08. Un sitio apto para rezar.

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Es correcto rezar en una habitación que posee ventanas y, a priori, es bueno tener una abierta en dirección a Jerusalém (Shulján Aruj 90:4). Quien se encuentre en un lugar que carece de ventanas que rece en una habitación iluminada ya que hay quienes opinan que la principal importancia de las ventanas radica en que permiten que entre luz, la cual armoniza el pensamiento de quien reza (Talmidei Rabenu Ioná).

Hay quienes cumplen el requisito con excelencia y construyen sinagogas con doce ventanas (Shulján Aruj 90:4) ubicadas a lo alto, para que a través de éstas se pueda ver el cielo, y no cosas que puedan distraer la concentración durante el rezo.

No se debe recitar la “Amidá” en terrenos abiertos y quien lo hace es llamado “insolente” (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 34(B)) ya que en el descampado, quien reza es proclive a perder la concentración, mientras que en un sitio cerrado el temor del Rey se posa sobre éste y su corazón se quebranta (Shulján Aruj 90:5). Además de esto, es de temer que en un sitio abierto otras personas pasen y lo distraigan. Los viajeros tienen permitido rezar en el camino, y si hay árboles es bueno rezar entre ellos (Mishná Berurá 90:11). Asimismo, es preferible rezar cerca de una pared que en un lugar completamente abierto (Eshel Abraham Buchach). Es mejor rezar en un patio rodeado de paredes, ya que lo más importante es el tabique vertical y no el techo (Mishná Berurá 90:12).

Según esto, se puede, a priori, rezar en la explanada del “Kotel” (Muro Occidental) ya que está rodeada de muros en tres direcciones. Más aún, la santidad del lugar hace que se incrementen en las personas los sentimientos de amor y temor a D´s, y de esa manera el rezo es recitado con mayor concentración. De esta manera, nuestro patriarca Itzjak acostumbraba a rezar “Minjá” en el Monte Moriá que en esos días era un descampado, tal como está escrito: “Y salió Itzjak a meditar (o hablar) en el campo” (Génesis 24:63, Talmud Babilonio Tratado de Berajot 26(B)).

Cuando no hay posibilidad de rezar dentro de una sinagoga, como en el caso de que esté ocupada por otro “Minián”, se permite rezar detrás de la misma a condición de que las personas oren en dirección al edificio sinagogal y a Jerusalém. Asimismo se permite rezar en los costados de la sinagoga a condición de que los rostros de los fieles estén orientados hacia Jerusalém. Empero, delante de la sinagoga no se permite rezar ya que en ese caso se le estaría dando la espalda a la misma y de girar hacia ésta se le estaría dando las espaldas a Jerusalém (Shulján Aruj 90:7).

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