11- Los rezos de Shabat.

La Amidá de Shabat (el rezo que se lleva a cabo de pie y en silencio) incluye siete bendiciones. El formato de las tres primeras y las tres últimas es idéntico al de la Amidá de los días hábiles, y en lugar de las trece bendiciones intermedias se recita una bendición única que habla de la santidad del Shabat y en la que le pedimos a HaShem que vea con bien nuestro descanso, que nos consagre con sus preceptos y que termina con las palabras: «Bendito eres Tú Hashem que santificas el Shabat». El inicio de esta bendición central es diferente en cada uno de los servicios de Shabat: en Arvit comienza con «Atá Kidashta» (Tú santificaste), en Shajarit «Ismaj Moshé» (Que se regocije Moshé) y en Minjá «Atá Ejad» (Tú eres Uno). Quien se confunde e intercambia los inicios diciendo por ejemplo «Ata Kidashta» en Minjá, igualmente cumplió con su deber de rezar puesto que el contenido central de todas las bendiciones centrales es básicamente similar (Shulján Aruj 268:6, Mishná Berurá 14).

Si bien según la halajá se podría recitar en Shabat la totalidad de las bendiciones que se recitan en los días hábiles y agregar una bendición especial en honor al Shabat, es también en honor al Shabat que nuestros sabios no quisieron agobiar a quienes rezan con largas plegarias (Tratado de Brajot 21(A)). Además, no corresponde en Shabat pedir a HaShem por cuestiones mundanales que al hombre le pueden causar pena (Tanjuma, Rashi y Rambám). Por lo tanto, nuestros sabios dispusieron que en vez de las trece bendiciones de pedidos se recite una solamente. Empero, quien por error comienza en Shabat a recitar las bendiciones comunes de los pedidos y se da cuenta en la mitad que es Shabat, ha de concluir la bendición en cuestión y solamente después ha de volver al formato de rezo sabático. Esto se debe a que según la halajá, sería posible recitar las bendiciones comunes de los días hábiles también en Shabat, y quien ya comenzó una bendición de estas, corresponde que la termine (Shulján Aruj 268:2). Quien se equivoca y omite la bendición del Shabat, mientras no haya terminado su rezo puede retornar a la bendición en cuestión y de allí continuar hasta el final del servicio. Empero, si ya terminó de rezar, aunque no haya dado aún los pasos hacia atrás, debe volver a comenzar el rezo desde su inicio (Shulján Aruj 268:5).

Los sabios fijaron también el servicio de Musaf que se corresponde con las ofrendas suplementarias que, en Shabat, se debían sacrificar en el Templo de Jerusalém. En este rezo la estructura es similar a la de los otros tres, las tres primeras bendiciones y las tres últimas son idénticas a las de la Amidá de la semana y la bendición del medio habla de las ofrendas de Musaf y de la santidad del Shabat.

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