08) Por buenas y malas nuevas y por el recibimiento de un título

Quien escuchó una buena noticia, buena para él y para los demás – bendice «HaTov VeHaMeitiv», si es buena nueva solamente para él – bendice «Shehejeianu». Si escuchó malas noticias – bendice «Dayán HaEmet» (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 54(A), Shulján Aruj 222:1-2).

Por ejemplo, cuando una persona junto a un socio realizó una inversión y se enteraron que la misma reportó ganancias especialmente grandes más allá de lo proyectado, cada uno de los socios habrá de recitar «HaTov VeHaMeitiv». Si carece de socio, el inversor exitoso habrá de recitar «Shehejeianu». Si el inversor escucha que sufrió una gran pérdida y está triste a raíz de ello – habrá de bendecir «Dayán HaEmet» (Sefer Halajot Ketanot 1:200, Seder Birkot HaNehenín 12:10).

Asimismo, si una persona es víctima de falsas acusaciones en virtud de las cuales es llevada a juicio y sentenciada a cumplir una pena – que recite «Dayán HaEmet». Quien debía ganar una gran suma de dinero y no le fue adjudicada, los demandó a juicio y lo ganó – habrá de recitar «Shehejeianu».

Ya vimos (arriba 15:9) que quien posee un campo en sociedad, en caso de falta de lluvias, si los socios se lamentaron por ello pero escuchan luego que hubo precipitaciones beneficiosas – cada uno de estos habrá de recitar «HaTov VeHaMeitiv». En caso de quien es el único dueño del campo bendice «Shehejeianu».

Quien escuchó que su hijo obtuvo una ganancia especialmente considerable y esto le genera alegría – que recite «Shehejeianu». Y aunque no tenga de esto un beneficio personal tangible, ya vimos (arriba 3) que solamente la bendición de «HaTov VeHaMeitiv» se refiere a un beneficio concreto, empero «Shehejeianu» se recita también por una buena nueva, aunque no reporte un beneficio efectivo. Quien escuchó que su hijo perdió una gran suma de dinero y esto lo pone triste – que recite «Dayán HaEmet». En caso de que los eventos le hayan ocurrido a su amigo o a su rabino, personas a las que se siente muy ligado emocionalmente, si son buenas nuevas podrá recitar «Shehejeianu» y si son malas podrá recitar «Dayán HaEmet» (Maamar Mordejai 222:1, Shulján HaTahor 222:1 y ver en Seder Birkot HaNehenín 12:7).

Quien escucha que una persona de bien falleció y se lamenta por ello – debe recitar «Dayán HaEmet». Si bien la costumbre imperante es que esta bendición es recitada únicamente por los siete parientes más cercanos por los que se debe guardar siete días de duelo («shivá»), de todas maneras quien se entera del fallecimiento de una buena persona y se lamenta mucho – si bendijo no pierde nada. Obviamente que por un sabio de la Torá que fallece corresponde recitar esta bendición (ver Mishná Berurá 223:8)

Quien pensó que iba a obtener una ganancia excepcional y se entera que esto no habrá de ocurrir, a pesar de que se habrá de entristecer de sobremanera – no recitará «Dayán HaEmet» pues en la práctica no perdió nada que fuese de su posesión (Beur Halajá 222:2).

Quien se entera que han decidido aumentarle el salario más allá del aumento común o aceptado, o quien recibe un ascenso no previsto – habrá de recitar «Shehejeianu». Asimismo, quien esperaba recibir un nombramiento y escuchó que fue aprobado – habrá de recitar «Shehejeianu». En caso de haberse olvidado de bendecir puede hacerlo mientras siga estando muy contento por la buena noticia. En caso de que se le organice una fiesta de cara a su asunción al cargo – podrá posponer el recitado de la bendición desde que recibió la noticia y hasta el evento en su honor, pues entonces estará más alegre aún.

Quien fue despedido de su empleo o le redujeron el salario y eso lo angustia de sobremanera – habrá de bendecir «Dayán HaEmet».

Quien se enteró que aprobó el examen de conducir o quien recibió una nota alta en el examen sicométrico o cualquier otra prueba de importancia, si lo alegra especialmente – habrá de recitar «Shehejeianu».

Quien es galardonado con un premio honorífico, por ejemplo el título de «Doctor Honoris Causa» o si fue elegido para ser Rabino, o culminó sus estudios y recibió un título importante, si bien esto alegra a la persona de sobremanera, dado que el motivo principal del regocijo es por el honor concedido, existe la duda de si se podrá o no bendecir «Shehejeianu» ya que se teme que la alegría esté mezclada de algún tipo de arrogancia (ver Mor Uktziá 223, Majazik Berajá del Rabino Jidá HaKadosh 223:8). Es bueno adquirir una prenda para la ceremonia, ya que por esta podrá recitar sin duda «Shehejeianu» y podrá también dirigir su intención a incluir el evento que lo alegra.

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