04- Comer en la sucá

Tal como aprendimos, es preceptivo habitar en la sucá del mismo modo que en la residencia permanente, y dado que las comidas fijas o importantes suelen realizarse en el hogar, durante la festividad es obligatorio hacerlo en la sucá. Sin embargo, en el caso de comidas livianas y no fijas (seudot arai), a veces estas suelen ingerirse fuera del hogar, por lo que se permite este tipo de ingestas fuera de la sucá. Quienes cumplen con excelencia, tienen el recaudo de ingerir todas las comidas livianas en la sucá sin ni siquiera beber agua fuera de ella. Pero ello no es obligatorio, e incluso grandes estudiosos pueden ingerir una comida liviana fuera de la sucá (Mishná Tratado de Sucá 26(B), Ran allí, Beur Halajá 639:2 ‘אבל’).

En términos generales, la ingestión de una comida fija implica que ésta sea de importancia, o sea, que una persona la coma para satisfacer su apetito, mientras que una comida liviana (arai) es aquella que se ingiere para saborear algo gustoso o para mitigar un poco el apetito y no para quedar plenamente satisfecho.

Dado que el cereal es el alimento principal de los seres humanos, y de él se elaboran el pan, los pasteles y demás comidas sustanciosas tales como ptitim (invento israelí que se asemeja al arroz, pero está hecho de masa N. de T.), las pastas, los fideos y la papilla de avena, quien coma uno de estos productos en un volumen superior a un kabeitzá, un huevo, se considera que ingiere una comida fija y por lo tanto debe hacerlo en la sucá. Si bien nadie queda satisfecho con semejante cantidad de alimento, de todas maneras, dado que estamos acostumbrados a llenarnos con cereales, y con una cantidad un poco mayor a un kabeitzá solemos acusar cierta saciedad, su ingesta se considera como una comida fija. Pero si se come solamente una cantidad equivalente al volumen de un huevo, se considera comida liviana y se la puede ingerir fuera de la sucá.

Frutas, agua y jugos, por cuanto que no solemos aplacar nuestro apetito con ellos, se los puede consumir ilimitadamente fuera de la sucá.

Asimismo, se puede ingerir algo de carne, pescado o queso fuera de la sucá. Pero quien tenga la intención de consumirlos en una cantidad que corresponde a la de una comida regular de la cual se queda satisfecho – debe hacerlo en la sucá (Mishná Berurá 15).

Los eruditos han debatido respecto del vino y de las bebidas alcohólicas: hay quienes dicen que por cuanto que estos no producen saciedad no resulta obligatorio beberlos en la sucá (Rosh y Ramá); y otros, entienden que en virtud de la importancia del vino, quien ingiera un reviít de esta bebida debe hacerlo en la sucá (Ritba). Hay quienes son más estrictos con el resto de las bebidas alcohólicas, por lo que, si las beben en compañía de otras personas, entienden que ello debe hacerse en la sucá (Or Zarú’a, Maguén Abraham). Y así corresponde proceder a priori (Mishná Berurá 639:13, Beur Halajá ‘ויין’).

Es importante destacar que, durante una comida, todos sus componentes son una comida fija que debe ingerirse en la sucá por lo que es preciso no probar nada de ella fuera de la sucá. Por lo tanto, quien en la mitad de una comida sale de la sucá y entra a la casa para traer algo, no deberá beber en su interior ni un poco de agua ni habrá de probar nada, e incluso no habrá de tragar aquello que comenzó a masticar en la sucá (Binián Shlomó 41, Shoel Umeshiv 4:3:11, Mikraei Kodesh 1, final del inciso 31).

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Conjunto de libros Peninei Halajá en español /11 volúmenes
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