06. El porqué de la quema del incienso.

https://ph.yhb.org.il/es/02-13-06/

Al igual que la ofrenda permanente, también el incienso era quemado a diario, una mitad por la mañana y la otra en el atardecer. La ofrenda permanente venía a expresar en forma manifiesta la conexión entre el Creador y el pueblo de Israel, así como entre las creaturas y la fuente de sus vidas. Por esta razón se colocaban los órganos de la ofrenda permanente sobre el altar exterior a la vista de todos. En cambio, la quema del incienso viene a expresar la profunda relación interior entre el pueblo de Israel y el Creador por lo que esta se llevaba a cabo sobre el altar interior del Templo. La ofrenda permanente conecta la materialidad palpable de todas las creaturas con D´s y por esta razón consistía en salpicar su sangre sobre el altar y colocar los órganos sobre éste. Por otra parte, la quema del incienso es sutil y espiritual, consiste en la agradable fragancia que emanaba de las especies que lo componían.

Por intermedio del incienso aparece en el mundo una luz espiritual superior que ilumina al alma interior de todas las creaturas y conecta a todo con la santidad. Por  esta razón estaba constituido por especies que emanaban un aroma agradable, ya que lo fragante es el placer más sutil y espiritual que existe. El aroma se esparce por doquier, lo cual alude a la influencia de la iluminación espiritual sobre el interior de todas las creaturas, que las conecta con lo sagrado y las eleva en su nivel (Olat Hareaiá 135).

En el incienso había once especies diferentes minuciosamente molidas a los efectos de unificarlas y que su fragancia se eleve apropiadamente. Con esto se alude a que la unión absoluta de todas las fuerzas en pos de una misma meta sagrada logra corregir al mundo.

Una de las especies centrales en la mezcla del incienso era el gálbano que alude a los trasgresores del pueblo de Israel, los cuales en su raíz interior se mantienen unidos a la santidad de la nación. Este gálbano, por separado, tenía un aroma sumamente desagradable, empero mezclado con las demás especies adquiría una fragancia renovada, de modo tal que en vez de arruinar al producto final lo mejoraba mucho. Esto nos enseña que cuando todas las potencialidades del pueblo de Israel se unen en pos de una meta sagrada, se manifiesta la virtud interior de los trasgresores de la nación israelita y su inclusión contribuye a la corrección del mundo (ver en Olat Hareaiá I 136-8).

 

Esta entrada fue publicada en 13. Las ofrendas ("Korbanot").. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *