07 – Disfrute a la salida del Shabat de una labor realizada en Shabat.

Tal como aprendimos, quien realiza involuntariamente («shogueg») una labor prohibida en Shabat, él o cualquier otro judío pueden disfrutar de ella ni bien concluya el día sagrado. Si la labor se llevó a cabo voluntariamente o adrede,  quien la realizó no podrá disfrutar de ella nunca y los demás judíos podrán hacerlo tras concluir el día sábado. Si alguien cocinó adrede un alimento en Shabat no lo podrá comer nunca y los demás, incluidos los destinatarios de la labor,  podrán hacerlo tras concluir el día sábado (Mishná Berurá 318:4).

Quien lava voluntariamente ropa en Shabat, no podrá vestirla al concluir el día pues nunca podrá disfrutar de la labor realizada voluntariamente un día sábado. La solución a esta situación será que vuelva a lavarla en un día hábil y entonces podrá vestirla (Ben Ish Jai segundo año Vaieji 19).

En el caso de un judío secular que acostumbra a realizar labores en Shabat para otras personas, al concluir el Shabat la prohibición del disfrute de lo realizado recae sobre todos los destinatarios. Esto obedece a que el permiso de que otros disfruten de la labor tras concluir el Shabat aplica cuando esta se lleva a cabo de modo casual, ya que en este caso no se teme que se le pida a un judío que profane el día para beneficiarse de su labor recién a la salida de éste. Empero, si el judío en cuestión está acostumbrado a profanar Shabat, está prohibido por siempre disfrutar del resultado de su labor sabática. Por ejemplo, quien acostumbra a hornear pan en Shabat para venderlo al concluir el día, aunque los ingredientes sean Kasher está prohibido para cualquier judío ingerir del mismo, ya que de hacerlo se está alentando al panadero infractor a continuar profanando el día sagrado transformándose así los consumidores en socios de una acción prohibida. Asimismo, en el caso de un restaurant cuyo cocinero es judío y cocina en Shabat para los comensales del sábado por la noche, está prohibido para cualquier judío ingerir esos alimentos al concluir el día sagrado.

De igual manera, tras concluir el Shabat está prohibido mirar un juego o un programa que fue filmado por judíos durante el día sagrado, por cuanto que esto se realizó adrede mediante la profanación del Shabat para ser visto tras la conclusión de este y está prohibido disfrutar o tener beneficio de esta profanación. Asimismo, frutas y verduras que llegan el domingo al mercado y se sabe a ciencia cierta que fueron recolectadas el día sábado estarán prohibidas para cualquier judío.

En el caso de un tambo que no respeta Shabat al ordeñar (arriba 20:4), según la norma estará permitido adquirir sus productos pues la leche extraída en Shabat está mezclada con la obtenida en los demás días. En este caso, ante cada sachet de leche se nos presenta la duda respecto de si fue ordeñada en Shabat o no, y como la prohibición de disfrutar de una labor realizada el día sábado es de origen rabínico, en caso de duda ante una norma rabínica – se opta por la actitud más flexible. Asimismo, se permite comprar losproductos de una planta que produce papel durante toda la semana incluido Shabat. Sin embargo, corresponde preferir siempre adquirir productos de fábricas o compañías que respetan Shabat. Si todos los observantes del Shabat se organizasen para reforzar el status del día sagrado, se podría dar una orden temporaria que prohíba disfrutar de productos de empresas que lo profanan (ver Yalkut Iosef 318:72, 74-5, Orjot Shabat 25, 57-61).

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