09. ¿Cómo recitar el “Shemá”?

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El “Shemá” se debe recitar con gran intención y concentración, con pavor, temor, temblor y devoción. Se debe pensar que al momento de recitarlo se invocan las palabras del Rey, El Santo Bendito Sea. Aunque se recite el “Shemá” a diario por la mañana y la noche, se debe prestar atención al contenido como si fuesen nuevos para la persona (Shulján Aruj 61:1-2).

Además de la intención, se debe poner cuidado en cada letra, para no omitir o alterar la pronunciación entre acentuadas y no acentuadas. A priori es necesario diferenciar entre la alef (א) y la ain (ע), entre la jaf (כ) y la jet (ח), entre diferentes tipos de puntuación como ser kamatz y pataj, tzeirei y segol (Shulján Aruj Oraj Jaím 61:14-23). Nuestros sabios dijeron en el Talmud Babilonio que “todo aquél que recita el “Shemá” poniendo atención a cada una de sus letras  y su respectiva pronunciación, le enfrían el infierno”[1] (Tratado de Berajot 15(B)). A posteriori, si se recitó sin prestar atención a cada una de sus letras igualmente se cumplió con el deber, a condición de que no se haya omitido letra o sílaba de alguna palabra (Shulján Aruj 62:1, Mishná Berurá 1).

Es necesario recitarlo de modo tal que el propio oído perciba lo que dice y a posteriori si recitó moviendo los labios mas no emitiendo sonido, el hecho de ver sus labios actuando hace que se considere que se cumplió con el deber. Empero si solamente se pensó en el “Shemá” pero no se pronunció moviendo  los labios no cumplió con su deber (Shulján Aruj 62:3, ver arriba 1:9).

En principio, la ley indica que si bien a priori se debe recitar el “Shemá” en hebreo que es la lengua sagrada, se puede cumplir recitando en cualquier otro idioma a condición de que quien recita comprenda lo que dice (ver arriba 1:10). Sin embargo, muchos de los grandes juristas de las últimas generaciones, sostienen que hoy en día no se puede cumplir con el deber de recitar el “Shemá” en otro idioma puesto que hay palabras que no las sabemos traducir con exactitud. Por ejemplo, el vocablo hebreo “veshinantam” (ושננתם) en hebreo significa tanto repetir como profundizar en la comprensión y las demás lenguas carecen de tal palabra. Dado que no se puede traducir el “Shemá” de manera exacta, no es posible recitarlo en lenguas extranjeras (Mishná Berurá 62:3).

[1] Nota de editor: la idea de los sabios es que cuando la persona puede disponer de tiempo para prestar atención debida a cada palabra y letra del Shemá, disipa en cierta forma el rigor del Guehinom, paso obligado tras la vida terrenal, a causa de las faltas cometidas por el ser humano. Así como él dispuso de tiempo para ello, así le esperarán hasta que la fuerza del fuego se enfríe.

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