01. El precepto de “Kriat Shemá”

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Es un precepto positivo de la Torá recitar el Shemá por la noche y por la mañana, tal como está escrito (Devarim-Deuteronomio 6:7): “…y hablarás de ellos… cuando te acuestes y cuando te levantes”, al acostarte por la noche y al levantarte por la mañana.

Se recitan tres porciones, la primera: “Shemá” (Devarim 6:4-9) que contiene la aceptación del Yugo Celestial, la unicidad de D´s y el amor a Él. La segunda es “Vehaiá im Shamoa” (Devarim 11:13-21) que contiene la aceptación del yugo de los preceptos y la tercera “Vaiomer” (Bamidbar-Números 15:37-41) en la que se ordena recordar los preceptos mediante los tzitzit, finalizando con un recordatorio de la salida de Egipto.

Nuestros sabios dispusieron que se anticipe la porción de “Shemá” a la de “Vehaiá Im Shamoa“, para que el feligrés primero acepte el Yugo Celestial y después el de los preceptos. La porción de “Vehaiá Im Shamoa” que se refiere al deber de observar la generalidad de los preceptos que se cumplen tanto de día como de noche precede a “Vaiomer” que menciona el precepto de tzitzit que se cumple únicamente durante el día (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 13(A)).

Según la opinión de algunos juristas medievales, el precepto de la Torá consiste únicamente en recitar el versículo que reza “Shemá Israel” sobre el cual está escrito (Devarim 6:6-7): “Y serán las palabras estas que Yo te ordeno sobre tu corazón…cuando te acuestes y cuando te levantes”. Por lo tanto, los sabios fueron los que instituyeron el recitado de las tres porciones.

Se puede decir que el principal precepto a cumplir es que la persona acepte sobre sí el Yugo Celestial por lo que recitando el primer versículo únicamente cumple con el deber de la Torá. Sin embargo, cuanto más se extienda la aceptación del Yugo Celestial se cumplirá con el precepto de la Torá con mayor integridad. Por esta razón, nuestros sabios dispusieron que se reciten las tres porciones en las que aparecen los fundamentos de la fe, la aceptación del yugo de los preceptos y su recordación mediante el mandato de los tzitzit. En la práctica, cumplimos con el precepto de la Torá mediante el recitado de las tres porciones.

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