03. El horario de Minjá se corresponde con el de la ofrenda permanente de la tarde.

Los sabios establecieron el horario del rezo de Minjá según el de la ofrenda permanente de la tarde («bein haarbaim«). Según la base de la ley el horario de esta ofrenda es después de pasadas las seis horas temporales que entonces es el mediodía y el sol comienza a moverse hacia el occidente. Sin embargo, los sabios temieron que las personas se equivoquen respecto de la posición exacta del sol y por lo tanto establecieron que solamente a partir de media hora pasado el mediodía se puede sacrificar la ofrenda permanente de la tarde. Así es que Minjá se puede rezar sólo a partir de este momento (seis horas y media del día).

En la práctica, en el Templo de Jerusalém se acostumbraba mayormente a sacrificar la ofrenda de la tarde a partir de las nueve horas y media temporales, por cuanto que se trata del último sacrificio diario que cierra la labor del Templo y tras este ya no se pueden ofrendar sacrificios de agradecimiento, expiatorios etc. Por esta razón se posponía la ofrenda permanente para una hora más avanzada de la tarde.

Únicamente en el caso de que la víspera de Pesaj cayese en víspera de Shabat, se ofrendaba el sacrificio permanente de la tarde a las seis horas y media temporales del día, puesto que el sacrificio pascual se ofrendaba solamente después de concluido éste. A los efectos de alcanzar a sacrificar todos los corderos pascuales del pueblo de Israel antes de que se inicie el Shabat era necesario adelantar la ofrenda permanente lo más posible.

Este es el origen de que el horario del servicio de Minjá esté dividido en dos partes: la «Gran Minjá» (Minjá Guedolá) y la «Pequeña Minjá» (Minjá Ketaná). El horario de la «Gran Minjá» es a partir de las seis horas y media (temporales) hasta las nueve horas y media. Según la norma, en este horario se podía ofrendar el sacrificio permanente de la tarde, empero en la práctica se hacía en contadas ocasiones. La ofrenda permanente se ofrendaba comúnmente en la Minjá Ketaná cuyo horario es desde las nueve horas y media (temporales) hasta el final de las doce horas, o sea, el final del día. La primera Minjá recibe la denominación de Guedolá o «grande» pues su horario es más extenso (tres horas), mientras que la segunda tiene un horario más reducido y por lo tanto se la denomina «Ketaná«. Vimos anteriormente que estas horas son «temporales», esto es, se divide el día en doce partes y a cada una de estas se la llama «hora temporal». En el verano estas horas temporales son más extensas y en el invierno son más breves (ver arriba 11:10).

Dado que en la práctica la ofrenda permanente se sacrificaba en la Pequeña Minjá,  según Rambám, a priori se debe rezar Minjá en este horario y sólo a posteriori se puede cumplir con el deber en horario de la Gran Minjá, y así sentenció el Shulján Aruj (233:1). Por otra parte, hay juristas que consideran que como por la base de la ley la ofrenda permanente de la tarde se podía sacrificar a partir de las seis y media, se puede, a priori, rezar en el horario de la Gran Minjá (Rif y Rosh). Hay quienes sostienen que a priori corresponde adelantar el rezo de Minjá todo lo posible ya que los diligentes se adelantan en el cumplimiento de los preceptos (Rabí Saadiá Gaón).

En la práctica, es mejor rezar en el horario de la Pequeña Minjá. Empero en caso de necesidad se puede a priori rezar en el horario de la Gran Minjá. Por ejemplo, en el caso de quien se le presentan dos alternativas: rezar  la Gran Minjá con Minián o la Pequeña Minjá solo habrá de preferir la primera opción. Asimismo, quien acostumbra a almorzar pasado el inicio del horario de la «Gran Minjá», si bien según la halajá puede apoyarse en las opiniones más flexibles y por lo tanto, comer antes de rezar (ver halajá 6), a priori es mejor que lo haga antes con Minián y esta es la costumbre extendida en muchas ieshivot.