10- El Kidush se recita allí donde se come.

Nuestros sabios dispusieron que el Kidush se recite allí donde se come, tal como está escrito (Ishaiahu 58:13): «Y llamarás al Shabat deleite». Por lo tanto, allí donde se deleita al Shabat comiendo pan o «mezonot» se debe recitar el «llamado» del Shabat que es el Kidush. De esta manera se manifiesta el contenido especial de este día, en el que las comidas son la continuación directa del precepto de «Recordarás». El llamado sagrado y el deleite de la comida se complementan uno a otro. Si no se comió allí donde se recitó el Kidush, no cumplió con el precepto y debe volver a recitarlo allí donde ha de comer. En lo referente a esta regla, no hay diferencia entre el Kidush de la noche y el de la mañana.
Hubo grandes maestros del Pueblo de Israel que cuidaban de comer su comida principal allí donde recitaban el Kidush, y así acostumbraba a hacerlo el Gaón de Vilna. Empero, de acuerdo a la halajá alcanza con comer una medida de «kazait» (aproximadamente el volumen equivalente a medio huevo) de pan o «mezonot» allí donde se recitó el Kidush, y luego se podrá ingerir la comida principal en otra parte. De acuerdo con los Gueonitas, si no hay «mezonot» en el lugar del Kidush, se puede sustituir la comida correspondiente a éste bebiendo un «reviit» de vino ya que este alimenta. En caso de necesidad podemos apoyarnos en esta opinión, empero en el caso del Kidush de la noche que es obligatorio por la Torá, se debe de beber un «reviit» de vino además del trago completo necesario para cumplir con el precepto del Kidush. Las demás personas que escucharon el Kidush necesitan beber únicamente los 75 mililitros del «reviit» (Shulján Aruj 273:5, Mishná Berurá 273:25 y 27, Sha´ar Hatziún 29).
Quien escuchó Kidush en la sinagoga, bebió un poco de jugo y comió menos que un «kazait» de «mezonot», no cumplió con el precepto del Kidush. Más aún, trasgredió las instrucciones de los sabios que prohíben comer antes de este, pues por cuanto que no cumplió con el precepto – lo ingerido se le considera como anterior al Kidush.
Respecto de la pregunta de hasta cuánto puede una persona alejarse y que aún se le considere que comió allí donde recitó el Kidush, los sabios de la Edad Media indicaron tres parámetros de medida: a) todos los sectores de una misma sala, aunque no se vean unos a otros se consideran un mismo sitio (Rambám, Tosafot y Rosh); b) si desde donde se recitó el Kidush se divisa el sitio donde se comerá aunque se trate de otra casa o de un patio se le considera un mismo lugar (Rav Sar Shalom); c) si durante el Kidush la persona pensó pasar a otra sala del mismo edificio, se le considera aún el mismo sitio (Rav Nisim Gaón).
A priori, se debe recitar el Kidush en el mismo sitio donde se ha de comer y cuando surge alguna dificultad se puede comer en un lugar que responde a dos de las tres condiciones antes mencionadas. Por ejemplo, quien necesita comer en otra sala, es mejor que lo tenga en mente durante el Kidush y que lo recite en un sector desde el cual se divisa el sitio donde habrá de comer. En caso de necesidad, se puede confiar en cada uno de los tres parámetros por separado (Shulján Aruj 273:1, Mishná Berurá y Sha´ar Hatziún allí).
A priori, no se debe esperar entre el Kidush y la comida, y no se debe ir a otra parte aunque se tenga la intención de volver para comer. A posteriori, si demoró un poco o fue de mientras a otra parte – no pierde el Kidush ya recitado. Empero, si tuvo la intención de interrumpir entre el Kidush y la comida siendo esta interrupción superior a los setenta y dos minutos, debe volver a recitar el Kidush (Ramá 273:3, Mishná Berurá 12, Beur Halajá לאלתר, Kaf HaJaím 29, Tzitz Eliezer 11:26, Yalkut Yosef 273:15 y Shmirat Shabat Kehiljatá 54:46-7).

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Conjunto de libros Peninei Halajá en español /11 volúmenes
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