05) El alcance de la bendición

Quien recitó la bendición de “Boré Pri Haetz” por una fruta pensando que posiblemente quiera ingerir más de las frutas que posee en su casa – incluyó en su bendición a todas las frutas de su hogar, incluso aquellas que no están en ese momento sobre la mesa, y aunque ignorase exactamente qué frutas posee.

Asimismo, quien recitó la bendición de “Shehakol Nihiá Bidvaró” por pescado con la intención de incluir todo aquello que quizás desee ingerir y demande la misma bendición, incluyó en su recitado a todos los alimentos y bebidas de su casa. De igual manera, quien acostumbra siempre que tras ingerir una fruta toma otras de diferente tipo, aunque no haya pensado en hacerlo al momento del recitado de la bendición, incluyó en el mismo la totalidad de las frutas que suele ingerir.

Empero quien tuvo la intención de ingerir una sola fruta y no más, el recitado de la bendición sólo la incluye a esta, y en caso de desear ingerir más frutas deberá volver a bendecir. Otro tanto ocurre cuando alguien recita una bendición y luego le traen otra fruta que no tenía previsto ingerir, por ej.: si la trajeron de otra casa. En un caso así deberá recitar por esta una nueva bendición (Shulján Aruj 177:5, 206:5, Mishná Berurá 206:20).

Quien bendijo sin la intención de incluir en su recitado a todos los alimentos comprendidos en la categoría de esa bendición y también sin la intención de ingerir únicamente el alimento específico por el cual recitó, si luego desea ingerir otros alimentos que se encuentran sobre la mesa – no necesita bendecir por ellos, ya que como se encuentran ante él fueron incluidos en la bendición ya recitada. Esto aplica incluso si se trata de tipos completamente diferente de alimentos, por ej.: si recitó “Shehakol Nihiá Bidvaró” por pescado y luego quiso comer chocolate (Mishná Berurá 206:21).

Empero, respecto de alimentos que se encuentran en su hogar pero no están sobre su mesa – los juristas debatieron qué debe hacerse. Hay quienes consideran que una bendición inespecífica incluye a todos los alimentos que se encuentran en su hogar, mientras que otros entienden que la bendición incluye únicamente a los alimentos que se encuentran delante suyo (sobre la mesa). Dado que en caso de duda respecto del recitado de una bendición, se opta por la postura más flexible, no se habrá de volver a recitar bendición por un alimento que requiere la misma bendición y que se encuentra en la casa, a condición de que ambos sean similares, por ej.: que se trate de dos frutas. Empero quien recita “Shehakol Nihiá Bidvaró” por un alimento, aun para aquellos sabios que facilitan al respecto, no incluye en su bendición a una bebida que no estaba sobre la mesa. Y si recitó esta misma bendición por pescado, no incluyó a un chocolate que no se encontraba sobre la mesa. A priori, es bueno que al recitar una bendición se tenga la intención de incluir en el recitado a todos los alimentos que se encuentran en el hogar y requieren de idéntico recitado. Quien se acostumbra a pensar de este modo, aunque en alguna oportunidad no haya tenido esta intención de modo específico durante el recitado, todos los alimentos y bebidas del hogar con idéntica bendición quedan incluidos en su recitado, dado que asumimos que esa fue su intención original.

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