03. “Barjú”.

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Luego del Kadish el oficiante dice “Barjú et Ad-onai Hamevoraj” (Bendecid a Ad-onai que es bendecido), el público responde “Baruj Ad-onai Hamevoraj Leolam Vaed” (Bendito sea Ad-onai que es bendecido por toda la eternidad) y el oficiante complementa “Baruj Ad-onai Hamevoraj Leolam Vaed” (Shulján Aruj 57:1).

El “Barjú” tiene por cometido principal iniciar las bendiciones del recitado del “Shemá“, pues en esta declaración el oficiante insta a la congregación a recitarlas. Si bien el “Barjú” se puede recitar como alabanza separada en sí misma, como en el caso del que se recita al final del servicio, la razón principal de su institución fue la de preceder a las bendiciones del “Shemá“. Por lo tanto es importante que cada uno trate de terminar de recitar los cánticos de alabanza e “Ishtabaj” antes del “Barjú“, tal que inmediatamente después de que sea pronunciado se comience con las bendiciones del recitado del “Shemá“. A estos efectos corresponde saltearse el Cántico del Mar (“Shirat Haiam“), sin embargo, en el caso de quien aún no terminó “Ishtabaj” y el oficiante proclama “Barjú“, aunque la persona haya respondido “Baruj Ad-onai Hamevoraj Leolam Vaed” debe, seguidamente terminar “Ishtabaj” y luego seguir con las bendiciones correspondientes al recitado del “Shemá“.

Hay diferentes costumbres respecto de si hay que estar o no de pie cuando se responde al Kadish o a “Barjú“. Según la tradición sefaradí mayoritaria no es necesario ponerse de pie cuando se recitan asuntos relativos a la santidad (Devarim Shebikdushá), empero quien ya está de pie debe mantenerse parado durante el Kadish y el “Barjú” (Maharil, Kaf HaJaím 56:20, 146:20-21, Iejavé Daat 3:4). La mayoría de los ashkenazíes acostumbran a ponerse de pie para responder al Kadish y al “Barjú“, pues se trata de asuntos relativos a la santidad (Mishná Berurá 56:7-8, 146:18, asimismo acostumbran a pararse para “Ishtabaj”, ver adelante 14:3). Sin embargo, en cuanto al “Barjú” cuya respuesta es breve, la mayoría de los ashkenazíes acostumbran a que si estaban sentados cuando se recitó, como durante la lectura de la Torá o previo al inicio de Arvit, no se paran del todo sino que se incorporan a medias del asiento a la hora de responder. Muchos acostumbran a responder, de igual manera el “zimún” o invitación a recitar la bendición por los alimentos cuando hay quórum de diez.

Cuando el oficiante proclama “Barjú” debe inclinarse levemente y enderezarse al pronunciar el nombre de D´s. Respecto del grado de inclinación que debe tener el público, existen diferentes usanzas. Hay quienes acostumbran a inclinarse pronunciadamente, otros levemente y hay quienes no lo hacen. En esta cuestión que cada quien siga la tradición de sus ancestros. Si en una misma sinagoga coinciden personas que detentan diferentes tradiciones, es bueno que todos se inclinen levemente.

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