14. Embarazo múltiple

A veces, en virtud de un tratamiento de fertilidad la mujer posee un embarazo múltiple. Si se trata de dos embriones esto no reporta mayor riesgo ya que naturalmente es común dar a luz mellizos. También cuando se trata de tres fetos esto no implica riesgo pues naturalmente hay mujeres que dan a luz a trillizos. Sin embargo, cuando se trata de cinco o más fetos existe un alto riesgo de que todos perezcan o nazcan prematuramente y padezcan graves enfermedades.

La mayoría de los juristas coincide en que se permite retirar parte de los fetos para que los demás puedan sobrevivir. Hay quienes lo explicaron mediante el concepto de que cada feto de hecho persigue o atenta contra la vida de los demás, y por cuanto que aún no se los considera seres humanos vivos se puede extraer algunos para salvar al resto. Por lo tanto, en un embarazo de tres embriones es muy raro que se presenten dilemas de este tipo. En el caso de cuatro fetos se debe evaluar la situación cuidadosamente y en la mayoría de los casos se permitirá interrumpir la gestación de uno de los fetos y en algunos casos hasta dos. Cuando se trata de cinco fetos es aceptado que se puede interrumpir la gestación de algunos para asegurar la supervivencia del resto. En cada caso particular se debe de recurrir a la opinión de un médico observante y luego consultar  un rabino.

A veces, en un embarazo de mellizos o trillizos uno de los fetos se desarrolla con mayor lentitud y en opinión de los médicos si no se lo aborta causará la interrupción de la gestación de los demás fetos. En ese caso se permite abortarlo para salvar a los demás fetos por cuanto que de todas maneras no habría de sobrevivir y además es necesario para salvar a los demás.

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