04 – Disfrute de una acción que no alteró el cuerpo del objeto.

Hay juristas que sostienen que si la labor realizada no afectó el cuerpo del objeto en cuestión, por ejemplo, si se lo transportó del dominio público al privado, no recae sobre el mismo prohibición alguna y se puede disfrutar de él en Shabat en el dominio privado (Rabeinu Ioná y Ritbá). Esta misma es la regla que recae sobre alimentos traídos en un automóvil en Shabat, dado que no se realizó labor alguna sobre el alimento en sí, no estarán prohibidos. Otros juristas (Tosafot, Rambán y Rashbá) sostienen que no hay diferencia entre los diferentes tipos de labor y aunque la acción realizada no cambie nada en los alimentos – se prohíbe disfrutar de estos si fueron traídos mediante trasgresión. En la práctica, a priori, corresponde adoptar la actitud estricta y en caso de gran necesidad se permite confiar en la opinión más flexible, especialmente cuando la labor se realizó involuntariamente.

Si por medio de la labor en cuestión se llevó a cabo otra acción permitida, se podrá disfrutar de la misma. Por ejemplo, si en Shabat se armó o acondicionó un martillo no se lo podrá emplear ni siquiera para usos permitidos, por ejemplo, abrir nueces. Ahora bien, si se cometió la trasgresión y abrió una nuez con este martillo, se la podrá comer ya que el mismo acto de abrirla está permitido.

Si se abrió una puerta que estaba cerrada o clausurada mediante la realización de una labor prohibida, por ejemplo, el uso de una tarjeta magnética, hay juristas que sostienen que no se puede ingresar por esa apertura. Otros sostienen que esto estará permitido pues al abrir la puerta no se creó nada nuevo sino que se retiró un obstáculo que impedía el acceso. A posteriori, en caso de necesidad se puede adoptar la actitud flexible. Si se abrió la puerta del refrigerador y se encendió una lámpara, se permitirá retirar alimentos de su interior (ver arriba 17:9).

Si un judío que no observa Shabat se acerca a una puerta eléctrica y en virtud de ello esta se abre está prohibido ingresar por la misma. Únicamente en caso de gran necesidad («sheat hadjak») se puede flexibilizar la norma. Si un judío pasa por el lugar e involuntariamente la puerta se abre, se podrá ingresar por la misma (ver arriba 17:11).

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