer antes de rezar Arvit (ver Aruj Hashulján 232:16).

En muchas ieshivot, durante el verano  se comienza a cenar en la media hora anterior a la salida de las estrellas y se confían en el hecho de que el horario de Arvit es fijo, públicamente conocido y además durante la cena todos se recuerdan unos a otros que deben rezar una vez concluida esta. Si bien a priori corresponde ingerir la cena después de rezar Arvit, es correcto proceder de la manera antes mencionada  a los efectos de mantener fijos los horarios de estudio. En caso de posponer la cena para después del servicio la sesión de estudio de la tarde se haría muy prolongada y la de la noche demasiado breve, lo cual redundaría en la pérdida de estudio (Bitul Torá).

En el caso de quien deba comer antes del servicio de Arvit mas no tiene Minián fijo ni quien le recuerde hacerlo más tarde, podrá hacerse a sí mismo una señal que le recuerde rezar, por ejemplo colocar un reloj despertador que suene más tarde o pedirle a un amigo que lo llame para recordarle rezar, y una vez que este lo haga recitar de inmediato el Shemá y  la Amidá (Halijot Shelomó 2:12). A posteriori se puede amarrar algo a la ropa, de modo tal que no se la pueda quitar para ir a dormir sin prestar atención al nudo que le debe recordar recitar el Shemá y rezar (ver Piskei Teshuvá 235:8).

Así como está prohibido comer en la media hora previa a la salida de las estrellas, está prohibido dormir de manera permanente en este horario. En caso de premura, dado que al inicio de la noche la mayoría de las personas acostumbran a estar despiertas, una persona puede designar a alguien para que lo despierte antes del horario del rezo (ver Aruj Hashulján 232:17).

Una persona que tiene la intención de rezar Arvit sola, no habrá de comenzar a estudiar después de salidas las estrellas sin antes rezar. Empero antes de la salida de las estrellas puede comenzar a estudiar aunque tenga la intención de continuar estudiando de corrido después de este horario. Si la persona acostumbra a rezar en la sinagoga con un Minián fijo en un horario más tardío, podrá comenzar a estudiar en su casa después de salidas las estrellas ya que no se teme que olvide su hábito (Shulján Aruj 89:5, Mishná Berurá 89:30-31. 235:17).

Hay juristas que consideran que todo lo que nuestros sabios prohibieron hacer antes de rezar Minjá, por ejemplo, una labor que puede llegar a prolongarse, fue asimismo prohibido hacer antes de rezar Arvit (Rashbá, Mishná Berurá 235:17). Otros juristas consideran que estas labores están vedadas únicamente antes del servicio de Minjá, ya que por la tarde las personas están acostumbradas a trabajar y se pueden distraer con su quehacer y perderse el horario del rezo. En cambio por la noche no es común que se prolongue tanto una labor (Aruj Hashulján 235:16, así se entiende de lo escrito por Rambám  y otros sabios medievales). A priori, cuando en la práctica se teme que la labor se prolongue mucho corresponde optar por la opinión más estricta (ver 24:5).

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