09) ¿Se cumple con el deber de bendecir escuchando el recitado a través de un parlante?

Los juristas debatieron si quien escucha una bendición por medio del teléfono, parlante o audífono cumple o no con su deber. Hay quienes consideran que por cuanto que la voz fue emitida por quien bendice y el oyente la oye de inmediato, si bien el sonido pasó a través de un artefacto eléctrico – la halajá lo define como si fuera la misma voz de quien bendijo – siendo posible cumplir con el deber. Otros juristas entienden que dado que la voz escuchada no es la de quien bendice, sino que el artefacto la captó bajo la forma de señales eléctricas y luego la tradujo en una nueva voz, es como escuchar la voz de una máquina por medio de la cual no se cumple con el deber.

En la práctica, corresponde tomar en cuenta la opinión más estricta y no cumplir los preceptos que dependen de la escucha por medio de artefactos eléctricos. Empero cuando no hay alternativa es mejor cumplir con el precepto por medio de artefactos eléctricos que perder por completo su cumplimiento. Por ejemplo, quien se encuentra en un sitio en el cual no puede escuchar la Havdalá o la lectura de la Meguilá – es mejor que las escuche por teléfono o por emisión radial. En el caso del «zimún», cuando hay muchas personas presentes y en ausencia de parlante es difícil escuchar a quien lo realiza – es bueno emplearlo (en el caso del «zimún» existe más margen para adoptar una actitud flexible tal como se explica arriba 5:6).

Los juristas debatieron qué hacer en el caso del discapacitado auditivo que emplea audífonos. Algunos sostienen que no cumple con su deber porque no escucha directamente con su propio oído. Por otra parte, otros juristas entienden que oír por medio de un audífono se asemeja a hacerlo por medio del oído natural, por cuanto que en la práctica la persona en cuestión escucha la voz. Otros entienden que en el caso del precepto de escuchar el sonido del Shofar es necesario oírlo directamente sin intermediación de ningún tipo, empero el resto de los preceptos se pueden cumplir escuchando por medio del audífono. En la práctica, en los preceptos de orden rabínico se puede confiar en la actitud más flexible, mientras que en los preceptos originados en la Torá, cuando es posible, es preferible escuchar sin audífono.

Quien escucha bendiciones y Kadish por medio de un parlante – debe responder «Amén». Quien los escucha por medio del teléfono o de la radio – es bueno que responda «Amén» pero no está obligado a hacerlo.

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