07. Quien está presente durante el servicio sin responder al oficiante, ¿cuenta para el «Minián«?

No es necesario que todos los diez miembros del «Minián» puedan participar efectivamente en el recitado de cuestiones de santidad (dvarim shebakdushá), o sea que aun cuando algunos de los participantes no pueden responderle al oficiante completan igualmente el quórum. Por ejemplo, si algunos aún no terminaron de rezar la «Amidá» de «Arvit«, a pesar que no pueden responder al «Kadish» o al «Barejú«, por cuanto que hay en el recinto diez judíos, la Divina Presencia posa entre ellos y de todas maneras se pueden recitar cuestiones de santidad.

Asimismo, un sordo que no puede escuchar al oficiante o un mudo que no puede responderle a éste, igualmente completan «Minián«. Lo único que se requiere es que en el recinto se encuentren cinco personas que puedan responder tras el oficiante, ya que junto a él son seis y conforman la mayoría del quórum mínimo.

En opinión de algunos de los más importantes juristas de las últimas generaciones (ajaronim), la regla por la cual quien no puede responder de todas maneras completa «Minián» se refiere al recitado del Kadish y demás cuestiones de santidad, pero a los efectos de que el oficiante repita la «Amidá» se requiere de nueve que puedan responderle «Amén», ya que de no ser así el recitado de la bendición es vano (Shulján Aruj Harav 55:7, Ben Ish Jai Vaiejí 6). Sin embargo, de acuerdo a la opinión mayoritaria de los juristas, si bien a priori es necesario que nueve respondan «Amén» durante la repetición de la «Amidá» por parte del oficiante, desde el punto de vista de la base de la ley, quienes no responden «Amén» también completan el «Minián«, por lo que el oficiante puede comenzar la repetición en voz alta aunque no hayan aún nueve personas que hayan terminado la «Amidá» silenciosa y puedan responder.

Asimismo está permitido está permitido recitar la repetición de la «Amidá» en un «Minián» de gente poco respetuosa que acostumbra a hablar durante la repetición del oficiante, al punto de que puede llegar a dudarse respecto de si habrán o no nueve personas que efectivamente respondan «Amén», ya que a posteriori también aquellos que no responden son contados para completar el quórum (Maguén Abraham, Eliahu Rabá).

A los efectos de salir de duda, allí donde se habla mucho durante la repetición del oficiante y se teme que no hayan nueve que respondan «Amén», éste debe pensar para sus adentros y condicionar que si la halajá final es de acuerdo a los que opinan que se requiere de nueve que respondan efectivamente, entonces su repetición habrá de ser un rezo suplementario y un tributo no obligatorio («Tefilat Nedavá«). Dado que este tipo de plegaria está permitida a toda persona, las bendiciones recitadas no serán vanas (Mishná Berurá 124:19).

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