07- Dormir en la sucá y el estatus de quien dormita

Es obligatorio dormir en la sucá tanto un sueño fijo o prolongado como uno breve. Si bien en lo que respecta a comer se permite ingerir algo liviano o un refrigerio (se’udat arai) fuera de la sucá ya que durante el resto del año también se suele ingerir bocadillos fuera de la casa, tal como se viera arriba (halajá 4), no ocurre lo mismo con la cuestión del sueño. En el caso de este último la regla es más estricta, ya que un sueño breve tiene también importancia, pues a veces dormitar un poco puede disipar el cansancio, y, además, no se suele dormir ni siquiera por breves lapsos fuera del hogar. Por lo tanto, un sueño breve debe también llevarse a cabo en la sucá (Tratado de Sucá 26(A), Shulján Aruj 639:2).

Si bien existen personas que tienden a quedarse dormidas inadvertidamente durante viajes o en el transcurso de clases, esto no se considera un sueño breve (sheinat arai) y ello no está prohibido. La diferencia entre ambos tipos de somnolencia es clara, en un sueño breve la persona apoya su cabeza sobre la mesa o sobre un respaldo para dormir un poco, y muchas personas tienen el recaudo de no hacer algo así fuera de sus casas. Sin embargo, quien se queda entredormido, en realidad desearía mantenerse despierto, y es contra su voluntad que se dormita y se despierta cada tanto.

No obstante, en lo que respecta al sueño surgieron otro tipo de interrogantes. Hay personas a las que por distintos motivos les resulta difícil conciliar el sueño en una sucá, y la pregunta que surge es a partir de qué momento se las puede considerar como ‘sufrientes’ (mitzta’arim) y por ende quedan exentas del deber de dormir en la sucá. Para aclarar esta regla básica, es preciso primeramente definir el estatus de persona que sufre (mitzta’er).

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Conjunto de libros Peninei Halajá en español /11 volúmenes
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