11) Costumbres vinculadas al recitado del «Birkat Hamazón»

Es correcto no retirar ni el mantel ni el pan de la mesa hasta haberconcluido el «Birkat Hamazón» pues dejar pan sobre la mesa es una muestra clara de que HaShem nos ha brindado alimentos en abundancia y de esa forma el agradecimiento y la alabanza a D´s son expresados de un modo completo. Además, se debe posponer el retiro del pan de la mesa a los efectos de que si se presenta una persona pobre se le pueda dar un trozo. Dijeron nuestros sabios que todo aquel que no deja pan sobre la mesa durante el recitado de «Birkat Hamazón» no ve señal de bendición en su quehacer pues al prepararse para poder compartir su pan con el pobre HaShem le prodiga también de Su bien. Asimismo, cuando una persona deja parte de su pan demuestra estar satisfecho y contento con la porción que le tocó pudiendo conformarse con menos de lo que HaShem le concedió y una persona así es digna de ser bendecida. Empero quien consume todo su pan demuestra no estar conforme con la porción que le tocó en suerte y todo cuanto se le dé, lo acabará y pedirá aún más y alguien así no es digno de ser bendecido.

En caso de haber terminado todo el pan durante la comida es bueno traer otro para que esté sobre la mesa durante el «Birkat Hamazón». Empero, si sobró algo de pan de la comida no es necesario traer más, pues ello se asemeja a la costumbre pagana de traer una hogaza de pan tras concluida la comida en honor a sus dioses. A priori, es preferible que sobre la mesa haya abundante pan de modo tal que sobre hasta el recitado de la bendición (Shulján Aruj 180:1-2, Turei Zahav 1, Mishná Berurá 5).

Quien come fuera de su casa y en caso de dejar restos de pan deberá arrojarlos a la basura, que deje solo pequeñas migas que de todas formas han de caer mientras come y las cuales no habrá de ingerir a los efectos de demostrar que comió y sobró.

Además del pan, se acostumbra dejar sal sobre la mesa para el «Birkat Hamazón», empero no hay halajá dictada respecto de los platos y los utensilios usados así como de los restos de los demás alimentos. Hay quienes actúan con excelencia y los retiran de la mesa para que esta esté limpia en honor al «Birkat Hamazón» (Levush, ver Ben Ish Jai Shelaj 2).

Algunos de los juristas medievales (Rishonim) escribieron que se acostumbra cubrir el cuchillo filoso o retirarlo de la mesa al momento de recitar «Birkat Hamazón» ya que esta se asemeja al altar del Templo, y tal como dijeron nuestros sabios (Talmud Babilonio Tratado de Jaguigá 27(A)), en la actualidad, al carecer de altar para ofrendar sacrificios expiatorios, la mesa alrededor de la cual se recibe invitados actúa como expiación para la persona. Asimismo, se nos ordenó no blandir espada (hierro) alguna sobre las piedras del altar del Templo (Shemot-Éxodo 20:22), ya que es inapropiado colocar aquello que acorta la vida del ser humano (espada / hierro) sobre aquello que la prolonga (el altar). De igual forma, no corresponde colocar un cuchillo que puede llegar a cercenar una vida humana sobre la mesa que está destinada a prolongar la vida y alrededor de la cual se come y se bendice. Se acostumbra retirar el cuchillo precisamente al momento de recitar «Birkat Hamazón» por cuanto que la bendición alude a la cualidad de jesed o de benevolencia mientras que el cuchillo alude a la cualidad del din o rigor. Empero en Shabat y Yom Tov muchas personas no ponen énfasis en esto por cuanto que al tratarse de días imbuidos de santidad y bendición, no hay razón para temer que los cuchillos sobre la mesa puedan resultar una mala señal (ver Beit Iosef Shulján Aruj 180:5, Shulján Aruj HaRav 6).

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