06. Otras reglas en detalle.

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Tal como vimos anteriormente, a priori es bueno actuar según la opinión más estricta del Maguén Abraham y no retroceder los tres pasos si esto implica entrar en los cuatro codos a la redonda de quien está atrás, aunque ésta última no se encuentre exactamente detrás.

Empero, a veces la plegaria de quien está atrás se ve perturbada porque al extenderse puede obstaculizar a la persona de adelante contra su voluntad. Cuando la que espera para retroceder percibe la molestia en la de atrás, es mejor que proceda según la opinión de Eliahu Rabá y si no está exactamente frente a la otra habrá de retroceder.

De esta manera, quien acostumbra a extenderse en sus oraciones puede pedirle a la de adelante que no le espere para retroceder. En este caso quien está adelante tendrá permitido retroceder los tres pasos ni bien concluye su rezo. Quien reza exactamente delante, dará los pasos en diagonal para no darlos exactamente frente a ésta.

En términos generales, es bueno que la mujer que acostumbra a rezar extensamente se habitúe a no hacerlo atrás de sus compañeras para no demorarlas o molestarlas.

Los sabios de las últimas generaciones debatieron respecto de si se aplica la misma normativa en el caso de una menor o una mayor de edad que reza en cuanto a la prohibición de retroceder frente a ésta o sentarse en un radio de cuatro codos mientras ésta reza. Dado que esta norma tiene origen en los sabios la halajá final es conforme a la opinión más flexible y los que buscan cumplir con excelencia actúan según la opinión más estricta.

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