01- Los tiempos del Shabat.

https://ph.yhb.org.il/es/01-03-01/

En todo lo referente a la Torá, la noche antecede al día tal como está escrito (Bereshit 1:5): «Acaeció la tarde (noche) y le sucedió la mañana: Día uno». Esto implica que la jornada comienza por la noche, por lo tanto, Shabat, la séptima jornada, comienza por la noche. En la concepción judía de mundo, se vislumbra una idea sublime y es que la noche y la oscuridad anteceden al día y a la luz. Al inicio surgen las incógnitas y las dudas por lo que el ser humano se encuentra en una situación de oscuridad e incertidumbre, y es a partir de esta situación que se van dilucidando las respuestas y la luz lo va iluminando. Asimismo, vemos en nuestra historia nacional que en un inicio fuimos esclavizados por el Faraón en Egipto y luego fuimos liberados, recibimos la Torá e ingresamos a la Tierra de Israel. Así fue siempre la historia judía, primeramente la oscuridad y las desgracias y posteriormente la luz y la redención. En una primera instancia enfrentamos las dificultades para posteriormente elevarnos por encima de estas y completarnos. Empero, en el seno de las demás naciones el día precede a la noche, de modo tal que etnia tras etnia ocupa en su turno y con gran pompa el centro del escenario internacional por un período de tiempo, y luego, cuando comienzan a surgir las dificultades, sobreviene la noche, la nación en cuestión decae y en algunos casos también  desaparece. Eso es lo que ocurrió con los babilonios, los persas, los griegos y los romanos. El secreto de la permanencia del Pueblo de Israel está relacionado al principio de que la noche antecede al día.

Volviendo a nuestro tema, la noche antecede al día y por eso el séptimo día se inicia al caer la noche. Empero, nuestros sabios dudaron cuándo exactamente comienza la noche, ¿acaso comienza con la puesta del sol y la desaparición del astro rey de nuestro campo visual o cuando oscurece por completo y se pueden divisar en el firmamento tres estrellas de tamaño mediano? En otras palabras, la pregunta es si el día y la noche son definidos por el sol o por la luz. En la Tierra de Israel hay una diferencia de unos veinte minutos entre la puesta del sol y la salida de las estrellas. Este lapso varía de acuerdo con las estaciones del año y la altura por sobre el nivel del mar de cada localidad.

Otro de los fenómenos únicos del judaísmo radica en el hecho de que no existe una respuesta terminante a cada pregunta y a veces se da lugar a la duda. Esta halajá es un ejemplo de ello, el tiempo que transcurre entre la puesta del sol y la salida de las estrellas se define como período que quizás es noche y quizás día, por lo que recibe el nombre de «Bein Hashemashot» o «entre los soles».

En la práctica, en cada precepto de la Torá, incluidos los relativos al Shabat, se actúa conforme a la regla de que «en caso de duda, si el precepto es de la Torá se aplica la opinión más estricta» («Sfeika deoraita lejumra«). Por lo tanto, el Shabat se inicia con la puesta del sol y concluye con la salida de las estrellas.

Esta entrada fue publicada en 03. Los horarios de Shabat.. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *