09. ¿Es deseable llevar a cabo un examen para detectar posibles malformaciones congénitas?

Entre los juristas más estrictos que prohíben abortar aunque el feto padezca de una enfermedad grave, muchos indicaron que no se lleven a cabo exámenes para determinar el estado del feto puesto que aunque se detecte que está enfermo no será posible abortarlo. Por ello, consideran que lo mejor es confiar en que todo aquello que hace el Creador es para bien en vez de preocuparse constantemente por problemas carentes de solución.

Empero, en la práctica es preferible que las mujeres realicen las pruebas pertinentes. Si bien conforme a la opinión más estricta aunque el feto esté enfermo estará prohibido abortarlo, de todas maneras vimos que existen juristas más flexibles. En caso de presentarse un problema la pareja podrá acudir a un rabino para que este les indique cómo proceder, si de acuerdo a la opinión estricta o según la flexible. Además, en caso de que se tenga el temor fundado que en virtud del dolor provocado por el nacimiento de un niño enfermo la madre pueda enfermarse psiquiátricamente, se permite abortar también según la opinión más estricta. Esto se debe a que una enfermedad siquiátrica es rayana con peligro de vida y en caso de tener que optar por la vida de la madre o la del feto – la de ésta antecede. Aunque se opte adoptar la actitud más estricta, saber de antemano lo que habrá de sobrevenir permite a la pareja prepararse adecuadamente en los meses previos al nacimiento. Por lo tanto, es bueno revisar el estado del feto durante el embarazo. Esta fue la indicación práctica que nos legó el Rabino Abraham Shapira de bendita memoria.

Sin embargo, aún es necesario esclarecer cuáles exámenes son necesarios realizar. Por ejemplo, es sabido que cuanto mayor sea la madre, mayor es el riesgo de que el feto padezca de síndrome de Down. La pregunta pertinente es a partir de qué edad es oportuno llevar a cabo la revisión. Además, por diferentes razones hay médicos que ofrecen llevar a cabo otros exámenes durante el embarazo, algunos de los cuales resultan onerosos. Por lo tanto, ¿es recomendable que la embarazada lleve a cabo todos los análisis con todas las tensiones y temores que estos implican, o es preferible que pase el período del embarazo alegre y serena y confíe en D´s que todo lo hace para bien?

En términos generales se puede decir que los exámenes importantes para la detección de problemas graves y frecuentes deben ser realizados, al tiempo que las pruebas destinadas a la detección de problemas poco comunes no deben ser realizadas, tal como en las áreas de accidentes de tránsito o hábitos alimentarios las personas no acostumbran a cuidarse de riesgos poco frecuentes. Un indicador de la importancia de la prueba a realizar es si el seguro médico la cubre o no. Si el seguro cubre la prueba es señal de que esa es la premisa del ministerio de salud sobre la base de la experiencia acumulada y entonces debe ser llevada a cabo. En caso de que el seguro no cubra el examen en cuestión, esto indica que su importancia es menor por lo que no es necesario realizarla. Sin embargo, cuando se trata de un médico confiable e insiste en realizar un examen determinado por considerarlo de suma importancia – corresponde seguir sus indicaciones.

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