08) Orden de precedencia de las diferentes bendiciones

Cuando ante una persona se encuentran diferentes alimentos que requieren diferentes bendiciones iniciales, es correcto proceder con excelencia y recitar las bendiciones de acuerdo con el orden de importancia que dictaron nuestros sabios. Esto obedece a que tal como una persona que se presenta ante un importante ministro planea cuidadosamente sus palabras, cómo habrá de comenzar y cómo habrá de continuar, de igual manera quien se dispone a recitar bendiciones ante el Rey de Reyes corresponde que lo haga a la perfección y en el orden correcto. Respecto del orden de las bendiciones se enunciaron dos principios: el primero, que se debe bendecir primero por el alimento más importante. El segundo, que se debe recitar primero la bendición más específica, esto es, aquella que está destinada a un tipo determinado de alimentos.

Según esto, es claro que la bendición por el pan es la que precede a todas, ya que se trata del principal alimento. Cuando no se tiene la intención de ingerir pan, el orden de las bendiciones es el siguiente: «Mezonot», «Guefen», «Etz», «Adamá», «Shehakol». A este orden se le adjudicó una sigla compuesta de las iniciales hebreas: «Magá Esh» (מג»ע א»ש). Detallemos:

La bendición de «Boré Minei Mezonot» es más importante que las demás ya que los alimentos comprendidos bajo su definición son los que mejor satisfacen y aplacan el apetito, por lo que son más importantes que los demás (y por ello durante el Kidush se cubre el pan y los mezonot para que no parezca que se antecede el vino a estos, ver en Pninei Halajá Shabat 6:8).

Luego, la bendición del vino es la más importante ya que nutre y llena, por lo que nuestros sabios le acuñaron una bendición especial (Ramá 211:4-5).

Posteriormente vienen las bendiciones por los frutos – ‘del árbol’ y ‘de la tierra’, «Boré Prí Haetz» y «Boré Pri Haadamá», anteceden a la bendición de «Shehakol Nihiá Bidvaró», dado que ellas son más específicas, ya que fueron establecidas para los frutos únicamente, mientras que la bendición de «Shehakol Nihiá Bidvaró» es de índole general para todo el resto de los alimentos.

Entre las bendiciones por los frutos, «Boré Pri Haetz» antecede a «Boré Pri Haadamá» ya que es más específica, por cuanto que a posteriori, quien recitó «Boré Pri Haadamá» por un fruto del árbol cumplió con su deber, empero si recitó «Boré Pri Haetz» por un fruto de la tierra no cumplió. Empero en el caso de los frutos existen otras reglas, se debe preferir o preceder aquello que gusta más y los frutos de las siete especies con los que la tierra de Israel fue bendecida, todo lo cual se explicará en la halajá 10.

El orden de precedencia en el recitado de bendiciones aplica únicamente si ambos alimentos se encuentran ante la persona y esta desea comer ahora de los dos. Empero si un alimento se encuentra ante la persona y el otro está aún en el armario, por ej.: si tiene delante suyo frutas y tiene la intención de traer luego vino y mezonot, por cuanto que en el presente no desea comer todos los tipos de alimentos, puede a priori bendecir por las frutas y luego cuando traigan los otros, habrá de bendecir por ellos. Asimismo, si le traen a una persona sopa de verduras con «ptitim» (especie de pasta semejante a un arroz), y desea comenzar comiendo la sopa de verduras, dado que ahora no tiene la intención de comer de ambos, puede recitar «Boré Pri Haadamá» por la sopa y luego podrá recitar «Boré Minei Mezonot» por los «ptitim» (Ritbá, Shulján Aruj HaRav 249, Kuntres Ajarón).

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