06) Distracción

Quien bendice por un alimento pensando que probablemente deseará continuar ingiriéndolo amén de otros que requieren de idéntica bendición, mientras tenga la intención de seguir comiendo y aunque haya interrumpido a lo largo de una jornada completa – podrá seguir haciéndolo más tarde sobre la base de la bendición ya recitada. Empero si decidió que ya no comerá más quitándose la idea de la ingesta, y si luego cambia de opinión y desea continuar comiendo – deberá volver a recitar la bendición primera por aquello que ingiera. Esto aplica tanto para comida como para bebida (Rambám Berajot 4:6).

Un invitado que pensó que ya no le servirían más alimentos y se hizo a la idea de que ya no habrá de seguir comiendo y luego le trajeron más comida, dado que confía o se respalda en la opinión del dueño de casa, puede seguir comiendo y no precisa volver a recitar una bendición. Incluso si el dueño de casa tuvo la intención de no comer más, y luego cambió de opinión y sirvió más alimentos, si bien el anfitrión debe recitar bendición por estos, el invitado no precisa hacerlo ya que allí él no decide cuándo se termina de comer. Solamente en el caso de que el invitado haya decidido que, aunque le insistan no habrá de comer más, en caso de desear seguir comiendo – deberá recitar nuevamente la bendición previa (Shulján Aruj 179:2 y 5).

A veces, una persona se encuentra en una situación de «desatención dudosa» (safek heseaj hada´at), como en el caso de quien se conoce bien y sabe que aunque haya decidido no comer más es probable que cambie de opinión. O en el caso de quien ha fijado su comida con diferentes tipos de alimentos que no son pan, y aunque haya terminado de comer, por cuanto que las personas que fijan de esta manera sus comidas pueden tentarse a seguir comiendo – se duda si la persona se distrajo por completo. En un caso como este de «desatención dudosa», si la persona insiste en seguir comiendo – que lo haga sin recitar bendición, pues quizás la ya recitada siga estando vigente. Empero, a priori, es mejor que no coma más, para de esa manera salir de toda duda. Y en caso de que de todas maneras desee comer y bendecir sin tener dudas, es mejor que recite la bendición final por lo ya ingerido, salga de su casa a dar una breve vuelta y al regresar, en caso de que desee comer más – que recite la bendición inicial correspondiente y coma.

Quien interrumpió su comida para ir a rezar – al regresar no precisa recitar bendición para comer de nuevo, por cuanto que no hubo tal distracción acerca de continuar comiendo (Shulján Aruj 178:6). Asimismo, quien se durmió o dormitó, aunque sea por una hora – no se considera que se distrajo y al seguir comiendo no precisa bendecir. Empero quien se fue a dormir a su cama de modo permanente – se considera que se distrajo de la comida y al regresar a la mesa deberá recitar nuevamente las bendiciones iniciales previo a comer (Shulján Aruj 178:7, Mishná Berurá 48).

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