9 – La Meguilá

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El de Esther es uno de los libros sagrados del canon bíblico, por lo que debe ser escrito tal como se escribe un rollo de la Torá, con tinta negra sobre pergamino. Si no la escribió con tinta, o la escribió sobre papel, no es apta para la lectura y si se la lee de ahí, no cumple con el precepto. El cuero debe ser curtido y procesado con la intención de que el pergamino resultante sea utilizado para escribir la Meguilá, y los distintos trozos de pergamino deben ser cosidos con tendones. Los renglones deben de ser trazados y marcados con anterioridad a la escritura, a los efectos de que ésta resulte derecha. La escritura debe ser a mano y con la intención manifiesta de que sirva a la santidad de la Meguilá.

Así como durante la escritura de un rollo de la Torá se pone hincapié que cada una de sus letras tenga la forma correcta, que no se toquen unas a otras y que además no falte ni sobre letra alguna, lo mismo ocurre con la escritura de una Meguilá. Empero a posteriori, existen diferencias entre las lecturas de la Torá y de la Meguilá. No se pueden recitar las bendiciones correspondientes sobre un rollo de la Torá que tenga un error, aunque solo sea en una única letra, mientras que en el caso de la Meguilá, de no tener a mano un rollo que esté en perfecto estado, se puede a posteriori leer y recitar las bendiciones sobre una Meguilá a la que le falten algunas letras. Por ejemplo, si el «sofer» (escriba) se equivocó y a la Meguilá le faltan muchas letras o las escribió pero con errores, o al inicio las escribió correctamente pero con el tiempo algunas se borraron, mientras que la mayor parte de la Meguilá permanezca escrita se puede cumplir con el precepto de la lectura, recitando las bendiciones correspondientes. Esto se debe a que la Meguilá es llamada en el libro de Esther «epístola» («igueret«) y de aquí que su cometido principal es relatar los hechos acaecidos en un escrito, mas no requiere tener la exactitud de un libro (de Torá). De esto aprendemos que mientras que el núcleo principal del relato esté correctamente escrito, alcanza para cumplir con el precepto, a condición de que se complete el faltante o leyendo de un libro impreso o recitándolo de memoria.

Según la ley se puede escribir una traducción de la Meguilá con tinta sobre un pergamino para uso de quien no entiende el idioma hebreo y al leerla se cumple con el precepto. A modo de ejemplo, para quien el inglés es su única lengua, puede leer una Meguilá escrita en ese idioma con tinta sobre pergamino y cumplir con el precepto (Shulján Aruj 690:8-11). En la práctica esto no se acostumbra ya que no sabemos traducir con exactitud cada una de las palabras por lo que al escuchar la Meguilá en hebreo, aunque la persona no entienda, por cuanto que al oír puso la intención de cumplir con el precepto de leer la Meguilá cumplió (Shulján Aruj 690:8, Mishná Berurá 690:32, Aruj Hashulján 15).

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