01) Principal y secundario

Dijeron nuestros sabios: «Esta es la regla, cuando hay algo que se considera principal y junto a este algo secundario – se bendice por lo principal eximiendo de bendecir por lo secundario» (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 44(A)). ¿A qué se asemeja esto? A una persona que recibió de su compañero un presente envuelto en un hermoso papel, por lo que corresponde que le agradezca por el regalo y en este agradecimiento ya habrá de estar incluido el bello envoltorio. Pero si le ha de agradecer específicamente por el papel en que el presente vino envuelto, esto significa que no se entendió cuál es realmente el obsequio o que no se lo encuentra importante, al punto que se lo compara con el envoltorio. Otro tanto ocurre con la comida: cuando hay un alimento principal acompañado de otro secundario, nuestros sabios establecieron que se recite la bendición por el principal y se incluya en esta el agradecimiento por el secundario; empero es necesario definir con precisión cuándo un alimento determinado resulta secundario respecto de otro y cuándo no, y a los efectos de comprenderlo habremos de recurrir en el presente capítulo a numerosos ejemplos.

Si en un plato tengo pescado, ptitim (fideos pequeños precocidos) y papas, dado que cada uno de los alimentos posee su propia importancia intrínseca se ha de recitar la bendición correspondiente por cada uno de ellos: por los ptitim se recitará «Boré Minei Mezonot», por las papas se recitará «Boré Pri Haadamá» y por el pescado «Shehakol Nihiá Bidvaró». A pesar de que a ojos del comensal el pescado le resulta más importante, y a pesar de que tiene la intención de comer todos los alimentos juntos, los acompañamientos no son considerados secundarios respecto del pescado y por lo tanto se debe recitar la bendición correspondiente a cada alimento. Asimismo, al culminar la ingestión se deberá recitar «Al Hamijiá» por los ptitim y «Boré Nefashot» por el pescado y las papas.

Empero si esta persona tenía en el plato ptitim y junto a estos un aderezo, como por ejemplo: cátsup, tehina, salsa picante, ensalada de berenjenas o salsa de ajíes con tomates («matbuja»), deberá recitar por los ptitim la bendición de «Boré Minei Mezonot» y en esta habrá de incluir a los demás alimentos que acompañan. Esto obedece a que los agregados mencionados tienen por único cometido saborizar o aderezar a los ptitim y si la persona no los comiese tampoco ingeriría los agregados. Sin embargo, si el comensal en cuestión desea, por ejemplo, probar el cátsup o la tehina por separado para disfrutar de su sabor, deberá recitar la bendición de «Shehakol Nihiá Bidvaró». Empero cuando los ptitim son lo principal y el cátsup o la tehina secundarios – al bendecir por los primeros la bendición incluye a los segundos.

Si tras haber bendecido por lo ptitim vuelve a bendecir por uno de los acompañamientos, la bendición resulta en vano («berajá lebatalá») porque estos ya fueron incluidos en la bendición recitada por los ptitim; y si antes de bendecir por los ptitim bendijo por los aderezos, por ejemplo, «Shehakol» por el cátsup, si bien no se incurre en la prohibición de recitar una bendición en vano ya que todavía no se bendijo por lo principal y por ende aún no se incluyó a lo secundario – nos encontramos ante un caso de una bendición innecesaria («berajá she-einá tzrijá»). O sea, se trata de una bendición «de más», por cuanto que la que se está por recitar por los ptitim, que son el alimento principal, habrá de incluir a los agregados que tienen por única función saborizarlos (Shulján Aruj 212:1, Mishná Berurá 168:48, 215:18).

Incluso, si una vez ingeridos los ptitim quedaran en su plato parte de los acompañamientos y quisiera comerlos – no es necesario que bendiga por estos por cuanto que son secundarios a los ptitim y fueron incluidos en la bendición ya recitada por el alimento principal. Empero, si le queda en el plato una gran cantidad de acompañamientos y desea comerlos en virtud de su sabor, esta ingestión pasa a tener una importancia en sí misma y por lo tanto deberá recitar las bendiciones correspondientes (Mishná Berurá 168:46).

En algunos casos poco frecuentes, incluso el pan puede tornarse secundario. Por ejemplo, quien desea ingerir una bebida alcohólica y a los efectos de moderar su alta graduación come al mismo tiempo un trozo de pan, dado que la bebida es considerada como principal, bendice sólo por ella y en esa bendición habrá de incluir al pan. Empero si lo que deseaba era satisfacerse con el pan o disfrutar de su sabor, si bien su intención principal era beber el alcohol en cuestión, al estar interesado en el pan, que en virtud de su importancia intrínseca se torna principal – deberá recitar «Hamotzí» y en esta bendición quedará incluida la bebida alcohólica (Shulján Aruj 212:1, Mishná Berurá 5, ver arriba 3:6).

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