01) La prohibición de recitar una bendición en vano

Esta permitido rezar y alabar a HaShem en todo idioma y en todo momento que se desee, y en el marco de estas plegarias se permite pronunciar Sus Nombres Sagrados, empero se prohíbe recitar una bendición en vano. ¿Qué es una bendición en vano? Cuando se la recita en un momento inoportuno, por ejemplo, si se recita «Hamotzí» sin ingerir pan o «Birkat Hamazón» sin haberlo ingerido. Asimismo, quien bendijo «Hamotzí», comenzó a ingerir pan y luego vuelve a recitar la misma bendición, dado que ya había cumplido con su deber en el primer recitado – la segunda bendición pronunciada resultó ser en vano. Otro tanto ocurre en el caso de quien ingirió pan y recitó «Birkat Hamazón», en caso de volver a hacerlo habrá pronunciado una bendición en vano.

Si bien en la práctica, al recitar una bendición en vano se alabó y agradeció a D´s, y todo lo que se dijo es verdadero y fue dicho en honor a HaShem, de todas maneras, dado que nuestros sabios establecieron que se recite la bendición bajo determinadas circunstancias y en la práctica quien la recitó no se atuvo a las condiciones fijadas – incurrió en una trasgresión de una norma rabínica. Esto se asemeja a quien pronuncia un juramento en vano, por ejemplo, si jura que «el cielo es cielo» si bien no dijo ninguna mentira, dado que empleó un formato de juramento para expresar un enunciado por todos conocido que resulta innecesario juramentarlo – trasgrede una prohibición de la Torá, tal como está escrito (Shemot-Éxodo 20:6): «No dirás el Nombre de HaShem tu D´s en vano». Asimismo, quien recita una bendición en un momento no indicado deja sin efecto su intención original, ya que los sabios establecieron que se diga el texto consagrado de la misma que contiene un agradecimiento al Creador, y al recitarse fuera de lugar se desprecia esta intención y se pronuncia en vano. Sin embargo, dado que el recitado de las bendiciones fue establecido por nuestros sabios, quien las recita inoportunamente trasgrede una norma rabínica. Y hay quien sostiene que quien recita una bendición en vano trasgrede una norma de la Torá.

En el caso de quien por error recita una bendición en vano debe decir de inmediato: «Baruj Shem Kevod Maljutó Leolam Vaed» («Bendito sea el Nombre de Su glorioso Reino por siempre»). Esto implica una cierta reparación al daño ocasionado pues al pronunciar estas palabras se reduce en parte la profanación del Nombre Celestial ocasionada por la bendición en vano. Si recitó «Baruj Atá HaShem» y en ese momento recuerda que no debe bendecir – que concluya con las palabras «Lamdeni Jukeja» («Enséñame Tus leyes») ya que de esa manera habrá recitado un versículo completo de uno de los salmos (119:12) y por lo tanto no habrá incurrido en una bendición en vano (Shulján Aruj 206:6).

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