12. La preparación de alimentos.

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01- Moler («Tojén»).

Algunos elementos se presentan en la naturaleza bajo la forma de sólidos. El ser humano aprendió a molerlos para extraer de los mismos productos nuevos y buenos. Mediante la molienda del trigo y demás cereales se obtiene la harina con la cual se puede elaborar pan, pasteles, pastas etc. Mediante la molienda de ají picante se elaboran condimentos, con la de granos de café se puede preparar la bebida del mismo nombre; moliendo hierbas medicinales se elaboran medicamentos y mediante la de otros vegetales se elaboran tinturas. Por cuanto que al moler se generan productos nuevos, esta es una de las labores prohibidas por la Torá en Shabat. Asimismo, está prohibido moler metales así como desintegrar bloques de tierra o barro.
Normalmente, quien muele, transforma la materia prima en harina o polvo, empero la prohibición abarca también la acción de desmenuzar en pequeños trozos. Por ejemplo, quien corta madera en pequeñas astillas para que ardan mejor, trasgrede la prohibición de moler (Tratado de Shabat 74(B)).
Quien necesita moler ají picante para agregar a la comida de Shabat, puede hacerlo mediante dos modificaciones respecto de la forma habitual de molienda. Para moler se requiere de dos instrumentos: el mortero que es el recipiente donde se colocan los productos a ser molidos y el majadero que es el objeto contundente con el que se machaca sobre el mortero para así desmenuzarlos. Quien muele con estas dos herramientas – trasgrede la prohibición de la Torá. Si cambia uno de estos trasgrede una prohibición rabínica. Empero, en caso de que se requiera moler para la comida de Shabat, se permite realizarlo mediante dos modificaciones: que el mango de un cuchillo sustituya al majadero y una fuente sustituya al mortero (Shulján Aruj 321:7). Si bien generalmente los sabios prohíben moler en Shabat a los efectos de preparar la comida sabática aún mediante dos modificaciones, en este caso lo permitieron dado que esta acción no se asemeja exteriormente a la labor original, sino que se percibe como la forma habitual de consumo del producto.
La prohibición de moler se aplica a productos que se aglutinaron o aglomeraron naturalmente como el caso de plantas, frutas o metales. Empero, no hay prohibición de moler productos que ya fueron molidos previamente y se volvieron a aglutinar de manera artificial. Por lo tanto, se puede triturar o moler pan, matzá, galletas, chocolate o azúcar que se aglomeró (Ramá 321:12). Asimismo, está permitido deshacer tabaco en polvo que se aglomeró. En el caso de un enfermo que necesita tomar una píldora en Shabat y le cuesta tragarla, puede molerla ya que los componentes ya estaban molidos antes de que se fabrique la pastilla, y por ende no se trasgrede la prohibición de moler. (Shmirat Shabat Kehiljatá 33:4). Otros sostienen que se puede moler únicamente aquello que se ha de consumir de inmediato y, a priori, es bueno tomar en cuenta esta opinión (Jaiei Adam 17:4). De todas maneras, también en los casos en los que se permite moler o desmenuzar, esto no debe realizarse mediante las herramientas destinadas a tal labor, como el caso de un rallador (Shulján Aruj 321:10, Mishná Berurá 36).
En el caso de barro o arcilla que se aglomeraron y endurecieron, por cuanto que esto ocurrió naturalmente, quien los muele o desmenuza a los efectos de usar la tierra – trasgrede la prohibición de la Torá. Si quien muele el barro o arcilla no necesita la tierra resultante de tal acción – la trasgresión será rabínica. Por lo tanto, a quien se le adhiera barro seco a la ropa o al calzado – no deberá retirarlo si al hacerlo es inevitable que lo pulverice. En cambio, si cabe la duda respecto de si el barro al ser retirado se pulverizará o no – se permitirá quitarlo. También en el caso en que es claro que el barro se ha de pulverizar, de mediar necesidad se lo podrá hacer de un modo no habitual (shinui). Por ejemplo, retirando el barro de la prenda mediante un pequeño golpe con el dorso de la mano o quitando el barro de un zapato mediante un golpe con el otro zapato.

02- Cortando verdura y pisando bananas o aguacates (paltas).

Los sabios medievales («rishonim») debatieron respecto de si al picar verduras en trozos pequeños para la ensalada se trasgrede la prohibición de moler. Una opinión entiende que si – por cuanto que al hacerlo obtengo beneficio. Por otra parte, según la opinión mayoritaria de estos sabios, la prohibición de moler aplica únicamente en los casos en los que la verdura no es comestible sin que se la pique, como en el caso de las verduras que se cortan para poderlas cocinar. En cambio, si las verduras son comestibles estando crudas – no hay prohibición de cortarlas. En la práctica, por cuanto que la discusión es sobre una prohibición de la Torá, corresponde actuar de acuerdo a la opinión más estricta, por lo que se prohíbe cortar verduras para la ensalada en trozos pequeños (Shulján Aruj 321:12). En cambio, si se prepara la ensalada poco antes de ingerirla, también la opinión más rigurosa permitirá picar las verduras. De esta manera, el picado no se realiza bajo el formato de labor sino según el modo habitual de consumo, puesto que se permite ingerir en Shabat un alimento cuando está cortado en trozos pequeños (Rashbá, Beit Iosef, Ramá 321:12). A priori, es bueno que quienes preparan ensalada para ser ingerida de inmediato – no corten la verdura en trozos especialmente pequeños (Beit Iosef, Mishná Berurá 45).
Hay juristas más estrictos que prohíben pisar una banana, o una palta o aguacate, con un tenedor aunque sea para consumo inmediato; empero, permiten hacerlo mediante una cuchara pues esta no es la forma habitual de llevarlo a cabo («shinui»). En la práctica, la halajá es de acuerdo a la opinión de los que permiten pisar la banana con un tenedor para su consumo inmediato, pues ya vimos que no hay prohibición de moler cuando se trata de un alimento a consumir de inmediato, a condición de que no se pise con una herramienta destinada a la molienda.
Se permite cortar con un cuchillo carne asada en trozos pequeños aunque no sea para consumo inmediato, y lo mismo ocurre con el queso duro. Asimismo, se permite pisar un huevo duro con un tenedor. De todas maneras, aunque se permita cortar o desmenuzar algún elemento, esto no se debe realizar mediante una herramienta destinada a la molienda como es el caso del rallador (Shulján Aruj 321:9-10). Sin embargo, se permite usar un utensilio destinado a cortar trozos grandes. Por lo tanto, se permite utilizar un cuchillo destinado a cortar fetas grandes de queso amarillo; se permite emplear rebanadoras de huevos que permiten cortar el huevo duro en rebanadas finas y se permite también cortar pan en rebanadas (Shmirat Shabat Kehiljatá 6:3).

03- Amasar.

La labor de amasar implica transformar agua y harina en masa. Se prohíbe también amasar harina con líquidos densos tales como miel o mayonesa, pues mientras las partículas de harina se aglutinan en una masa mediante algún líquido, estamos ante la prohibición de amasar. Asimismo, quien mezcla agua con tierra a los efectos de producir ladrillos o tapar un orificio en la pared – trasgrede la prohibición de amasar.
La prohibición en cuestión incluye también la realización de parte del proceso, por lo que está prohibido verter agua sobre harina. Una vez finalizada la labor del amasado – se prohíbe conferirle a la masa su forma final.
Mediante el amasado se crea algo nuevo con características propias que no se presentan en las materias primas por separado, ya que la harina sola o el agua sola no pueden fermentar ni se les puede hornear, y sólo una vez que son mezcladas y amasadas se las puede transformar en pan o en pasteles. De la misma manera, de agua y tierra por separado no se puede construir, mas una vez mezclados los elementos se pueden elaborar ladrillos y sellar orificios.
La Torá prohíbe únicamente el amasado espeso y los sabios agregaron la prohibición del amasado no espeso (tal como se explicará en el siguiente inciso). Empero, si la cantidad del ingrediente sólido es escasa al punto de que se disuelve en el ingrediente líquido sin llegar a formarse masa y permaneciendo la mezcla en su forma líquida original, no estamos ante la labor prohibida de amasar. Por lo tanto, está permitido agregar café y azúcar al agua caliente. Se permite también preparar un biberón mezclando el polvo de «Materna» con agua, puesto que juntas no forman una masa y la mezcla preserva su estado líquido; razón por la cual el bebé puede beberla directo de un biberón. Por esta razón, preparar esta mezcla no implica amasar (esta mezcla se debe elaborar en tercer recipiente para estar a salvo de duda de cocción en Shabat, ver arriba cap. 10 inc. 7).

04- Se permite preparar una mezcla no espesa de un modo no habitual («shinui»).

Tal como vimos, la prohibición de la Torá de amasar recae sobre un amasado espeso, lo cual implica que mediante la mezcla del polvo y el líquido las partículas se aglomeran en un bloque único, tal que si se coloca sobre un plato no se derrama hacia los costados. Empero, está permitido por la Torá preparar en Shabat una mezcla no espesa que pueda ser vertida de un recipiente a otro y si se coloca sobre un plato se derrama hacia los costados. Esto se debe a que en este caso no amasamos, sino que simplemente revolvemos. De todas maneras, los sabios lo prohibieron por cuanto que temieron que la gente revolviendo una mezcla no espesa se equivoque y pase a elaborar una masa espesa, lo cual implica trasgredir la Torá. Por lo tanto, la prohibición rabínica de crear una mezcla blanda funge como cerco protector a la prohibición original de la Torá de elaborar una mezcla espesa. Sin embargo, los sabios permitieron realizar una mezcla no espesa de un modo no habitual, pues mediante la variante en la elaboración, las personas recuerdan la prohibición original y se cuidan de no preparar una masa espesa.
La variante en la elaboración es en el orden en que se agregan los ingredientes. Si habitualmente se acostumbra a colocar primeramente el ingrediente seco para luego agregar el ingrediente líquido y obtener la mezcla, se habrá de invertir el orden colocando primero el ingrediente líquido y luego el seco. En caso de que la forma habitual de elaboración pase por colocar primero el elemento líquido y luego el seco, se habrá de invertir el orden en cuestión colocando primero el seco y luego el líquido, tal que en ningún momento se forme una masa espesa.
Una vez que se pasa a revolver la mezcla, hay quienes opinan que no se debe modificar nada respecto de la acción habitual, salvo el que no se revuelva demasiado rápido o fuerte para que no sea similar a la mezcla en días hábiles. Otros juristas son de opinión más rigurosa y consideran que se debe revolver de un modo diferente al habitual, como por ejemplo, en vez de dar vueltas circulares con la cuchara hacer movimientos rectos de un lado al otro del recipiente, formando así una suerte de cuadriculado imaginario. Otra opción para revolver de un modo diferente al habitual es hacerlo con el dedo, sacudiendo el recipiente o vertiendo la mezcla de un recipiente en otro a los efectos de que se revuelva. A priori, es correcto cumplir con los requerimientos de todos los juristas, alterando tanto el orden de incorporación de los elementos como la forma de revolver.
Cuando no existe un orden prefijado de incorporación de ingredientes se ha de colocar primero el elemento seco y se le ha de verter luego el elemento líquido, cuidando de revolver la mezcla de un modo diferente al habitual.
Está permitido agregar líquido a una masa o mezcla espesa a los efectos de hacerla suave o fina, pues al adicionar agua estamos realizando la acción opuesta a la de amasar, ya que amasando aglomeramos todas las partículas en un mismo bloque, mientras que al adicionar agua se debilita la cohesión entre las mismas (Beur Halajá 321:15 יכול).
Según lo antedicho se permite agregar agua a una pasta de sésamos (el producto a partir del cual se elabora la «Tejina») ya que el agua diluye la mezcla haciéndola más suave. Sin embargo, hay quienes lo prohíben porque en el proceso hay un etapa en la que, momentáneamente, la mezcla se endurece (Shmirat Shabat Kehiljatá 8:31). Empero en la práctica, la opinión más flexible es la más extendida ya que al final de cuentas, la mezcla efectivamente se transforma en menos espesa. Además, dado que la pasta de sésamo ya fue molida y amasada en víspera de Shabat, no recae sobre esta la prohibición de amasar (Shulján Aruj 321:15). A los efectos de evitar la duda, es bueno que se revuelva la mezcla de un modo diferente al habitual con movimientos rectos perpendiculares entre sí.

05- ¿Se permite elaborar en Shabat una masa espesa de un modo diferente al habitual?

Las opiniones de los juristas se han dividido respecto de si se puede amasar una masa espesa de un modo diferente al habitual, a los efectos de preparar alimentos para Shabat. Hay quienes lo prohíben y sólo permiten elaborar una masa blanda cuyo amasado está prohibido rabínicamente, por lo que permitieron hacerlo de un modo diferente al habitual; empero, en el caso de una masa espesa que la Torá prohíbe amasar, los sabios prohíben amasarla de un modo no habitual (Rambám). Otros opinan que si se necesita amasar una masa espesa para preparar comida para el Shabat, esto está permitido por los sabios siempre y cuando se lo haga de un modo diferente al habitual (Tosafot).
En la práctica, en caso de gran necesidad se puede actuar de acuerdo a la opinión más flexible y amasar una masa espesa de un modo diferente al habitual. Por ejemplo, en los tiempos en los que era difícil preparar alimento para un bebé salvo mediante la elaboración de una masa espesa, se permitió realizarla de un modo diferente al habitual. Lo mismo ocurría cuando los animales carecían de alimento. En este caso, si no se permitía mezclar una masa espesa de salvado con agua al hacerlo de un modo diferente al habitual.
La variante en la forma de preparación puede ser en el orden de incorporación de los ingredientes o en la manera de revolver. En caso de existir un orden fijo en la introducción de los ingredientes – este habrá de invertirse. De no existir tal orden se ha de introducir primeramente el ingrediente seco y luego se habrá de adicionar el líquido. La variante en la forma de amasar será que en vez de revolver circularmente se habrá de mover la cuchara en líneas rectas perpendiculares entre sí. En caso de que esto no genere una diferencia notoria respecto de la práctica habitual, se habrá de retirar la cuchara del recipiente entre vuelta y vuelta.
En la práctica, es poco frecuente que se necesite flexibilizar la halajá en estas cuestiones ya que es muy raro que se requiera, impostergablemente, amasar una mezcla espesa en Shabat. De todas maneras, es muy importante conocer las opiniones más flexibles ya que hay casos en los que se nos presenta la duda respecto de si podemos amasar unas masa espesa; y entonces podremos hacerlo de un modo diferente al habitual basándonos en estas ideas. Es bueno que esto se realice para consumo inmediato (Esto el Rashbá lo permite).
Empero cuando la gran mayoría de los juristas coincide en que está prohibido, no se ha de amasar una masa espesa de un modo diferente al habitual. Por ejemplo, está prohibido amasar semillas de sésamo y nueces con miel. Asimismo está prohibido mezclar manteca con cacao y azúcar, por cuanto que se transforman en una masa espesa. Esto se prohíbe incluso si se ha de consumir de inmediato.

06- Elementos que está permitido mezclar de modo habitual o diferente al habitual.

No hay prohibición de amasar un guisado que fue pisado como puré, pues por efecto del mismo se ablandó y el amasarlo no implica introducirle cambios sustantivos. Por lo tanto, está permitido revolver un guisado que contiene carne, papas y cebada pisadas, e inclusive se permite agregarle agua hasta transformarlo en una sola masa compacta. Asimismo, se permite agregar salsa al puré y revolverlo ya que como fue previamente pisado no recae sobre este la prohibición de amasar (Respuestas del Rambám tal como las trae el Beit Iosef 321:19).
Una masa que ya fue amasada en vísperas de Shabat y con el transcurrir del tiempo parte del agua se separó de la misma, se puede volver a revolver en Shabat pues no hay prohibición de volver a amasar una mezcla previamente amasada. Dado que no hay discusión alguna respecto de esta posibilidad, no es necesario realizar el amasado de un modo diferente al habitual; empero, se ha de poner atención en no llevarlo a cabo a gran velocidad para diferenciarlo de un amasado de día hábil. Por ejemplo, una ensalada de berenjenas de la cual parte del aceite se separó y flota se puede volver a mezclar y así homogeneizarla. De la misma forma, cuando parte del aceite se separa de una manteca de maní o cacahuates y flota, se lo puede volver a mezclar con la manteca.
De acuerdo a la opinión de algunos juristas, se entiende que a una mezcla que ya fue amasada en víspera de Shabat se le puede adicionar ingredientes, empero hay opiniones más estrictas que lo prohíben. Por lo tanto, se pueden mezclar estos nuevos ingredientes de un modo diferente al habitual. Por ejemplo, quien tiene una ensalada de Jumus y quiere agregarle picante, puede hacerlo si la mezcla se realiza de un modo diferente al habitual. En el caso de quien cocinó berenjenas en la víspera de Shabat y las revolvió o amasó en sus propios líquidos, podrá agregar en Shabat mayonesa y revolverlas de un modo diferente al habitual (ver Shulján Aruj 321:15-16). Ya vimos en el inciso anterior que la diferencia en el modo de realización de la labor implica mover la cuchara en líneas rectas perpendiculares unas a otras, reiteradamente. En el caso de una masa o mezcla en la que este tipo de movimientos no marcan una diferencia notoria se ha de retirar la cuchara de la fuente entre movimiento y movimiento.
Se permite mezclar migajas de pastel o torta con queso o leche por cuanto que ya fue amasada al momento de su elaboración, y por ende no recae sobre éstas la prohibición del amasado. Dado que hay opiniones más estrictas que consideran que al desmenuzarse el pastel se anuló su primer amasado, se ha de revolver las migajas con la leche o el queso de un modo diferente al habitual para consumo inmediato.
Es necesario conocer otra regla general: la labor de amasar implica mezclar el ingrediente seco con el líquido hasta que el primero esté aglomerado, empero si el ingrediente seco se esparce o disuelve en el líquido – no estamos ante un caso de amasado. Por lo tanto está permitido agregarle hojas de especies vegetales aromáticas al queso crema ya que estas no se aglutinan. Asimismo está permitido mezclar «granola» en el queso crema, ya que los cereales no se pegan unos a otros transformándose en un bloque, sino que se adhieren al queso. De la misma manera, se permite mezclar trozos de banana o fresa con crema pues estos no se aglutinan formando un único bloque. También se le puede agregar azúcar y cacao al queso crema, puesto que la intención no es aglutinar los trozos de cacao o azúcar entre sí sino conferirle sabor al queso.
Los sabios de las últimas generaciones («ajaronim») debatieron respecto de si se debe permitir revolver dos pastas, como por ejemplo, queso crema con miel. Hay quienes sostienen que por cuanto que se aglutinan en una sola masa espesa estamos ante un caso de amasado (Shmirat Shabat Kehiljatá 8:16); mientras que otros sostienen que la prohibición de amasar aplica únicamente cuando se mezcla un ingrediente seco con otro líquido pero cuando se mezclan dos masas que contienen líquido esto está permitido (Igrot Moshé Oraj Jaím 4:74). En la práctica, se los puede mezclar de un modo diferente al habitual.

07- Diferentes leyes.

Está prohibido hacer un pudding cuya masa sea espesa, esto es, que no se derrama en el interior de un recipiente en el que es colocado. Empero, en el caso de un pudding de masa no espesa y que se derrama, se lo puede preparar de un modo diferente al habitual, tal como lo vimos en el inciso 4. Primeramente, se ha de colocar el ingrediente seco y luego sobre éste el líquido, revolviendo posteriormente de un modo diferente al habitual (Igrot Moshé Oraj Jaím 4:74 Lash 7). Recordemos nuevamente que la variante respecto del modo habitual de revolver consiste en hacerlo en líneas rectas perpendiculares en vez de circulares, y en caso de que la variante no resulte notoria se ha de retirar la cuchara de la mezcla tras cada vuelta.
Está prohibido preparar gelatina mezclando el polvo con agua pues si bien al inicio la mezcla es líquida, por cuanto que al final ésta se endurece, quien realiza esta mezcla trasgrede la prohibición de amasar.
Está prohibido preparar puré mezclando harina de papa con agua, pues al hacerlo se está creando una masa espesa. Por lo tanto está prohibido preparar puré de papas instantáneo en Shabat, empero se permite preparar cuscús instantáneo si se revuelve de un modo diferente al habitual empleando agua caliente vertida de un segundo recipiente.
Según todas las opiniones se pueden mezclar aceite o mayonesa con verduras que no están picadas en trozos diminutos, ya que como los trozos no son muy pequeños no se transforman en una masa al adicionárseles el líquido. Empero si las verduras fueron picadas en trozos diminutos, los diferentes juristas debatieron respecto de si se las puede o no mezclar con mayonesa. Unos opinan que mientras no se transformen en una masa homogénea o no se aglutinen en una sola pieza – no recae sobre estas la prohibición de amasar (Maharshal). Otros juristas opinan que aunque los trozos de verdura no se aglutinen o aglomeren en un solo cuerpo, si se pegan unos a otros estará igualmente prohibido (Taz). Quien busque flexibilizar puede revolver las verduras de un modo diferente al habitual, y habrá de preparar la ensalada en cuestión para su inmediato consumo (Mishná Berurá 321:68, ver arriba inciso 5).
En el caso de una ensalada de huevo con trozos de cebolla y mayonesa surge una pregunta, ya que por una parte se presentan distintas razones para aplicar una actitud flexible por cuanto que todos sus ingredientes ya están previamente aptos para su consumo, y además no se transforman en una única mezcla homogénea como en el caso de una masa. Por otra parte, se acostumbra a preparar esta ensalada como masa espesa. En la práctica, se puede preparar ensalada de huevos en Shabat pisándolos con el tenedor siempre y cuando se la revuelva de un modo diferente al habitual, teniendo asimismo el cuidado de que la preparación sea para su consumo inmediato.
Otro tanto ocurre en el caso de la ensalada de atún con huevos duros pisados y mayonesa, así como la ensalada de hígado con huevos, pues si bien se transforman en una misma mezcla se la puede revolver, a condición de que se haga de un modo diferente al habitual y para su consumo inmediato.

08- Exprimir frutas.

Quien exprime una fruta para extraer de esta su jugo, trasgrede la prohibición de separar («mefarek») que es derivación de la labor de trillar («dash»). La labor de trillar consiste en separar los granos de trigo de las espigas, y al exprimir una fruta se separa («mefarek») el jugo de la misma. La prohibición de la Torá se refiere a exprimir o prensar aceitunas para la obtención de aceite o uvas para la elaboración de vino. Por cuanto que son líquidos importantes, la mayoría de estas frutas está destinada a ser exprimidas o prensadas, empero, en el caso de las demás frutas que su uso fundamental no es en formato líquido sino sólido, la prohibición de exprimirlas será de origen rabínico.
La prohibición de exprimir aplica cuando el objetivo es extraer el zumo de la fruta a los efectos de beberlo; empero, si el objetivo es saborizar el guisado se podrán exprimir distintas frutas sobre éste, ya que en este caso el exprimido no genera un líquido sino que transfiere el zumo de un alimento a otro. Por lo tanto, se permite exprimir uvas en un guisado, jugo de limón sobre una ensalada de verduras y jugo de naranja sobre zanahoria rallada. Asimismo, se permite exprimir limón sobre pescado frito aunque las gotas no se han de absorber en el alimento, pero como están destinadas a saborizarlo se las considera secundarias y parte misma del pescado en cuestión (Shulján Aruj 320:4, Shmirat Shabat Kehiljata 5 nota 15).
Quien quiera exprimir un limón a los efectos de preparar una limonada, no habrá de exprimirlo sobre un recipiente vacío o sobre agua sino que habrá de exprimirlo sobre azúcar, de modo tal que todo el zumo sea absorbido por esta y entonces pase de alimento en alimento, sin trasgredir prohibición alguna.
Alimentos que al ser cocinados absorbieron mucho aceite o diferentes embutidos que absorbieron mucho líquido, se los puede exprimir para mejorar su sabor retirando el líquido excedente. Asimismo, se los puede exprimir sobre otro alimento. Sin embargo, si se tiene interés específico en el líquido extraído estará prohibido exprimirlos (Shulján Aruj 320:7).
Está permitido trozar un pomelo o toronja para comerlo con una cucharita. Si bien al hacerlo se desprenden líquidos de la fruta, dado que la mayor parte permanece en su interior – no se trasgrede ninguna prohibición. Asimismo, está permitido cortar frutas para preparar una ensalada; y si bien el picado causa que se desprendan líquidos no se trasgrede prohibición alguna, por cuanto que el desprendimiento no es intencional y la mayor parte del zumo permanece dentro del o junto al fruto. Si tras finalizar la ingestión de la ensalada de frutas o del pomelo o toronja queda algo de zumo en el fondo del plato – se lo podrá beber.

09- Prohibición de escabechado o salado de alimentos.

Los sabios prohibieron encurtir pepinos, aceitunas y similares en agua con sal o vinagre, ya que esta acción se asemeja a la de cocinar. Asimismo, prohibieron salar alimentos a los que la sal les hace cambiar de forma, como por ejemplo, en el caso de los rabanitos, cebollas, ajo, nabo y pepinos. Al contacto con la sal, estos alimentos desprenden líquidos, lo cual mitiga su sabor amargo mejorándolo notoriamente. Esto es similar al curtido de pieles (adelante cap. 18 inc. 6), siendo la influencia de la sal sobre el alimento en cuestión – similar al de la cocción (Shulján Aruj 321:2-6, Mishná Berurá 15).
Se permite aderezar un trozo de verdura con sal para su inmediato consumo, pues de esta manera es notorio que no hubo intención de salar o escabechar. En la opinión de muchos juristas está permitido echar sal de una vez sobre varios trozos, para colocarlos en un plato e ingerirlos uno tras otro sucesivamente (Shulján Aruj 321:4). Sin embargo, la costumbre extendida es de acuerdo a la opinión más estricta, por lo que se cortan los trozos de verdura y se sala uno por uno para su ingestión inmediata. Esto se debe a que si un trozo de verdura permanece salado mientras se salan otros, a la vista parece como que se están salando para consumo no inmediato (Mishná Berurá 321:20, Kaf HaJaím 26).
Cuando se adiciona aceite, se permite salar varios trozos juntos pues el aceite disipa el sabor salado, por lo que se trata de una acción de aderezamiento y no de encurtido (Mishná Berurá 321:14). Se permite agregar sal a una ensalada de pepinos y rábanos que se prepara para consumo en la comida inmediata pues como además de la sal se les adiciona aceite y otros condimentos que debilitan el salado, se hace notorio que no se trata de un escabechado (Taz 321:1, Mishná Berurá 14). Asimismo, está permitido echar sal ilimitadamente sobre verduras que no se escabechan habitualmente, como por ejemplo en el caso de los tomates (Shmirat Shabat Kehiljatá 11:2).
Los sabios también prohibieron acciones que se asemejan a la preparación de alimentos en escabeche. Por lo tanto, prohibieron preparar una cantidad importante de agua con sal u otros líquidos con los que se acostumbra a escabechar alimentos. Sin embargo, se permite preparar una cantidad determinada de líquido suficiente para mojar en este las verduras durante una comida. Se prohíbe preparar una mezcla que contiene dos tercios de sal y uno de agua aunque se trate de una cantidad mínima, pues aparenta tratarse de una solución para escabechar pescado (Shulján Aruj 321:2).

10- Coloreado de alimentos.

La regla general indica que no hay prohibición de colorear alimentos. Por lo tanto, se le puede agregar cúrcuma a un guisado aunque esto le confiera una tonalidad amarilla. Asimismo, está permitido remojar pan en vino aunque el primero adquiera una tonalidad rojiza (Shulján Aruj 320:19). Esto se debe a que la prohibición de la Torá de colorear se aplica a tinturas que perduran largo tiempo, como en el caso del teñido de una prenda o el pintado de las paredes de una casa. Los sabios agregaron la prohibición de teñir con un color de corta permanencia; empero, en el caso de alimentos cuyo aspecto central es el sabor y no el color y además no se acostumbra a colorearlos – no prohibieron conferirles color de modo pasajero.
Hay quienes son más estrictos y se abstienen de colorear líquidos, pues en estos el coloreado es muy notorio y es más común, ya que a veces se preparan tinturas o pinturas líquidas para teñir prendas o pintar paredes. Por lo tanto, si bien los líquidos en cuestión están destinados a la ingestión humana, por decreto rabínico no se los puede colorear (Ben Ish Jai Pekudei 3-4). En la opinión de la mayoría de los juristas la prohibición de teñir no aplica ni para alimentos ni para bebidas, y así es la halajá (Darkei Moshé 320:2). Sin embargo, cuando es posible, es bueno a priori tener en cuenta la opinión más estricta y no colorear bebidas. Por lo tanto, cuando se mezcla vino tinto con vino blanco es preferible no verter el tinto sobre el blanco para no colorearlo sino verter el blanco sobre el tinto, pues de esa manera no se percibe su cambio de tonalidad. Lo mismo al preparar jugo – es mejor verter primero el concentrado y luego agregar el agua, pues así ésta es absorbida por la esencia y no se percibe su coloración. Lo mismo ocurre cuando se prepara té mediante un concentrado líquido, es mejor colocar primero el extracto y luego sobre este verter el agua (Shaar Tzión 318:64-65, ver arriba cap. 10 inciso 8 que se debe agregar agua de un segundo recipiente).

11- Escribir, construir y untar sobre alimentos.

Está prohibido escribir letras o dibujar formas con dulces o crema sobre un pastel ya que las letras no están destinadas a perdurar; y si bien el origen de esta regla no está en la Torá – los sabios la prohibieron.
Si el pastel tiene dibujadas letras o formas, no se lo podrá partir atravesándolas, pero entre letra y letra se puede hacerlo. Si las letras están hechas del mismo material que el pastel, como las letras que hay en las galletas, por cuanto que no son importantes se las puede partir o cortar (ver adelante cap. 18 inc. 3).
Cuando es necesario abrir o rasgar una bolsa que contiene alimento y sobre ésta hay letras escritas, es menester evitar rasgarla donde estas se encuentran, y en caso de que sea imposible, se podrá cortar aun en el lugar de las letras (como se explicará en el cap. 18 inc. 3).
No se puede elaborar queso en Shabat. Según muchos juristas la prohibición tiene origen en la Torá, ya que se trata de una derivación de la labor de construir pues se transforma la leche de líquida en sólida (Tratado de Shabat 95(A), Rambám 10:13). Asimismo, está prohibido colocar un alimento como parte de un constructo o armado (Maguén Abraham 340:17, Jaiei Adam 39:1).
Dado que la prohibición de untar no aplica a los alimentos, está permitido untar cremas y ensaladas sobre una rodaja de pan. Asimismo se puede untar la crema sobre la rodaja para acomodarla. Además está permitido colocar ensalada de Jumus sobre un plato central y alisarlo de modo circular para darle buena forma, sin que se trasgreda la prohibición de untar, dado que el alimento ya estaba pronto para ser consumido y su alisado no mejora o realza ninguna de sus cualidades. Hay quienes son más estrictos y no alisan alimentos para darles una mejor forma, y quien se abstiene de hacerlo será bendecido (Ramá 321:19).

12- Triturar hielo para obtener agua, licuar lo solidificado y viceversa.

Los sabios prohibieron triturar nieve, granizo y hielo para obtener agua, pues el triturado se asemeja a la labor de generar agua a partir del hielo. Empero, está permitido colocar trozos de hielo en agua tal que se derritan solos, pues al no realizar la acción con nuestras propias manos no está prohibido (Tratado de Shabat 51(B)). Asimismo, está permitido quebrar hielo a los efectos de colocarlo en una jarra o un vaso aunque al triturarlo se producirá agua, puesto que la intención no es obtener agua del hielo. También está permitido caminar sobre la nieve, ya que no es intencional que al hacerlo se derrita un poco de ella (Shulján Aruj 320:9-12).
Según la opinión de algunos sabios medievales (Terumá y Rosh), la razón por la cual se prohíbe triturar hielo para obtener agua radica en el hecho de que se crea o genera algo nuevo al transformar un sólido en líquido. Según esta idea, está prohibido calentar un alimento que se solidificó transformándolo así en líquido. Empero, según la opinión de la mayoría de los juristas, la razón por la cual se prohíbe triturar hielo para obtener agua no radica en el hecho de que se esté creando algo nuevo, sino porque esto se realiza manualmente lo cual lo asemeja a la labor del exprimido de frutas. Según esta otra opinión, está permitido licuar una salsa solidificada mediante una acción indirecta como lo es el calentarla (Rambám, Rambán, Rashbá, Sefer Mitzvot Gadol, Sefer Mitzvot Katán). Los sefaradíes acostumbran a conducirse de acuerdo a esta opinión más flexible. Según la costumbre ashkenazí, a priori se debe actuar conforme a la opinión más estricta y no licuar un alimento solidificado mediante el calor, empero en caso de necesidad se puede actuar según la opinión más flexible (Shulján Aruj 318:16).
En cuanto al congelado de agua a los efectos de preparar hielo, según la costumbre sefaradí esto está permitido mientras que según la costumbre ashkenazí hay juristas que, a priori, son más estrictos por lo que prohíben hacerlo en Shabat, autorizándolo solamente en caso de necesidad, como por ejemplo, en un día muy caluroso (Shmirat Shabat Kehiljatá 10:4). Otros juristas ashkenazíes son, a priori, más flexibles en esta cuestión y autorizan preparar hielo aunque no se trate de un día muy caluroso. Esto se debe a que el hielo no está destinado a mantenerse en estado sólido de manera autónoma ya que al retirarlo del congelador comienza a derretirse, por lo que al prepararlo no se creó nada nuevo (Tzitz Eliezer 6:34, cap. 8 inc. 12).
Se permite adicionar a los alimentos condimentos saborizantes y aromáticos, pues si bien está prohibido aromatizar las vestimentas no hay prohibición alguna de aromatizar los alimentos (Shulján Aruj 511:4, Mishná Berurá 24).
Según la opinión de muchos, está prohibido preparar crema chantilly a base de crema doble o batir una clara de huevo, pues se percibe a la vista como si se los está preparando para ser cocinados (Tratado de Shabat 109(A) ver allí Rashí, Mishná Berurá 321:68). Sin embargo, hay quienes lo permiten (ver Levaiat Jen 66).

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