11. Kasherización de la cocina para Pesaj

01. La mesada de mármol

Normalmente la mesada de mármol tiene contacto con alimentos fríos, pero a veces se apoya sobre ésta alimentos jametz calientes de los que desborda o derrama salsa con un grado de absorción equivalente a la de un primer recipiente que no se encuentra sobre el fuego. Otras veces se apoya masa sobre la mesada y entonces el grado de absorción es más intenso (ver adelante halajá 12).

La mesada de mármol debe ser cuidadosamente limpiada poniendo especial atención que no queden restos de alimento en las ranuras. A priori, correspondería kasherizarla mediante el vertido de agua en ebullición apoyando sobre esta una piedra o un metal incandescentes (“melubanim”), pues de esa forma el agua al tomar contacto con su superficie vuelve a temperatura de hervor alcanzando el grado de kasherización de primer recipiente que no se encuentra sobre el fuego. Empero, dado que este procedimiento es difícil de efectuar, la mesada de mármol se debe kasherizar de una de las dos formas siguientes: a) Tras completar su limpieza verter sobre ésta agua hirviendo teniendo la precaución de que esté completamente seca, de modo tal que el agua vertida la alcance directamente sin enfriarse en el camino por entrar en contacto con otra agua que se encontraba previamente. Además, se debe tener la precaución de usar la mesada de mármol para alimentos calientes de Pesaj únicamente después de que hayan pasado veinticuatro horas desde la última vez en que se empleó para alimentos jametz calientes. b) Tras la limpieza, el mármol debe ser recubierto con papel de aluminio grueso o una tela de hule (plástico tipo p.v.c., el cual no absorbe ni permite pasar líquidos) que se interpongan entre este y los utensilios de Pesaj.

Las personas que adoptan una actitud más estricta acostumbran verter agua hirviendo sobre el mármol amén de cubrirlo también con papel de aluminio grueso o tela de hule.

En el caso de un mármol común sobre el cual nunca se suele apoyar una olla hirviendo, a priori, basta con kasherizarlo limpiándolo y vertiendo sobre éste agua hirviendo.

No se debe kasherizar el mármol haciendo arder sobre este solvente o trementina pues este procedimiento no alcanza el grado de kasherización del vertido de agua hirviendo y esta es la forma adecuada de hacerlo. Sin embargo, limpiar el mármol mediante la aplicación de vaporizador (vapor de agua muy caliente) es tan eficiente como el vertido de agua hirviendo.

02. La pileta de la cocina

En términos generales, la normativa que aplica para el mármol lo hace igualmente para la pileta de la cocina, empero, desde cierto aspecto se trata de un caso más sencillo o más leve, ya que normalmente está en contacto con detergente el cual estropea todo sabor, pero por otra parte si la pileta es de loza requiere de un tratamiento más estricto ya que hay juristas que consideran que este material no es kasherizable mediante inmersión en agua hirviendo.

En la práctica existen dos costumbres: quienes adoptan una actitud más flexible limpian bien la pileta y vierten sobre toda su superficie agua hirviendo. Previo al vertido de agua hirviendo la pileta y el mármol deben ser secados completamente para que ésta caiga directamente sobre ellos sin enfriarse al entrar en contacto con cualquier agua que sobre ellos pudiera hallarse. Por esta misma razón se debe verter el agua primeramente sobre la pileta y recién después sobre el mármol, partiendo de aquellas partes que son contiguas a la pileta para posteriormente hacerlo sobre las más alejadas.

Según la costumbre de quienes adoptan una actitud más estricta, además de verter agua hirviendo, se coloca dentro de la pileta un recipiente de plástico o se la recubre con papel de aluminio grueso para que los utensilios de Pesaj no tengan contacto directo con ella por cuanto que anteriormente estuvo allí apoyado jametz. Además, tienen la precaución de no verter agua hirviendo sobre la pileta durante los días de Pesaj.

03. La rejilla[1] de la cocina o estufa a gas, la cocina eléctrica y la cocina o estufa cerámica

Durante todo el año se acostumbra a emplear la misma rejilla de la cocina o estufa tanto para cárnico como para lácteo pues, aunque se haya derramado sobre ésta un poco de salsa de cualquiera de los dos tipos, el fuego que allí prevalece habrá de quemarlo y estropearlo. Sin embargo, de cara a Pesaj, en virtud de la gravedad de las prohibiciones del jametz, se acostumbra a kasherizar la rejilla de la cocina mediante exposición moderada al fuego (“libún kal”) (Ramá 451:4, Mishná Berurá 34). En su defecto se puede recubrir los hierros sobre los que se apoyan las ollas con papel de aluminio grueso que se interponga entre el sitio sobre el que se apoyaron comidas jametz y las ollas de Pesaj. Sin embargo, a posteriori, si alguien no expuso las rejillas a un fuego moderado ni las recubrió con papel de aluminio, todo lo que cocine será apto para Pesaj. Los demás elementos de hierro que no tienen contacto con las ollas, así como la bandeja de derrame esmaltada y las hornallas, deben ser bien limpiados de restos de alimentos. Pero dado que estas partes no entran en contacto directo con las ollas no es necesario ni exponerlos moderadamente al fuego ni recubrirlos de papel de aluminio. Se acostumbra encender todas las hornallas de la cocina o estufa durante media hora. Además, es necesario tener cuidado de no comer alimentos que se derramaron o cayeron de la olla sobre la bandeja de derrame que se encuentra debajo de la rejilla ya que como se vuelcan o derraman indistintamente comidas cárnicas y lácteas, la bandeja se torna prohibida en virtud de la mezcla de sabores.

Si se tiene la certeza que se limpió cuidadosamente la bandeja de derrame esmaltada y durante las últimas veinticuatro horas no se derramó sobre ésta alimento alguno, ni cárnico ni lácteo, entonces estará permitido comer lo que sobre ella cayese. Empero, si no se cumplen estas dos condiciones antes mencionadas se debe adoptar una actitud más estricta y prohibir lo que caiga sobre la bandeja de derrame, no sea que haya absorbido sabor que es mezcla de carne y leche. Si cayó sobre la bandeja de derrame un trozo grande de alimento, se puede cortar el lado que tuvo contacto con ésta y comer el resto.

Cocina o estufa eléctrica: Se debe limpiar bien y calentar a una temperatura elevada durante media hora.

Cocina o estufa cerámica cuya superficie tiene aspecto de vidrio templado y se colocan las ollas directamente sobre esta – se kasheriza limpiándola cuidadosamente y encendiéndola a su máxima temperatura durante media hora, pues “tal como absorbe así expele”.


[1]. Se refiere a lo que se halla por encima de la hornalla, donde se apoyan las ollas. También se lo denomina «parrilla».

04. El horno

A los efectos de poder kasherizarlo, es menester primeramente limpiarlo concienzudamente y luego tenerlo encendido en su máxima temperatura durante media hora. Las asaderas o torteras son más difíciles de kasherizar ya que absorbieron mediante exposición al calor requiriendo entonces ser expuestas a un calor intenso (“libún jamur”), y dado que este procedimiento las ha de dañar no se kasherizan (ver arriba 9:7). Por ello, es necesario comprar asaderas o torteras especiales para Pesaj y las de todo el año se deben lavar bien y guardarlas junto a los demás utensilios jametz. Quien carece de asaderas o torteras especiales para Pesaj puede usar desechables de aluminio y, junto con el horno, que kasherice también la rejilla interior que las habrá de sostener.

En el caso de los hornos modernos que se limpian por sí mismos a una temperatura de 500° Celsius, estos no requieren de limpieza previa a la kasherización pues este procedimiento es equiparable a una exposición intensa al calor (“libún jamur”) y es suficiente para tornarlo apto para Pesaj.

05. La placa para calentar en Shabat (“Plata shel Shabat”)

A veces, sobre la placa para calentar en Shabat se vuelcan salsas de alimentos que contienen jametz y dado que esta es la fuente de calor – se trata de una absorción de primer recipiente que se encuentra sobre el fuego. A veces, caen sobre la placa alimentos secos jametz como en el caso de tartas, cereales cocidos o kugel (pastel de papa o espagueti) – por lo que se considera a esta una absorción mediante exposición a una fuente intensa de calor en ausencia de líquidos (“beliá baur”) que requiere de exposición al fuego (“libún”) para ser kasherizada. Empero, por cuanto que este procedimiento puede dañarla es necesario limpiarla bien, calentarla durante una hora y luego envolverla en papel de aluminio grueso para separarla de los utensilios de Pesaj.

06. El horno microondas

El horno microondas suele ser kasherizado en cuatro etapas: a) Debe ser limpiado concienzudamente de todo resto de comida que pudiera haber quedado por causa de derrames de alimentos o vapor. b) Se esperan veinticuatro horas para que cualquier sabor adherido o impregnado se vea estropeado. c) Por cuanto que la absorción de jametz tiene lugar por medio del vapor que emiten los alimentos al ser calentados, se kasheriza poniendo a calentar un plato pequeño con agua durante tres minutos. d) Dado que cabe sospechar que algún alimento al calentarse pudiera haberse derramado sobre el plato giratorio, debe colocarse algo que se interponga entre este y los utensilios de Pesaj.

07. La máquina lavavajillas

Se debe limpiar bien el filtro pues a menudo quedan allí atrapados restos de alimento. Se activa la máquina en su máxima temperatura con sus bandejas en su interior ya que la regla indica que “tal como se absorbe así se expele”. Empero, en el caso de las bandejas, de ser sencillo y posible deben ser cambiadas, pero si esto resulta dificultoso pueden ser kasherizadas mediante su uso habitual, esto es por medio de un lavado normal en la máquina pues “tal como absorbe así se expele”

Previo al uso de la máquina lavavajillas con los utensilios de Pesaj se debe esperar veinticuatro horas desde su último uso con los utensilios jametz. Sin embargo, hay quienes adoptan una actitud más estricta y consideran a la máquina lavavajillas como un primer recipiente que se encuentra sobre el fuego, el cual para ser kasherizado es menester introducir en su interior un hierro a elevada temperatura (“melubán”) que haga hervir el agua en su interior. La idea principal de la halajá es conforme a la opinión más flexible.

08. La mesa sobre la cual se come

En el pasado se solía kasherizar la mesa sobre la cual se comía mediante el vertido de agua hirviendo, y hubo quienes adoptaban una actitud más estricta y vertían agua hirviendo sobre una piedra a alta temperatura («even melubenet») para que de esa manera la kasherización sea la adecuada como para un primer recipiente. Pero nuestras actuales mesas son delicadas por lo que semejante procedimiento las dañaría, las hincharía o causaría el desprendimiento de su cobertura.

Por ello, lo principal es limpiar bien la mesa y cubrirla de nylon o papel para de esa manera generar una separación permanente entre esta y tanto los utensilios como los alimentos de Pesaj. Además, sobre esta mesa recubierta corresponde colocar un mantel. Asimismo, es bueno abstenerse de colocar ollas que hierven directamente sobre esta mesa.

Los manteles que se usaron durante todo el año con alimentos jametz se kasherizan mediante su lavado en la máquina de lavar.

Quienes deseen amasar durante Pesaj deben preparar superficies especiales para ese propósito pues es sumamente difícil kasherizar mesas para este fin.

En el caso de una mesa sobre la cual durante todo el año no se colocan alimentos jametz calientes y carece de ranuras o rajaduras – alcanza con limpiarla bien y no es necesario recubrirla.

09. El refrigerador y los armarios de la cocina

Dado que el refrigerador y los armarios de la cocina no tienen contacto con los alimentos a altas temperaturas, solamente se teme que puedan haber quedado en éstos migajas de jametz, por lo que se kasherizan mediante su limpieza. En sitios a los que resulta complicado acceder para limpiarlos y se teme que puedan haber quedado allí retenidas migajas de jametz, se vierte agua enjabonada u otro material que estropee su sabor y las haga no aptas para ser comidas por un perro.

En tiempos en los que los estantes eran confeccionados de madera natural solían exhibir ranuras y rajaduras lo cual tornaba dificultoso limpiarlos adecuadamente. Por ello, los juristas de las últimas generaciones ordenaron cubrirlos con papel o con un mantel (Mishná Berurá 451: 115). Sin embargo, en el caso de los estantes lisos como los que solemos tener en la actualidad, no se teme que pueda haber quedado sobre ellos resto alguno de jametz y por lo tanto tras una buena limpieza ya no es necesario recubrirlos con papel o un mantel.

10. Ollas, sartenes, fuentes que no son de loza y cubiertos

Las reglas referentes a la inmersión de utensilios en agua hirviendo o “hag´alá” fueron explicadas en el capítulo anterior. El principio general indica que el tipo de kasherización guarda relación con la forma de absorción (arriba 10:8); de todas maneras, a priori, se acostumbra sumergir todo en agua hirviendo en un primer recipiente (10:9). Previo a la inmersión se debe limpiar bien los utensilios o recipientes a ser kasherizados (10:10). Aprendimos también cómo se lleva a cabo en la práctica este procedimiento (10:12) y cómo se kasheriza una olla que por sus dimensiones resulta imposible introducirla en otra mayor (10:13).

Según el Shulján Aruj, una sartén se kasheriza para Pesaj mediante inmersión en agua hirviendo y durante el resto del año mediante exposición al calor intenso (“libún”), mientras que en opinión de Ramá, se requiere este procedimiento también para Pesaj (10:4). Una sartén de teflón no se puede kasherizar ya que se suele fritar en esta en ausencia de aceite burbujeante y muchas veces casi sin aceite, por lo que para ser kasherizada requiere de una exposición intensa a un calor incandescente (“libún jamur”) y por cuanto que no puede resistir semejante procedimiento – resulta imposible hacerlo.

Los utensilios suelen ser kasherizados mediante inmersión en agua hirviendo en un primer recipiente que está sobre el fuego a pesar de que, por lo general, absorben en grado de segundo recipiente, pues a priori, se acostumbra kasherizar todos los utensilios mediante inmersión en agua hirviendo en un primer recipiente sobre el fuego. Si bien a veces se utilizó un tenedor con alimentos que se encontraban sobre el fuego, por cuanto que exponer a este cubierto a un calor incandescente lo dañaría y además se anula en la mayoría de los otros cubiertos que no experimentaron ese uso, cabe kasherizarlo mediante inmersión en agua hirviendo (“hag´alá”) (arriba 10:9).

11. La picadora y la licuadora

Diversos artefactos eléctricos fueron creados para picar vegetales y demás alimentos o a los efectos de mezclarlos y amasarlos (licuadora o “food processor”). A veces en estos se rallan y se mezclan productos calientes o picantes.

Estos deben ser kasherizados según las reglas conocidas tomando siempre en cuenta dos problemas: a) Restos de jametz que pudieran haber quedado atrapados en las ranuras o los orificios; b) El sabor a jametz que pudo haberse adherido a las paredes del recipiente.

Si estos aparatos fueron utilizados con alimentos fríos no picantes, no hay riesgo de que se haya absorbido sabor y sólo nos preocupa que no hayan quedado restos de comida ocultos en sus ranuras.  Por lo tanto, deben ser limpiados concienzudamente. En caso de que efectivamente hayan quedado restos de alimento atrapados en las ranuras del aparato, se los debe remojar en agua con jabón u otro producto que arruine el sabor para que dejen de ser aptos para la ingestión de un perro.

La picadora cuenta con orificios destinados a ventilar el motor para que no se sobrecaliente, allí pueden entrar partículas de harina y trozos de masa y se teme que a la hora de utilizarla con alimentos destinados a Pesaj puedan caer sobre éstos restos de jametz y como es dificultoso limpiarla – es mejor no kasherizarla. En caso de gran necesidad debe abrirse el motor para limpiarlo o tapar los orificios por completo. Esta es la norma para todo aparato sobre el cual recaiga este tipo de temor.

Si el aparato fue usado con alimentos calientes y no se tuvo recaudo de cuidarlo de que no tome contacto con jametz durante todo el año, se teme que el sabor a leudo pueda haber sido absorbido, por lo que todas las partes que tuvieron contacto con alimentos calientes deben ser sumergidas en agua hirviendo (“hag´alá”).

Si el aparato en cuestión fue utilizado con alimentos picantes sin tener el recaudo de cuidarlo de jametz durante todo el año, aunque fuesen fríos, se teme que en virtud de la alta fricción y el carácter picante de los alimentos procesados el sabor a jametz se haya impregnado, por lo que todas las partes que tuvieron contacto con alimentos deben ser sumergidas en agua hirviendo (Shulján Aruj Ioré Deá 96:1, Kaf HaJaím 1).

Si el aparato sirvió para amasar, según la tradición sefaradí debe ser sumergido en agua hirviendo (“hag´alá”) y según la ashkenazí debe ser expuesto a un calor intenso no incandescente (“libún kal”) (Shulján Aruj 451:17).

12. Utensilios varios

Copas de plata: A priori, las copas de las que se bebe el vino del kidush y demás bebidas alcohólicas deben ser sumergidas en agua hirviendo pues a veces caen en estas migas de pan junto con las diferentes bebidas, y según algunos juristas el sabor a jametz es absorbido en dieciocho minutos (arriba 10:14).

Biberón de plástico: Es bueno cambiarlo para Pesaj pues absorbe sabores por medio de vertido de líquidos calientes de un primer recipiente. En caso de necesidad puede ser lavado y sumergido en agua hirviendo para su posterior uso durante la fiesta.

Calentador eléctrico de agua y calentador de agua de Shabat que se coloca sobre la placa eléctrica (“Plata de Shabat”): Debe ser kasherizado mediante inmersión en agua hirviendo (“hag´alá”) por si cayó en su interior alguna migaja de jametz y su sabor fuera absorbido. En la práctica, la kasherización se lleva a cabo llenando el calentador con agua al máximo de su capacidad, poniéndolo a hervir y luego vaciándolo del modo en el cual se acostumbra a servirse el agua. Es bueno, en primera instancia limpiarlo bien de todos los sedimentos minerales que pudieran haberse acumulado. En caso de que se acostumbre a colocar a calentar sobre la tapa del calentador panes para las comidas sabáticas, esta también debe ser sumergida en agua hirviendo.

Termo: Se limpia cuidadosamente y luego se kasheriza mediante inmersión en agua hirviendo. En caso de que esto resulte dificultoso se lo puede kasherizar vertiendo agua hirviendo por el pico y sobre este.

Tostador mediante presión: requiere de una exposición intensa al fuego (“libún jamur”) y dado que este procedimiento puede averiarlo no se kasheriza.

Los utensilios empleados para amasar jametz requieren a priori, según opinión de Ramá, de exposición moderada al fuego (“libún kal”) y por cuanto que pueden averiarse no se kasherizan (451:16-17). Según la opinión del Shulján Aruj se los puede kasherizar mediante inmersión en agua hirviendo. A priori se adopta la actitud más estricta conforme la opinión de Ramá (Kaf HaJaím 451:196:263).

Dientes postizos: Hay que limpiarlos minuciosamente antes de que entren en rigor las prohibiciones del jametz, sin que sea necesario sumergirlos en agua hirviendo pues no se acostumbra a introducir en la boca alimentos o líquidos a esa temperatura y, por lo tanto, así como se come tanto carne como leche con los mismos dientes postizos haciendo que medie únicamente un lavado entre comida y comida, de igual manera se los usa en Pesaj.

13. Objetos de loza o porcelana

Objetos de loza que absorbieron jametz mediante calor, aunque tan sólo sea por medio de calor de segundo recipiente, la inmersión en agua hirviendo no resulta efectiva para kasherizarlos. Si bien la exposición al calor intenso (“libún”) es efectiva para quemar el sabor que absorbieron, dado que se teme que los objetos pueden averiarse mediante este procedimiento – los sabios prohibieron kasherizar de esta manera (arriba 10:7). Sin embargo, si los utensilios en cuestión fueron utilizados con jametz frio se los puede kasherizar mediante un buen lavado, y si alojaron o contuvieron líquidos jametz durante veinticuatro horas – se los puede kasherizar sumergiéndolos en agua durante tres días (arriba 10:14).

Objetos de porcelana cuyo aspecto es similar a la loza y su superficie es lisa cual vidrio: según la opinión mayoritaria de los juristas se los trata como si fueran loza y no pueden ser kasherizados y esta es la halajá en la práctica (Mishná Berurá 451:163, Kaf HaJaím 305). Sin embargo, hay juristas que entienden que por cuanto que su superficie es lisa como la del vidrio no absorben nada y en caso de que haya otros elementos de duda, se suelen unir las posturas a los efectos de flexibilizar el dictamen.

14. Objetos de vidrio

En tiempo de los sabios medievales (Rishonim) se despertó una polémica respecto de los utensilios de vidrio, pues como se trata de un material duro y de superficie lisa, aunque entren en contacto con alimentos calientes no absorben ese sabor, por lo que si utensilios de vidrio fueron empleados con alimentos jametz o sustancias prohibidas alcanza con lavarlos bien para poder usarlos con los alimentos de Pesaj o bien, los que estén permitidos (Rabía, Rosh, Rashbá, Ran, Shulján Aruj 451:26).

Por otra parte, están los juristas que entienden que como el vidrio se elabora a partir de arena al igual que la loza, aunque en la práctica no absorba, los utensilios elaborados sobre esta base entran en la categoría de los de loza y no son kasherizables. En caso de haber sido utilizados con alimentos jametz calientes no hay posibilidad de habilitarlos para Pesaj (Rabenu Iejiel, Samag, Rabenu Peretz, Tefilat Haderej, Ramá).

Hay sabios medievales que adoptaron una postura intermedia y entienden que un objeto de vidrio no se asemeja a uno de metal, y por lo tanto si fue utilizado con alimentos jametz que estaban a temperatura de ebullición debe ser kasherizado mediante inmersión en agua hirviendo (“hag´alá”) (Rambám, Or Zarúa, Shibolei Haleket). En términos generales la mayoría de los rabinos sefaradíes adopta a este respecto una actitud más flexible y la mayoría de los ashkenazíes una más estricta.

En la práctica, a priori, en Pesaj es mejor no usar un utensilio de vidrio que fue utilizado para jametz y en caso de gran necesidad se puede kasherizar mediante inmersión en agua hirviendo. En el caso de quien proviene de una familia en la cual se acostumbró a adoptar la opinión más flexible – puede continuar actuando de esa manera.

15. Utensilios de metal esmaltado

Hay utensilios metálicos que están recubiertos de una fina capa de esmalte a los efectos de embellecerlos. En el caso de las ollas, generalmente el interior de estas es pintado de blanco y la cara exterior es adornada con diferentes colores. Al igual que el vidrio, el esmalte es elaborado a partir de arena pero mediante un proceso de producción diferente. En un inicio los juristas dudaban respecto de qué hacer con el esmalte porque los artesanos que los elaboraban guardaban en secreto su composición. Luego, al descubrirse que se elabora a partir de arena se despertó la duda de si se le debe aplicar o no la misma normativa que a la loza. En la práctica, se indica que las ollas de esmalte sean kasherizadas tal como las de metal mediante inmersión en agua hirviendo, y hay juristas que recomendaron sumergirlas tres veces. Respecto de Pesaj, en virtud de la gravedad de la prohibición del jametz hay quienes indican no kasherizar esmalte mediante inmersión en agua hirviendo.

16. Utensilios de plástico y demás materiales

Utensilios o recipientes de plástico que absorbieron sabor a temperatura de hervor se kasherizan mediante inmersión en agua hirviendo como en el caso de todos los demás utensilios o recipientes. Esta regla se aplica también para todos los utensilios de plata, cobre, hierro, aluminio y similares. Asimismo, esta es la regla que se aplica a los utensilios de cuero, madera y hueso. Solamente respecto de la loza que posee una composición singular que lo hace absorber mucho sin poder expeler todo lo que en este se impregna, se estableció que no hay manera de kasherizarlo. Hay quien dice que lo mismo aplica para los utensilios de vidrio.

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