03. Rezo voluntario (nedavá) y qué hacer en caso de dudas.

https://ph.yhb.org.il/es/02-18-03/

Nuestros sabios establecieron tres rezos diarios: el de Shajarit que se corresponde con el sacrificio permanente de la mañana, el de Minjá que se corresponde con el sacrificio permanente de la tarde y el de Arvit que se corresponde con la quema nocturna de los órganos y sebos restantes sobre el altar del Santuario. Así como en los días del Templo, todo individuo que lo quisiera podía ofrendar un sacrificio extra de carácter voluntario (nedavá), de la misma manera, en la actualidad una persona puede rezar una Amidá voluntaria. A los efectos de que quede claro que se trata de un rezo voluntario, la persona debe agregar a la plegaria un pedido personal específico. Así como en los días del Templo no se podía ofrendar un sacrificio de Musaf voluntario, no se puede hoy día rezar Musaf como nedavá, y así como no se podía ofrendar sacrificios voluntarios en Shabat y festividades, actualmente no se puede rezar una Amidá voluntaria en estos días (Shulján Aruj 107:1-2). Todo aquel que quiera rezar una Amidá voluntaria debe conocerse bien a sí mismo y saber que es cuidadoso y capaz de concentrarse en la misma de principio a fin. Empero, si no puede concentrarse adecuadamente  es mejor que no rece (Shulján Aruj 107:4). Es comúnmente aceptado entre los juristas, que hoy en día, no logramos alcanzar la intencionalidad debida,  por lo que no llevamos a cabo rezos voluntarios.

En el caso que la persona dude respecto de si llevó a cabo o no unos de los rezos, mientras se encuentre en horario, habrá de rezar nuevamente por las dudas. En este caso, la persona ha de decir para sus adentros la siguiente condición: si ya recé, que sea esta una Amidá voluntaria y si no, que sea la obligatoria que me faltaba. Asimismo no necesitará incluir algún pedido especial pues la innovación radica en el hecho de salir de duda. Y si bien hoy en día no solemos realizar rezos opcionales, en el caso de la necesidad de salir de una duda, los podremos hacer. Si en medio de la Amidá la persona recuerda que ya rezó, dado que al principio dijo una condición de que si ya había orado esta sería una plegaria voluntaria, que continúe orando en este régimen hasta el final, agregando un pedido personal específico que refuerce el carácter voluntario del rezo.

Quien piensa que aún no rezó y comenzó a hacerlo a conciencia de que estaba cumpliendo con su deber y en medio de la Amidá recuerda que ya oró, que se detenga de inmediato. En este caso no podrá continuar rezando bajo el esquema de rezo carácter voluntario, pues así como no habían sacrificios que eran mitad obligatorios y mitad opcionales, de la misma manera no hay rezos que sean al principio obligatorios y finalicen siendo voluntarios (Shulján Aruj 107:1).

En el caso de quien se duerme en medio de su rezo, al punto de que no está seguro en qué bendición se encuentra, por ejemplo, duda si va por la sexta o la décima, la mayoría de los juristas opina que para salir de toda incertidumbre es mejor que vuelva a la sexta y siga rezando desde allí.

Esta entrada fue publicada en 18. Errores, olvidos y menciones.. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *