11. Seleccionar («Borer»)

1- Las cuatro labores ligadas a la de seleccionar.

Hay cuatro labores vinculadas a separar el alimento de los residuos y son: trillar («Dash«), airear («Zoré«), seleccionar («Borer«) y tamizar («Merraked«).

La labor de trillar implica separar el alimento de su origen, y en lo referente a la cosecha significa separar el grano de la espiga y el tamo[1]. Una vez que la cosecha es segada y recogida, se golpeaban las espigas con palos para así separar el grano. En la antigüedad, cuando la cosecha era abundante ponían a caminar sobre ésta un animal. A los efectos de hacer el trillado más eficiente se le amarraba un artefacto llamado trillo, que es una tabla ancha a la que se le ajustaban cuchillos o piedras, y el animal lo arrastraba sobre las espigas y así se separaban los granos (los detalles referentes a esta labor se explicarán en los incisos 17 y 18).

Una vez concluído el trillado, junto con los granos de cereal quedaban restos de tamo y paja.  A los efectos de retirar estos restos se airea la cosecha al viento. Se lanzan los granos de cereal hacia arriba de modo tal que el viento se lleva la paja y el tamo que son más livianos, y el grano vuelve a caer en el montón cosechado. En esto consiste la labor de «airear».

Junto a los granos siempre quedan restos de tierra o piedras las cuales es necesario retirar manualmente, y esta labor se denomina «seleccionar» («borer» ‘בורר’).

Posteriormente, los granos eran molidos y transformados en harina. Dado que la cáscara del grano de trigo es más gruesa, se forman a partir de ésta partículas sólidas que se denominan salvado. A los efectos de separar la harina del salvado es necesario tamizarla sobre un colador (tamiz), tal que la primera caiga y el salvado permanezca arriba. Esta labor se denomina «tamizar» («merraked»-‘מרקד’).

La labor de selección («borer»-‘בורר’) se realiza a mano mientras que el tamizado se efectúa mediante un utensilio. Al seleccionar se retira el residuo mientras que al tamizar el residuo queda sobre el colador y la harina es la que desciende. Todas estas diferentes formas de separación entre el alimento y el residuo, están prohibidas en Shabat por la Torá, siempre que se realicen de modo habitual; mientras que si se realizan de un modo diferente al habitual («shinui«) la prohibición es rabínica. Si la separación es parte de la forma de ingestión del producto esta estará permitida, tal como se explicará más adelante.

De la variedad de labores que separan el alimento de los residuos, podemos ver la importancia que esta actividad tiene en nuestras vidas. La realidad se nos presenta confusa y entremezclada, la capacidad de separar las partes buenas de las malas permite al hombre desarrollar el mundo  y sofisticarlo. Estas labores se asemejan al trabajo espiritual del hombre, ya que el mundo es confuso también en cuanto a sus valores, y nuestra misión es discernir entre bien y mal. Si fuese claro que el bien está de un lado y el mal en otro sería sencillo optar por el primero. El problema es que también dentro del bien hay mal y dentro del mal hay bien. Algo que se considera malo en una parte – puede considerarse bueno en otra. El gran desafío que HaShem le presenta al hombre es el de discernir el bien del mal, colocando cada cosa en su sitio, lo cual conlleva a la corrección o reparación del mundo.

En los días hábiles debemos ocuparnos de las labores complejas, de discernir el mal del bien, lo cual implica ocuparse de los residuos y los aspectos problemáticos del mundo. Al llegar el Shabat debemos centrar nuestra atención en el aspecto interior de la realidad, deleitarnos en Él y conectarnos con los fundamentos de la fe. En virtud de la santidad y la fe  que absorbemos en Shabat, tenemos la posibilidad de discernir el mal del bien en los días hábiles y ocuparnos del filtrado necesario para la corrección del mundo.


[1].  Epitelio que recubre al grano.

02- Se permite seleccionar un alimento como forma de ingestión, pero se prohíbe hacerlo como labor.

La regla más importante en las leyes de la selección («Borer») es la diferencia que se establece entre seleccionar como labor y seleccionar como forma de preparación de alimentos que se han de consumir de inmediato. La Torá prohíbe la labor de separar el alimento del residuo, mas tomar el alimento del residuo del modo habitual de consumo está permitido a priori.

Por ejemplo, quien tiene maníes o cacahuates mezclados con trozos de cáscara no tiene que ingerirlos así. Puede tomarlos de entre el conjunto de la mezcla y comerlos sin que se considere que se realizó la labor de seleccionar, pues esa es la forma de ingestión. El permiso no sólo incluye la posibilidad de tomar un maní o cacahuate e ingerirlo sino que está permitido servirse varios de entre las cáscaras, colocarlos en un plato y luego pasar a la mesa para allí consumirlos, pues esa es la forma habitual de hacerlo. Incluso está permitido seleccionar para otros, por lo que una persona tiene permitido servirse muchos maníes o cacahuates de entres sus cáscaras y hasta abrir otros para servirlos a sus amigos.

A los efectos de que la selección que se realiza en Shabat se considere como la forma normal de consumo de los alimentos se tienen que cumplir tres condiciones: a) Que se tome el alimento y se deje el residuo, pues así se come normalmente; pero en caso de que se proceda al revés (que se tome el residuo y deje se el alimento) se estaría realizando la labor de seleccionado (ver inciso 6); b) Que se tome el alimento con la mano tal como se acostumbra a hacer para su ingestión y no mediante un utensilio destinado al filtrado o seleccionado (ver adelante inciso 7); c) Que la preparación se lleve a cabo inmediatamente antes de su consumo; en caso de que se seleccione mucho antes del momento de sentarse a comer se estaría realizando la labor de selección (ver adelante inciso 6).

Cuando se cumplen las tres condiciones queda claro que el individuo en cuestión se está ocupando de la preparación de sus alimentos, empero cuando una de las tres condiciones no se cumple nos encontramos ante la labor de selección prohibida por la Torá en Shabat.

Volviendo al ejemplo anterior, quien tiene maníes o cacahuates mezclados con sus cáscaras tiene permitido tomar los primeros e ingerirlos, pues se cumplen las tres condiciones antes mencionadas: a) Toma el alimento dejando el residuo, b) Lo hace con su mano, c) Realiza la acción a los efectos de consumirlos de inmediato.

En cambio, quien retira las cáscaras para así preparar los maníes para su consumo, por cuanto que quitó el residuo dejando el alimento de un modo similar a la labor original de seleccionar, estará trasgrediendo la prohibición de la Torá. Asimismo, si retira los maníes o cacahuates de entre las cáscaras para consumirlos mucho después, por cuanto que no lo hace para consumo inmediato se tratará de una labor de selección que trasgrede la prohibición de la Torá. Si se inventase un aparato o herramienta que ayude a seleccionar los maníes o cacahuates descartando sus cáscaras, estaría prohibido emplearlo en Shabat aunque sea para consumirlos de inmediato.

03- Dos tipos diferentes de alimento que están mezclados.

La prohibición de seleccionar abarca también la separación de dos alimentos mezclados. Aunque ambos alimentos sean aptos para ser consumidos, dado que son de diferentes tipos y la persona en cuestión tiene interés en que estén separados, resulta que considera cada alimento como residuo respecto del otro y por lo tanto al separarlos los está mejorando («metakén»); por ende trasgrede la prohibición de seleccionar (Shulján Aruj 319:3, Beur Halajá לאכול).

Por lo tanto, quien tiene ante sí una mezcla de nueces y almendras y quiere ingerir únicamente las primeras, estas pasan a ser consideradas alimento al tiempo que las almendras pasan a ser consideradas residuo. En este caso se permite tomar las nueces para ingerirlas de inmediato, pues esa es la forma habitual de consumo. Empero, si retira las almendras estaría seleccionando, lo cual está prohibido por la Torá. En caso de que se quiera servir a los invitados las nueces y las almendras por separado, ambas pasan a ser consideradas alimento, por lo que se pueden separar unas de otras para ser servidas de inmediato a los comensales. Empero está prohibido separarlas para servirlas tiempo después (Beur Halajá 319:3 היו לפניו).

Si hay diferencia en el sabor se considera al producto como especie separada, por lo tanto si hay trozos de carne asada mezclados con trozos de carne cocida o trozos de pollo mezclados con trozos de pavo, se las consideran dos especies que estará prohibido separar. En cambio, si todos los trozos de carne son del mismo tipo habiendo algunos más pequeños y otros mayores – no hay prohibición de separar unos de otros (Ramá 319:3 según Terumat HaDeshen).

04- La prohibición recae únicamente sobre las mezclas.

La prohibición de seleccionar existe únicamente cuando hay dos especies diferentes mezcladas, mas si éstas están colocadas una al lado de la otra no hay prohibición de separarlas. A modo de ejemplo, cuando hay nueces y maníes o  cacahuates mezclados y la persona quiere comer de inmediato las nueces, podrá retirarlas de la mezcla pero no podrá retirar los maníes para quedarse solo con las nueces. Empero, si maníes y nueces están colocados uno junto al otro estará permitido retirar todos los maníes para servir las nueces, ya que como no estaban mezclados, al separarlos no se trasgrede la prohibición de seleccionar.

Trozos de pescado de diferentes tipos que están mezclados, están sujetos a la prohibición de seleccionar, por lo que se puede retirar de la mezcla los trozos que se desea comer de inmediato, estando prohibido retirar de la mezcla los trozos que no se desean. Aunque los trozos sean grandes, si están mezclados unos con otros es necesario esmerarse en encontrar los trozos deseados, por lo que estamos ante un caso de selección. En cambio, si los trozos que se desean ingerir están situados en la sección inferior de la mezcla se permite retirar los superiores para tomar los inferiores, ya que como están ordenados una especie arriba y otra abajo – el separarlas no se considera un acto de selección (Ramá 319:3, Beur Halajá לאכול מיד, ver Shmirat Shabat Kehiljatá 3 nota 7).

Cuando se tienen manzanas y naranjas en un mismo recipiente, si se trata de pocas frutas, por cuanto que son grandes no se las considera mezcladas y se las pueden separar unas de otras. En cambio, si son numerosas, se las considera mezcladas y recaen sobre estas las reglas de la labor de seleccionar en cuanto a que no se las puede separar si no es mediante las reglas antes mencionadas; esto es, tomando las frutas que se desea ingerir de inmediato.

En el caso de una sopa que contiene pequeños trozos de pollo o verduras, dado que son de tamaño menor y quien quiera retirarlos debe esmerarse, recaen sobre estos las reglas de la labor de seleccionar. Esto es, pueden ser retirados de la sopa a los efectos de ser ingeridos de inmediato, mas está prohibido retirarlos a los efectos de tomar la sopa o para ingerirlos más tarde. En cambio, si los trozos de carne de la sopa son de un tamaño mayor, por cuanto que no es necesario esmerarse a los efectos de encontrarlos, no se los considera mezclados en la sopa y no recae sobre estos la prohibición de seleccionar. Por lo tanto, está permitido retirarlos de la sopa para tomarla sola o retirarlos para ingerirlos más tarde. Esta regla se aplica también para los «kneidlaj» («matzo balls«) o «kube» que se encuentran en un caldo límpido a los cuales no se los considera como mezclados con la sopa.

05- La prohibición de separar residuo del alimento.

Tal como vimos, la forma habitual de comer es tomar el alimento para ingerirlo de inmediato, mientras que quien toma el residuo separándolo del alimento trasgrede la prohibición de seleccionar.

También cuando el residuo es escaso y sencillo de retirar de la mezcla, quien lo hace trasgrede la prohibición de seleccionar. Por ejemplo, si una cáscara de huevo cae dentro de una ensalada de huevo, no se la puede retirar sola ya que no se debe retirar residuo del alimento, sino que se lo debe retirar junto a un poco de la ensalada. Dado que se puede comer la parte del huevo que se encuentra junto al trozo de cáscara, esta última adquiere importancia por lo que quien la retira está separando un alimento de otro – lo cual no se prohíbe. En caso de que se caiga una semilla de limón dentro de la ensalada no se la ha de retirar sola, mas se la podrá quitar junto a un poco de la ensalada (ver a continuación el inciso 15 en lo referente a cómo se retira un insecto de un guisado).

Quien tiene un racimo de uvas, algunas de las cuales son buenas y otras malas, no podrá retirar las últimas sino que a la hora de comer habrá de tomar las uvas buenas.

En el caso de quien le disgusta comer cebolla y le sirvieron una ensalada mixta, no podrá retirar los trozos de cebolla pues para él son residuo, pudiendo sí ingerir aquello de la mezcla que le guste dejando los trozos indeseados en el plato. Si en el lugar se encuentra una persona amiga que está dispuesta a ingerir los trozos de cebolla en cuestión, se los puede retirar para que el amigo los coma de inmediato ya que de esa forma se los considera alimento y no residuo (Shmirat Shabat Kehiljatá 3:23.24).

Asimismo, en el caso de que a alguien no le gusten los hongos y le sirvieron una sopa que los contiene, no los podrá retirar. Incluso aunque retire cada vez en cada cucharada hongos con un poco de sopa, dado que deben retirar muchos hongos cada vez, se le considera que separa residuo de alimento y trasgrede la prohibición sabática de seleccionar (ver adelante inciso 18). Si a su compañero le gustan los hongos y está dispuesto a comerlos de inmediato –  se los podrá retirar del plato y pasárselos.

06- Selección para consumo inmediato.

Tal como vimos en el inciso 2 está prohibido seleccionar en carácter de labor, tal como se realiza normalmente. Sin embargo, si se trata de una selección a los efectos de consumir un alimento de inmediato, no se trata de la realización de la labor prohibida original pues así solemos comer. Por lo tanto, una persona que quiere partir unas nueces para consumo inmediato de su familia puede hacerlo. Si planea servir las nueces más tarde, por la Torá estará prohibido hacerlo pues estaremos ante la realización de la labor de seleccionar. De la misma forma, quien tiene ante sí una mezcla de semillas o pepitas blancas (calabaza) y negras (girasol) y quiere ingerir de las últimas, si las selecciona para ingerirlas más tarde estará trasgrediendo la prohibición de la Torá, pero si las va a comer de inmediato puede retirar de la mezcla las semillas o pepitas que desea.

Una mujer que está ocupada en la preparación de la comida tiene permitido seleccionarla tanto para su familia como para los invitados. Por ejemplo, quien tiene ante sí una mezcla de maníes o cacahuates y almendras y desea servir únicamente las últimas, tiene permitido retirarlas de la mezcla antes de la comida y colocarlas en un plato para servirlo al final de la misma. Incluso si la comida se estira por tres horas, dado que preparó el plato con las almendras poco antes del inicio de la misma tal como se acostumbra a hacer, se considera que retiró las almendras de la mezcla de la manera que se acostumbra a comer y no bajo forma de labor.

Lo principal es que el alimento sea retirado de la mezcla poco antes de la comida, esto es, en el tiempo que se acostumbra a prepararla. Empero, si la persona en cuestión separa las almendras de la mezcla antes de este plazo prudencial, estará trasgrediendo la prohibición de seleccionar. Todo depende de la envergadura de la comida y la cantidad de invitados, pues no se aplica el mismo criterio cuando se trata de cinco o de treinta comensales o cuando el menú incluye uno o tres platos diferentes.

En el caso de la señora que no sabe cuándo habrán de volver sus familiares de la sinagoga, tendrá permitido adelantar un poco los preparativos de la comida a los efectos de evitar que los comensales tengan que esperarla. Empero debe tener cuidado de no adelantarse más del tiempo necesario para los preparativos de la comida.

Quien tuvo la intención de seleccionar alimento de residuo para servirlo en la comida cercana y al final sobró de lo seleccionado para la siguiente, no cometió falta alguna siempre y cuando no haya preparado, a priori, para ambas comidas (Shulján Aruj Harav  319:3, Mishná Berurá 5).

07- Seleccionar manualmente y no por medio de herramientas.

Tal como vimos en el inciso 2, está permitido retirar alimento del residuo de la manera que se acostumbra a comer, siendo una de las tres condiciones para que esto se pueda hacer, el que la selección se lleve a cabo manualmente y no por medio de herramientas destinadas a seleccionar. Por ejemplo, quien tiene una mezcla de semillas o pepitas peladas y sus cáscaras, aunque desee ingerirlas de inmediato no podrá filtrarlas por medio de una red que deja pasar las semillas o pepitas y retiene las cáscaras, pues en este caso se está haciendo uso de una herramienta.

La cuchara y el tenedor no son herramientas destinadas a seleccionar sino a ayudar a sostener el alimento para el comensal, por lo que está permitido retirar con estos lo que se desea ingerir y colocarlo en el plato para consumirlo de inmediato.

Está prohibido quitar los carozos de la aceituna por medio de un aparato especial para este fin, pues al hacerlo se está empleando una herramienta destinada a seleccionar (Shmirat Shabat Kehiljatá 3:59).

En muchos saleros se agregan granos de arroz a los efectos de que absorban la humedad de la sal, evitando así la formación de grumos. Si bien los orificios del salero son pequeños y sólo la sal puede salir a través de estos, se los puede usar en Shabat ya que no se considera al salero una herramienta destinada a seleccionar, sino un utensilio destinado a verter sal con una dispersión determinada. La prueba es que de no haber granos de arroz en su interior, igualmente haríamos uso de saleros (ver en el inciso 8 en lo referente al pelar o mondar y en el inciso 13 en lo referente al cucharón con orificios y la selección mediante el cucharón y en el inciso 14 e respecto al sobre de té).

08- Retirar cáscaras y carozos.

Está permitido retirar la cáscara de un fruto a los efectos de ingerirlo. Si bien quitar la cáscara se asemeja a retirar el residuo del alimento, esto no está prohibido por cuanto que así es como se ingiere un fruto que no viene ya pelado. Por lo tanto, está permitido pelar ajos, cebollas, nueces, pomelos o toronjas, bananas o plátanos, naranjas etc. siempre y cuando se los pele para su consumo inmediato, empero, si se los pela para ser consumidos más tarde, esto estará prohibido por cuanto que esta es la forma original de realizar la labor (Ramá 321:19). A los efectos de comer los frutos de inmediato se permite retirar la cáscara con un cuchillo, pues este es un utensilio destinado a ayudar a la mano de la manera que se acostumbra a comer y no bajo la forma de labor (ver Igrot Moshé Oraj Jaím 1:124).

Quien ingiere una ciruela, al llegar al carozo puede botarlo y seguir comiendo. Quien ingiere un dátil, puede abrirlo, retirar el carozo (a los efectos de revisar si contiene gusanos), tirarlo y después comerlo (Mishná Berurá 321:84).

Quien abre un melón para ingerirlo de inmediato puede arrojar todas las semillas o pepitas, pues retirarlas se asemeja a pelar la cáscara. Asimismo, está permitido pelar o quitar la cáscara de un melón o una sandía poco antes de ingerirlos. De la misma manera, está permitido quitar el cabo que viene unido al fruto poco antes de ingerirlo (Shmirat Shabat Kehiljatá 3:18, 37-39, ver adelante en el inciso 10 que está permitido quitar las semillas de la sandía antes de su consumo).

Los juristas debatieron respecto de ciertas frutas y verduras cuyas cáscaras son comestibles como en el caso de las manzanas, peras, pepinos y zanahorias, si el pelarlas implica o no trasgredir la prohibición de seleccionar. Hay quienes opinan que dado que la cáscara es comestible no estamos ante un acto de selección, sino que la acción se asemeja a partir un fruto en dos partes, por lo que se pueden pelar para ser ingeridos más tarde mediante un pelador. Otros juristas opinan que por cuanto que no deseo la cáscara ésta se transforma ante mis ojos en residuo por lo que recaen sobre esta las reglas de la prohibición de seleccionar. Si así fuera, no se podrá emplear un pelador empero se podrán pelar con cuchillo para su consumo inmediato. Quien quiera optar por la opinión más flexible tiene en quien respaldarse.

09- Huesos en la carne y espinas en el pescado.

Quien come pescado con espinas puede retirarlas mientras lo ingiere. Esto significa que puede comenzar a comer del pescado, y cuando llegue a las espinas que le molestan puede retirarlas con la mano o con el tenedor y seguir comiendo. Otro tanto ocurre con la carne con huesos, se come de la misma y al llegar al hueso en cuestión se lo retira con la mano o el tenedor y se continúa comiendo. En el caso de un niño pequeño, se pueden retirar los huesos o espinas antes, y luego darle de comer el pescado o la carne como de costumbre.

Sin embargo, algunos juristas son más estrictos a este respecto y consideran que está prohibido retirar huesos de  la carne o espinas del pescado pues está prohibido retirar residuo de la comida, por lo que corresponde retirar la carne o pescado dejando el hueso o las espinas. De todas maneras, la halajá básica o principal es de acuerdo a la idea más flexible que permite retirar el hueso de la carne o la espina del pescado, pues esta es la forma habitual de consumirlos. Sin embargo, en el caso de huesos secos mezclados con el guisado, como no tienen carne adherida son considerados como residuo común que no se puede retirar del alimento, sino que se deberá comer el alimento y dejarlos en el plato (Beur Halajá 319:4, hacia el final del comentario מתוך, Ben Ish Jai Segundo Año Beshalaj 11).

10- Retirando semillas o pepitas en mal estado de sandía u otras frutas.

Quien corta una sandía puede sacudir los trozos para quitarles las semillas o pepitas, y luego podrá retirar con la mano o con un cuchillo las semillas que hayan quedado adheridas pues esta es la forma habitual de ingerir el fruto, a condición de que se haga inmediatamente antes de su consumo. A priori, es mejor retirar las semillas de un modo diferente al habitual (Ben Ish Jai Segundo Año Beshalaj 7). Hay juristas más estrictos que ordenan llevarse el trozo de sandía a la boca y de allí retirar las pepitas (Jazón Ish 54:1). Empero en la práctica, la mayoría de los juristas opina que se pueden quitar las semillas o pepitas antes de llevarse la sandía a la boca, pues esta es la forma habitual de consumirla.

Quien tiene delante de sí un plato en el cual están mezcladas frutas buenas y frutas que comenzaron a echarse a perder, podrá retirar de la mezcla todas las frutas que tiene intención de consumir o aquellas que habrá de servir a los invitados en la comida más inmediata (Mishná Berurá 319:7).

Si no se tiene la intención de comer todas las frutas que están en buen estado y se teme que las estropeadas arruinen a las buenas, se podrá esparcir todas las frutas sobre una superficie a los efectos de que las podridas no toquen a las buenas y no las arruinen, mas no se podrá colocar a las buenas de un lado y a las malas del otro.

Un fruto que se echa a perder parcialmente al punto que no es del todo comestible, tiene una mezcla en el punto de contacto entre la parte buena y la descompuesta. En este caso estará prohibido cortar el trozo malo y retirarlo pues estaremos retirando el residuo del alimento. La recomendación nuestra es que junto al trozo en mal estado retire algo de la parte buena.

11- Filtrado de líquidos.

El filtrado de líquidos puede representar una trasgresión a la prohibición de la Torá de no seleccionar, y todo depende del tipo de bebida. Si la bebida tiene residuo y sin filtrarla no se puede beber, el filtrado pasa a ser una labor que habilita al líquido y lo hace apto para el consumo, por lo que quien la filtra trasgrede una prohibición de la Torá. Si la bebida se puede beber sin filtrar se la podrá pasar por un colador, y si bien esta acción la mejora un poco, estará permitido hacerlo ya que este cambio no implica una alteración esencial en la bebida en cuestión.

En situaciones intermedias en las que la bebida está turbia y de no mediar filtrado la mayoría de las personas no acostumbran a beberla, salvo en el caso de una emergencia, está prohibido filtrarla con un colador. Los juristas discutieron respecto de si se podría o no, en un caso así, filtrar el agua de un modo no habitual mediante una tela. La mayoría de los juristas medievales opina que sí, empero según Rambám esto está prohibido. Los juristas de las últimas generaciones- «Ajaronim» -son de la opinión de que es bueno ser estrictos en esta cuestión al igual que Rambám (Shulján Aruj 319:10, Mishná Berurá 42).

Por lo tanto, levaduras que están mezcladas con vino no se pueden filtrar para extraer de estas el vino, ya que en su estado inicial no son aptas para el consumo y si se filtran se trasgrede una prohibición de la Torá (Shulján Aruj  319:9, Mishná Berurá 32). Si el vino no está suficientemente límpido, al punto de que las personas comunes no están acostumbradas a beberlo así pudiéndose ingerir a duras penas, no se lo podrá filtrar ni con colador ni con tela. Sin embargo, si el vino está apto para ser consumido se lo puede filtrar y hacerlo más límpido, ya que previo al filtrado ya era bebible por lo que colarlo no se considera una labor.

Un jugo de naranjas que contiene pulpa se podrá colar ya que la mayoría de las personas acostumbran a beberlo sin filtrado.

Asimismo, se permite en Shabat abrir una canilla o llave que tiene instalado un filtro o colador, o tomar agua de un utensilio que la coló o filtró, ya que previo al filtrado el agua era apta para beber, por lo que su filtrado no se considera labor.

12- Separando la sopa de los trozos de alimento que esta contiene.

En el caso de una sopa que tiene mezclado trozos pequeños de fideos o verduras, no se la podrá colar. Si bien tanto el caldo limpio como los trozos de pasta y verduras – son aptos para el consumo, vimos ya en el inciso 3 que no se pueden separar dos tipos diferentes de alimento uno del otro. Tal como vimos en el inciso 2, para que la separación se considere como su forma habitual de consumo se deben cumplir tres condiciones: a) que se retire el alimento del residuo tal que lo que se va a consumir de inmediato se considere comida; b) que se tome el alimento con la mano, cuchara o tenedor y no con una herramienta destinada a seleccionar; c) que se tome alimento para su inmediato consumo.

Por lo tanto, quien quiera ingerir de inmediato la sopa sin las verduras, a la primera la considera alimento y a las segundas residuo. En un caso así se podrá inclinar la olla de modo tal que se sirva el caldo sin las verduras, y si bien el caldo se desprende de la mezcla no estamos ante una prohibición ya que se está retirando comida del residuo. Empero, no se podrá hacer esto mediante un colador ni otro utensilio no destinado a filtrar como el caso de una cuchara o un tenedor. Asimismo, está prohibido acercar la tapa a la olla dejando una ranura fina por la cual pueda pasar únicamente el caldo. Sí se puede introducir un cucharón a la olla de modo tal que sólo el caldo ingrese al mismo, pues esa es la forma habitual de retirar la sopa de la olla, y por ende no se considera filtrado o colado mediante una herramienta.

En caso de que lo que se desee ingerir de la sopa sean las verduras o la pasta y no el caldo, no se permite inclinar la olla de modo tal que se vierta el líquido, ya que de esa manera se está retirando el residuo del alimento aunque se  tenga la intención de ingerir las verduras o la pasta de inmediato. Empero, se puede introducir el cucharón en la olla y sacarlo pegado a la pared de la misma tal que el líquido se va escurriendo  y las verduras permanecen en su interior, pues de esta manera no se está seleccionando sino retirando alimento. Empero una vez que se terminó de elevar el cucharón no se ha de verter del mismo el caldo sobrante a la olla, pues de esa manera se separa residuo de alimento.

Cuando las verduras y los fideos están en el fondo de la olla y arriba está el caldo límpido no se considera que ambos estén mezclados, por lo que quien quiera tomar únicamente verduras puede retirar el caldo superior con un cucharón  o inclinar la olla y volcarlo. Una vez que se terminó de verter el caldo límpido que estaba sobre las verduras, no se puede seguir inclinando la olla para retirar el caldo que sí está mezclado con estas.

13- Otras reglas referentes a la separación de líquidos en alimentos.

Al abrirse una lata de pepinos en vinagre no se considera a estos mezclados con el líquido ya que son grandes, por lo que se puede verter el líquido. En cambio, si la lata de conservas contiene maíz o choclo, arvejas o chícharos, por cuanto que son pequeños se los considera mezclados con el líquido por lo que no puede ser vertido. Asimismo, está prohibido drenar el aceite de una lata de atún. Si se quiere servir en Shabat atún sin aceite, se debe retirar el pescado de la lata mediante una cuchara y colocarlo en otro plato pues de esta manera se separa el alimento del residuo para consumo inmediato.

En el caso de las aceitunas en agua con sal, se presenta la duda si considerarlas mezcladas o no con el líquido, lo cual define si recae sobre estas la prohibición de seleccionar. Dado que se trata de una duda respecto de una prohibición de la Torá se debe aplicar el criterio más riguroso, por lo que estará prohibido verter el agua salada de la lata para quedarse con las aceitunas, y además estará prohibido emplear un utensilio especial destinado a subir o extraer las aceitunas de la mezcla. En este caso, se permite retirar las aceitunas del agua salada mediante un tenedor o una cuchara para consumo inmediato.

Ya vimos en el inciso 4 que en el caso de una sopa que contiene trozos grandes de carne o verduras, éstos no se consideran mezclados con el caldo por efecto de su tamaño, por lo que se les puede retirar de la olla para ingerirlos tiempo después (consumo no inmediato). Asimismo, se permite retirar estos trozos mediante tenedor, cuchara y hasta un cucharón con orificios ya que no recae sobre la carne o las verduras la prohibición de seleccionar. Sin embargo, si los trozos de carne o verdura son pequeños se los considera mezclados con el caldo, por lo que deben ser retirados de la olla mediante una cuchara normal o un cucharón de sopa, mas no mediante un cucharón con orificios, ya que en ese caso se estarían seleccionando los trozos de la sopa mediante una herramienta o utensilio destinados a ese fin. Si se carece de otro utensilio – se podrá retirar los trozos pequeños mediante un cucharón con orificios, a condición de que no se tenga la intención de separar la sopa de los trozos y no mantenga el cucharón en cuestión sobre la olla a los efectos de drenar el líquido (Shmirat Shabat Kehiljatá 3:58).

Se permite verter sopa mezclada con restos de comida  en una pileta o fregadero que tienen un filtro en el desagüe. Si bien el filtro en cuestión habrá de retener los restos de alimento, no estamos trasgrediendo la prohibición por cuanto que la labor de seleccionar implica separar alimento de residuo y en este caso no tenemos la menor intención de utilizar ni e l caldo ni los restos de alimento siendo todo residuo (Shmirat Shabat Kehiljatá 12:17).

14- Tetera y sobrecito de té.

La tetera es un recipiente en el cual se cocinan hojas de té a los efectos de preparar un extracto líquido de la infusión. En el pico de la tetera hay un colador que evita que las hojas de té se viertan libremente al vaso. Cuando las hojas se decantan en el fondo de la tetera y encima queda extracto líquido límpido, es claro que este último se puede verter libremente al vaso. Hay juristas que opinan que no se debe verter el líquido vía el pico de la tetera cuando el extracto y las hojas están mezclados, pues el colador que hay en éste filtra el líquido separándolo de las hojas.  Hay otros juristas que permiten hacerlo de esta manera. Dado que se puede agregar fácilmente agua caliente a la tetera (de un segundo recipiente) de modo tal que haya en esta abundante agua no mezclada con las hojas de té, es mejor proceder de esta manera y abstenerse de ingresar en área de duda de trasgresión de la prohibición de seleccionar. Cuando no existe la posibilidad de agregar agua se puede, a posteriori, verter el extracto de té vía el pico de la tetera.

Está permitido preparar una infusión ingresando un sobre de té a un vaso de agua caliente (en tercer recipiente como se vio arriba en el capítulo 10 inciso 8). Al retirar el sobre de té es necesario tener cuidado de no mantenerlo sobre el vaso para que gotee sobre este pues hay juristas que consideran al sobre como un colador que evita que las hojas de té que se encuentran en su interior salgan, por lo que se estaría seleccionando mediante un utensilio el extracto de las hojas (ver inciso 7). Lo correcto es retirar el sobre del vaso y colocarlo enseguida en el bote de la basura o en otro vaso. Los más estrictos acostumbran a retirar el sobre o saco de té mediante una cuchara de modo tal de retirar junto a este un poco de infusión (ver Shmirat Shabat Kehiljatá 3:64).

15- Extracción de insectos de la comida y otras reglas.

Si un insecto cae en un vaso de té y flota, hay juristas que permiten retirarlo solo y hay otros más estrictos que consideran que esto está prohibido porque se trasgrede la prohibición de seleccionar al retirar o separar residuo de la comida. Es correcto ser estricto cuando el insecto flota y retirarlo con una cuchara de modo tal que se retire también algo de líquido, o inclinar el vaso tal que se vierta un poco de líquido junto con el insecto.

Lo mismo ocurre en el caso de un insecto que cae en un plato de sopa o guisado, se lo puede retirar con una cuchara junto a un poco de alimento. Empero, si cayeron varios insectos sobre la sopa o el guisado no se los puede retirar con un poco de alimento, ya que queda a las claras que la intención es retirar el residuo al tiempo que el alimento en la cuchara resulta secundario por lo que se estaría retirando residuo del alimento, lo cual trasgrede la prohibición sabática de seleccionar. En un caso así, la solución es retirar mucha comida junto al insecto, por ejemplo, mediante un vaso en el caso de la sopa, de modo tal que el insecto pase a resultar secundario respecto de la comida extraída, con lo cual se está separando comida de comida lo cual está permitido.

Se permite enjuagar con agua aquellas frutas a las cuales se les adhirió tierra para consumo inmediato, empero está prohibido poner frutas en remojo para que el barro se desprenda de las mismas y se decante.

16- Utensilios, juguetes, cubiertos y libros.

La prohibición de seleccionar aplica no solo a alimentos sino a todos los objetos, tales como libros, utensilios y prendas de vestir (Taz, Mishná Berurá 319:15). Todas las reglas que se aplican a la selección de alimentos tienen vigencia para cualquier tipo de mezcla. Esto implica que se puede tomar de un montón de objetos aquél que se necesita utilizar de inmediato, pues se retira del modo habitual de empleo del objeto y no de un modo que rememora la labor de selección propiamente dicha. Este objeto se puede retirar si es para uso inmediato, y estará prohibido hacerlo para uso diferido. Asimismo, se prohíbe clasificar mezclas y demás está decir que está prohibido retirar del montón de objetos aquellos que no estamos interesados en utilizar.

Por ejemplo, niños que mezclaron dos tipos de juegos de cubos, no se les puede separar un set del otro. Empero si ellos quieren ahora jugar con uno de los sets, está permitido tomarlo del montón ya que se está ante una clasificación que no tiene formato de labor sino de juego, pues al iniciarse una partida de un juego cualquiera se toman las piezas del mismo.

En el caso de los cuchillos, cucharas y tenedores que se mezclaron, estamos ante una prohibición de seleccionar aunque los utensilios sean grandes y las diferencias entre uno y otro sean notorias, ya que al ser numerosos se los considera revueltos. Por lo tanto, está prohibido clasificarlos separando cada tipo, pero una vez lavados, se los puede secar cada utensilio por separado y colocarlo en su cajón correspondiente, ya que en este caso no se está seleccionando cada utensilio que se retira sino que se los va tomando al azar para secarlos, y una vez que el utensilio está en la mano se lo puede colocar en su sitio.

Antes de la comida está permitido tomar los cubiertos mezclados y colocar al lado de cada plato el set correspondiente, ya que esta labor no se realiza bajo formato de clasificación sino bajo el modo habitual de colocar la mesa. Esto es así siempre y cuando se pongan los cubiertos poco antes de sentarse a comer.

Se puede trasgredir la prohibición de seleccionar también con libros, como cuando se mezclan varios «jumashim» en una pila y el encargado de la sinagoga quiere repartir a los fieles el tomo de la Torá que se ha de leer en público. En este caso, mucho antes de que comience el servicio no podrá extraer de la pila de libros aquellos que no sirven o aquellos que sirven. Empero, poco antes estará permitido ya que la acción no se realiza bajo el formato de selección sino que se toman libros para estudiar tal como se hace habitualmente.

Libros que están colocados sobre un estante no se consideran mezclados, por lo que está permitido escoger y retirar libros para estudiarlos horas después. Quien estudió de muchos libros puede devolverlos al armario en Shabat a los efectos de hacer orden. Por cuanto que está devolviendo los que estudió puede devolver cualquier otro libro a su sitio original (Rabí Shlomo Zalman Oierbaj en Shmirat Shabat Kehiljatá 3, comentarios 220 y 239).

17- Trillar.

La labor de «trillar» consiste en separar los granos de trigo de las espigas mediante una herramienta apropiada o un animal (ver inciso 1). Quien desprende manualmente los granos de las espigas  no trasgrede la prohibición de la Torá, ya que trillar a mano y no con una herramienta no es el modo habitual de hacerlo. Sin embargo, los sabios prohibieron trillar a mano  pues en la práctica se separan («Mefarek«) los granos de la espiga.  La prohibición rabínica aplica siempre y cuando se haga a mano y del modo habitual, pero si se quiere ingerir granos de trigo húmedos, se permite desprender los granos manualmente de un modo diferente al habitual, esto es con las puntas de los dedos y no con las palmas de las manos.

El trillado no está prohibido únicamente en la cosecha, sino que toda acción de separación de un alimento de su origen entra en la prohibición de trillar. Por lo tanto, está prohibido extraer arvejas o chícharos de sus vainas. Si esta acción se lleva a cabo mediante la técnica empleada en el procesamiento industrial y al por mayor – se trasgrede la prohibición de la Torá; mientras que si se esta acción se realiza a mano se trasgrede la prohibición de los sabios, permitiéndose desprender una legumbre de su vaina a mano y de un modo diferente al habitual («shinui»). Si las vainas de los chícharos o arvejas están verdes y son aptas para el consumo se pueden extraer las legumbres de la manera habitual, ya que la prohibición de trillar aplica solamente cuando la cáscara no es comestible (Mishná Berurá 319:21).

La labor de trillar posee una derivación prohibida por la Torá que se denomina «desmontar» («lefarek«), esto es, extraer algo del interior de otra cosa. Por lo tanto está prohibido prensar aceitunas o exprimir uvas (tal como se verá adelante en el capítulo 12 inc. 8) y ordeñar animales (como se verá cap. 20 inc. 4). Cuando estamos interesados  en el líquido contenido en una prenda, está prohibido escurrirla. Los sabios medievales debatieron respecto de cuán grave es escurrir una prenda. Según las opiniones de Rambám y Rambán, quien escurre una prenda a los efectos de obtener el líquido trasgrede una prohibición rabínica mientras que según Rabenu Tam y el Rosh se trasgrede una prohibición de la Torá.

Una mujer tiene permitido amamantar a su hijo, mas está prohibido por la Torá extraer la leche de la mamá para verterla en un recipiente, pues se trataría de la acción de «desmontar»  (Shulján Aruj 328:34-35). Una mujer que sufre de exceso de leche puede extraerla para malograrla, como por ejemplo, verterla en un recipiente con un producto químico que la estropee. Esto se debe a que cuando la intención final es malograr, la prohibición es únicamente rabínica y en caso de sufrimiento se puede flexibilizar la norma (Shulján Aruj 330:8). A los efectos de extraer excedentes de leche materna se puede usar una máquina extractora conectada a un «timer», de modo tal que la mujer se conecte a la misma a la hora señalada (ver adelante cap. 29 inc. 7).

18- Abrir nueces, almendras y maníes o cacahuates.

Está permitido abrir nueces en Shabat, y si bien se desprende el alimento de su cáscara no estamos ante una labor prohibida de trillado. Esto se debe a que la labor de trillar se lleva a cabo en el campo o en una fábrica, cuando se separa el grano de las espigas a los efectos de comercializarlo a un molino. Asimismo, la extracción de arvejas o chícharos de su vaina para su comercialización es una labor de escala y de carácter fabril. Empero, en el caso de un fruto al cual no se acostumbra a retirarle la cáscara de cara a su comercialización sino a la hora de ingerirlo, pelarlo no implica la labor prohibida de «trillar».

Asimismo, se pueden pelar maníes o cacahuates tanto de su cáscara gruesa como de la fina. Si bien hoy en día se acostumbra  a pelar la gran mayoría de los maníes o cacahuates en una fábrica previo a su comercialización, por cuanto que todavía es dable ver que se comercializan para su ingestión con cáscara, abrirlos para comerlos no se considera «trillar».

Las almendras tienen dos cáscaras, la exterior de color verde y la interior dura. Se acostumbra a comercializar las almendras sin la primera y sí con la segunda. Por lo tanto, está permitido pelar almendras de sus cáscaras para ingerirlas, pero si las almendras mantienen aún su cáscara verde estará prohibido retirarla pues hacerlo implicaría «trillar» (Ramá 319:6, Mishná Berurá 24). Sin embargo se puede pelar una almendra para comerla, luego otra y así sucesivamente ya que como cada vez se pela sólo una, no se considera que la acción se realice bajo el formato de la labor de «trillar» sino del modo habitual de consumo (Kalkalat Shabat).

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