10 – El precepto de la lectura y qué ocurre cuando uno se pierde de escuchar una palabra

https://ph.yhb.org.il/es/05-15-10/

El precepto de la lectura de la Meguilá se cumple al leer de un rollo apto, esto es de un pergamino escrito con tinta. Si se recita la Meguilá de memoria o se lee de un libro impreso no se cumple con el precepto (Shulján Aruj 690:3). Si la mayor parte la leyó de un rollo apto y el resto lo recitó de memoria o leyó de un libro impreso cumplió con el precepto siempre y cuando al final de cuentas haya leído la totalidad de la Meguilá sin omitir palabra alguna (tal como se vio en el inciso anterior).

En caso de que haya omitido o se haya equivocado en la lectura de alguna palabra, de manera tal que alteró su significado, la mayoría de los juristas opinan que no cumplió con el precepto y debe volver a leer toda la Meguilá correctamente.

Aun cuando quien lee la Meguilá lo hace correctamente, si aquel que escucha se perdió de oír una palabra, no cumplió con su obligación. Esta es en definitiva, la regla más importante en la lectura de la Meguilá, ya que en virtud de la numerosa asistencia de niños a la sinagoga en Purim abunda el ruido, y hay quienes se pierden de escuchar la lectura en su totalidad. Esto puede acontecer especialmente tras los ruidosos sonidos de matraca, cada vez que se pronuncia el nombre de Hamán, ya que a veces el barullo persiste cuando se continúa con la lectura y los que se sientan en las últimas filas de la sinagoga no oyen alguna palabra y de ese modo se pierden de cumplir con el precepto.

La solución práctica a este problema es que, quien se pierda algún pasaje, lo complete mediante la lectura de un libro impreso, y si la lectura general prosigue, que avance en su libro hasta alcanzar al público. De todas maneras, por cuanto que la mayor parte de la Meguilá la escuchó de un rollo de pergamino escrito con tinta, cumple con el precepto, pudiendo completar los faltantes de un libro impreso. En el caso de quien escucha la lectura pública, no debe leer la Meguilá al mismo tiempo (en voz alta) de un libro impreso.

Esta entrada fue publicada en 15 - Purim y la lectura de la Meguilá (rollo del libro de Esther. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *