04. Inmersión en la «Mikve», lavado y afeitado.

En el marco de la prohibición de dedicarse a las necesidades personales u ocupaciones diarias previo el rezo se encuentra la de cortarse el pelo o entrar al baño público-turco («merjatz«) (Rambám Tefilá 6:7). Empero es obligatorio lavarse las manos y es conveniente enjuagar también la cara y cepillar los dientes antes de rezar (Shulján Aruj 4:17, 46:1).

Está permitido ir a la Mikvé antes del rezo, ya que esto no se considera en desmedro de la importancia del rezo, sino que por el contrario, se trata de un preparativo y una purificación previa al mismo.

Asimismo está permitido tomar una ducha antes del rezo, pues lavar el cuerpo con 9 kav de agua (unos once litros) es considerada una purificación y un preparativo de cara a la oración (ver Shulján Aruj Oraj Jaím 88:1, Mishná Berurá 89:4, Minjat Iehudá 4:21. Ver en Peninei Halajá Moadim 1:16,8).

En opinión de algunos juristas, quien se baña con agua antes de rezar no puede enjabonarse pues se trata de un lavado prohibido. En la práctica, quien siente que está sucio y se enjabona para limpiarse y no por placer puede hacerlo a condición de que esto no le implique llegar tarde al rezo público.

Está prohibido cortarse el pelo antes del rezo, empero respecto del afeitado existen dudas. Hay juristas que sostienen que el afeitado está incluido en la prohibición de cortarse el pelo. Sin embargo, en la práctica, nos parece que quien está acostumbrado a afeitarse a diario puede hacerlo antes del rezo pues para esta persona se trata de una acción que es parte de su proceso diario del despertar y no se lo considera como ocuparse de una necesidad personal. En especial, se debe permitir si el afeitado es una preparación en honor al rezo.

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Conjunto de libros Peninei Halajá en español /11 volúmenes
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